El paso del tiempo es inevitable y documentarlo puede dar por resultado relatos hermosos, incluso poéticos, así sea con imágenes. Como las fotografías de lugares abandonados, tienen un «algo» que nos cautivan y que se han convertido en todo un movimiento en la fotografía.

El proyecto que estamos por ver es del fotógrafo y abogado Alper Yesiltas, quien vive en Instambul desde hace 24 años. La serie que presentamos aquí la confeccionó al paso de 12 años. Alper cuenta que se trata de una ventana que podía ver desde su casa, así que fue parte de su entorno durante muchos años.

La serie está constituida por diversas tomas con una composición muy sencilla pero muy bonita. La cortina que a veces aparece ondeando con el viento o bien, escondida por el clima ofrece muchas lecturas. Por otro lado está el entorno de la ventana, a veces luce un color crudo de cemento y en otras tiene otros (como el verde y el rojo) ¿cuántas veces esos cambios pasan desapercibidos y cuántos de ellos son marcan el paso a nuevas épocas en cualquier edificio o casa?

Lo más interesante (y melancólico) viene al final de la serie, cuando los dueños del edificio decidieron demolerlo y en su lugar realizar uno nuevo. Como Alper tenía, digamos, una posición privilegiada de esta ventana pudo captar el momento en el que el edificio fue demolido y en el que la ventana parece quedar intacta (por un momento) en medio del derrumbe.

La colección de este fotógrafo nos recuerda que las series fotográficas no tienen por qué ser estrafalarias localizaciones o complejas composiciones y que el encanto de la fotografía radica mucho más en la intención y sensibilidad que en la técnica y producción.

El trabajo de Alper Yesiltas es digno de seguir en Instagram.