Ha sido, probablemente, una de las noticias de la semana. Elon Musk lograba lanzar con éxito el Falcon Heavy, el cohete en activo más potente del mundo. Su compañía privada, SpaceX, lograba recuperar las dos etapas laterales, que consiguieron aterrizar al unísono en las plataformas de Cabo Cañaveral (Florida, Estados Unidos), provocando el asombro de los espectadores que seguían el despegue en YouTube, donde se convirtió en la segunda emisión en directo más vista de la historia.

La empresa de Musk, sin embargo, no logró rescatar con éxito la etapa central del cohete, que terminó estrellándose en el océano a más de 500 kilómetros por hora. Logrado el lanzamiento desde la misma plataforma que envió al espacio las misiones del programa Apolo o del transbordador espacial, SpaceX todavía guardaba un as en la manga para dejar estupefacto al mundo. La carga útil que portaba el Falcon Heavy era un Tesla Roadster, un descapotable eléctrico de color rojo que dio la vuelta al mundo al mostrar las imágenes en directo con la Tierra detrás. Un hito científico coronado por una estrategia publicitaria perfecta para Musk, que lograba promocionar Tesla al mismo tiempo que mostraba el potencial comercial de SpaceX.

El piloto del coche era Starman, un maniquí que llevaba puesto el traje que la compañía quiere utilizar a bordo de la nave tripulada Dragon 2. SpaceX también incluyó en el interior del Tesla Roadster una copia con la Trilogía de la Fundación, los libros de ciencia ficción de Isaac Asimov, y un cartel con la frase "Don't panic", en referencia a Douglas Adams, entre otros objetos. Desde el pasado 6 de febrero, el vehículo está en una órbita solar donde permanecerá millones de años, si la radiación no destroza el coche de Elon Musk antes.

El astrónomo aficionado Adriano Valvasori ha logrado captar el Tesla Roadster en su travesía por el espacio. Tal y como detalla Paco Bellido, editor en la revista Astronomía y en Naukas, el descapotable eléctrico rojo ha sido fotografiado con un "refractor FSQ106 f/5 situado en Australia". "Captar un objeto de ese tamaño a 493.000 km de distancia es todo un logro", destaca Bellido, aplaudiendo el trabajo de Valvasori, que inicialmente compartió la imagen en su cuenta de Flickr, donde ha difundido fotos de la Luna, diferentes cometas y galaxias.

Aunque inicialmente SpaceX había previsto que el Tesla Roadster se situaría en una órbita solar con el afelio, es decir, con el punto más alejado, en la órbita de Marte, sin alcanzar el planeta rojo, lo cierto es que el descapotable se ha desviado un poco del plan original. El coche eléctrico se situará en el cinturón de asteroides como punto más distante. Allí permanecerá millones de años, si la radiación no termina antes con él, según sugería a LiveScience un profesor de Química de la Universidad de Indiana. Logro conseguido para SpaceX, que sigue trabajando en su proyecto más ambicioso, su cohete gigante llamado BFR o Big Falcon Rocket, que podría jubilar al exitoso Falcon Heavy.