El Planeta Tierra es un lugar maravilloso. De hecho, es el lugar más maravilloso en miles de millones de kilómetros a la redonda. El resto del espacio es aburrido. No hay actividad. No hay vida (que sepamos) y los paisajes que ofrece palidecen en comparación con los que tenemos aquí.

¿Cómo nosotros llegamos a se conscientes? ¿Cómo funciona el tema de la conciencia? ¿Por qué tenemos la suerte de ser seres humanos y no haber nacido en, digamos, un lugar inhóspito del cosmos en donde todo lo que nace muerte al instante? Estos son misterios para los que quizá nunca encontremos respuestas. Solo nos queda maravillarnos día a día por lo que nos rodea y dar gracias por nuestra bendita suerte.

Ni el más mínimo rastro de las atractivas alienígenas que Star Trek nos prometió.

Miles de fotógrafos profesionales dedican su tiempo a capturar los escenarios más maravillosos que ofrece el medio ambiente. Albert Dros es uno de ellos y en esta ocasión les presentamos una serie de fotos apasionante de su autoría.

Dros viajó a Guatemala para poder presenciar y capturar la erupción del volcán "Fuego". Usó su experiencia como fotógrafo de paisajes experto para cronometrar dicho suceso con una vista increíble, nada más y nada menos que la vía láctea.

Pasó varias semanas planeando el momento exacto en que se daría tal escenario. Admite que tuvo suerte: justo en la noche en que la luz sería óptima, el clima estuvo de su lado y le permitió transportarse al lugar perfecto para retratar tan alucinante escenario.

Múltiples horas de trabajo después, Albert tenía en sus manos una serie de fotografías increíbles. A continuación les presentamos los mejores ejemplares de este particular suceso.