Neil deGrasse Tyson cuenta con seis y medio millones de seguidores en Twitter. Últimamente ha sido objeto de mofa alrededor de la red social. Varios twitteros se dedicaron a parodiar las explicaciones simplistas de Tyson, las cuales provienen de un enfoque puramente cientificista, es decir, reduciendo a toda otra disciplina a un "accidente" humano sin ninguna trascendencia.

"A todos los que usan el calendario gregoriano, Feliz año nuevo! Un día que no es astronómicamente importante...de ningún modo...en absoluto".

A partir de este tweet, y de varios otros videos en que Neil deGrasse Tyson expresa su desdén por la filosofía en general y por otras disciplinas distintas de las ciencias naturales, surgieron varias burlas de múltiples twitteros.

"(En un funeral)

Yo: Jeff era un hombre que—

Neil deGrasse Tyson: en realidad, Jeff era una colección de moléculas".

"Yo: Gracias a Dios que es viernes!

Neil deGrasse Tyson: el día viernes no es astronómicamente importante...para nada...en lo absoluto...de ningún modo. Ok, ahora, con respecto a la parte de Dios...".

"Yo: mi madre está en el hospital

Neil deGrasse Tyson: tu madre no es astronómicamente importante".

Estos chistes a expensas de Tyson tienen su origen en dos concepciones que el presentador de "Cosmos" no parece entender. Empezaremos con la más simple.

Neil afirma que la filosofía se ha vuelto inútil en el siglo veinte. Según él, dado que ningún filosofo ha contribuido a las ciencias naturales en los últimos años (como si la filosofía fuera una herramienta de la ciencia), luego del surgimiento de la física cuántica, concluye que la filosofía debe desaparecer. Considera que las preguntas "sin sentido" que se hacen los filósofos como (siguiendo los ejemplos que usa) "¿cuál es el significado del significado?" o "¿qué es el sonido de un aplauso?" no tienen cabida en el mundo científico actual.

En primer lugar, dichas interrogantes son más bien parodias de una pregunta filosófica real. Dudo que algún profesor de filosofía serio se atreva a divagar con sin sentidos de ese tipo en cualquier clase o conferencia. Sin embargo, este no es el error más grave de Tyson.

"—Acabo de sintetizar la esencia de la justicia. —Cool, cool...".
"—Acabo de sintetizar la esencia de la justicia. —Cool, cool...".

La naturaleza de la filosofía es distinta de la de las ciencias naturales como la física, la biología o la química. Los filósofos buscan herramientas para entender la realidad humana. El objeto de estudio por excelencia de toda filosofía es el hombre: el origen de su existencia, su razón de ser, los problemas que agobian a la humanidad, la moralidad, la ética, la felicidad, la justicia, cómo crear una sociedad más provechosa, entre una infinidad de problemas.

Neil deGrasse Tyson piensa que la filosofía está al servicio de las ciencias, que su éxito se evalúa según de aportes a trabajos científicos específicos. Ignorando completamente que todas las ciencias nacieron de reflexiones filosóficas anteriores. Es obvio que no es familiar con la filosofía, ni con la filosofía de la ciencia, si no estaría al tanto los grandes aportes del filósofo de la ciencia Karl Popper al definir la ciencia de la manera más precisa posible.

Ahora pasemos a su segundo error conceptual, la diferencia entre lo óntico y lo ontológico. El mundo óntico es el que existe independientemente de nuestra experiencia humana. El ontológico es constituido por el ser humano. Todas las circunstancias únicas de la existencia humana determinan dicho mundo.

Se puede decir que el conocimiento óntico es el que producen las ciencias naturales. Por ejemplo, el agua está compuesta por dos moléculas de hidrógeno y una de oxígeno, eso es una verdad óntica.

Una verdad ontológica es la sensación de calor que emite el fuego. Cuando ponemos la mano en agua hirviendo, sentimos calor y dolor. Pero, en sí, sin nuestra intervención, el calor y el dolor no existen, estos son conceptos puramente humanos, por lo que pertenecen al mundo ontológico.

Es solo un ejemplo, no es necesario que lo intenten comprobar.
Es solo un ejemplo, no es necesario que lo intenten comprobar.

De la confusión entre el mundo óntico y el ontológico es que nacen los argumentos inocentes de Tyson. Este científico le quiere dar primacía al óntico, tanto que relega al ontológico a la irrelevancia.

Cuando afirma que la transición del treinta y uno de diciembre al primero de enero no tiene ninguna relevancia astronómica, implicando que las celebraciones que se dan esos días son absurdas, está confundiendo dos universos completamente distintos.

Desde el punto de vista óntico solamente, es cierto que un ser humano es solo una condición de moléculas, de procesos químicos, un epifenómeno de millones de años de evolución. Pero esto no niega que un ser humano también puede ser un padre, un hermano, un líder, un héroe, un científico, un filósofo, etc.

Ónticamente, Cristiano Ronaldo y yo somos iguales. Ontológicamente, bueno...
Ónticamente, Cristiano Ronaldo y yo somos iguales. Ontológicamente, bueno...

Individuos más sabios que yo han realizado críticas similares a las concepciones simplistas que tienen muchos científicos acerca de las humanidades. Si no se les corrige, muchos pretenden convertir a las humanidades en animalidades, como advierte Raymond Tallis.

El peligro de los racionamientos de Tyson es considerable porque muchos de sus colegas piensan como él. Que deberíamos eliminar la filosofía (y las humanidades en general) de las universidades. Que toda disciplina que no se dedique en hacer aportes a la ciencia no sirve de nada.

Somos mucho más que simples moléculas, y esto no se dice a la ligera. Por tanto, la ciencia no tiene razón para interponerse en el camino de la filosofía y viceversa. Einstein, Newton, Aristóteles, Leibniz, Arquímedes, Pitágoras, Faraday, Giordano Bruno, Karl Popper, Kurt Godel, Wittgenstein, Nicolás Copernico, Leonardo Davinci, Carl Sagan (el ídolo de Tyson). Humanos notables que se destacaron tanto en la filosofía como en la ciencia, sin tener que decidirse por una sobre la otra.