Luces, cámara y acción. Un acto que deseas gritar con toda tu alma, recibir el diploma de la escuela de cine y simplemente empezar a convertirte en un genio cinematográfico, pero ¿quién cree en esa fantasía?

Perdí mi fe en la prestigiosa Academia una vez que los precios y el hecho de ser autodidacta tocaron la puerta de mis pensamientos, desde entonces dejé de ansiar las tres palabras mágicas y dedico mi espíritu al arte al que tanto debemos.

Leí algunos consejos de grandes cineastas a jóvenes aspirantes y a ciertos directores legendarios hablando sobre cine, me parece que es momento de empezar a escuchar, recitar y respirar cine como es debido.

Sobretodo gastando todo tu dinero en una cámara que probablemente no sabes usar.

¿Qué mejor que tener a los propios directores de maestros? —pensé, mientras recordaba aquellos extras que incluían material detrás de escenas. Y al parecer tenemos de sobra, pudiendo encontrar con facilidad escuelas de cine completas en pequeñas entrevistas.

Dirigir como diría Ingmar Bergman:

... una serie sin fin de tensiones y demoras; una batalla ininterrumpida entre el deseo y el deber, entre la visión y la realidad, entre la consciencia y la pereza

Es una tarea dificultosa, pero como nos demostraría el director sueco, llegaría a dirigir más de 40 películas. Lo que nos hace pensar en dos posibilidades: Bergman era un gran masoquista o quizás simplemente estaba enamorado de su oficio —por mucho que lastime—.

A continuación veremos una ofrenda para los amantes del séptimo arte traída por sus realizadores, donde aprenderemos de los grandes directores a dirigir.

François Truffaut

Obsesionado por este director, escarbé en mi casa tratando de encontrar sus películas entre la colección de mi padre, y creyendo que era una broma no pude entender lo que acabaría pasando.

"La noche americana" comienza con Truffaut caminando por el set, dando direcciones e interactuando con sus amigos. Una película basada en los detrás de escena que hace lo posible para gritarnos en la pantalla: ¡Así se dirige! Empezó a hacerse borrosa la línea que separaba la realidad de la ficción, y terminé por encontrarme con una película sobre hacer películas.

Ingmar Bergman

El hombre harto al "olor a maquillaje" fue acompañado en el rodaje de "Winter Light" por un amigo sueco que no dejaba de hacer preguntas con su cámara, y así nació el documental titulado: Ingmar Bergman hace una película —¿podría haber un titulo más directo?—.

Vemos el desarrollo del filme desde que los actores son reunidos en el set para ensayar hasta que la película termina satisfactoriamente, y cada segundo es vital. El director presionando a su editora para enseñarnos el proceso y ver a Bergman cuadrando a los actores en plano son dos momentos que nos muestran en su simpleza el perfeccionismo y agonía de un legendario director.

Werner Herzog

Uno de los principales directores en contra de la famosa Escuela de cine, el director decidió abrir la suya propia por tan sólo $90 dólares y unos cuantos vídeos de un terrible acento estadounidense.

Gracias al cielo para nosotros que existe algo mucho mejor y muy por debajo en la escala de precios: El documental que explica la travesía de Werner Herzog mientras trataba de arrastrar un barco a través de las montañas de Perú.

En "Burden of Dreams" vemos la filmación de la película "Fitzcarraldo" y Herzog nos enseña a calmar los estribos cuando nuestro protagonista amenaza con arruinar el proyecto y los otros miembros del elenco se ofrecen a asesinarlo.

Francis Ford Coppola

Como se aprende después de varios interrogatorios, la gente suele dar información de más cuando es sometida a una gran cantidad de presión, y no se descarta el filosofar sobre la pretensión en el cine.

En el documental "Hearts of Darkness" vemos los controvertidos días de rodaje de "Apocalypse Now", y por ser una de las producciones más problemáticas en la historia, las cosas se pueden poner algo interesante. Totalmente útil para esos que quisieran conocer los efectos mortíferos de dirigir una película.

Terry Gilliam

Fotografía de Patrick Swirk.

Si bien nos divertimos mucho con las crisis existenciales de haya arriba, poco existe de diversión en el eterno fracaso de un director tratando de filmar su proyecto de pasión.

Desde los 90s existe el mito de un cineasta que trata de realizar una adaptación del Quijote y todo, absolutamente todo, sale mal. En el documental "Lost in La Mancha" aprendemos a dirigir un proyecto que se cae a pedazos y nos damos cuenta que empujados hasta su límite, hay personas que simplemente nunca dejarán de hacer lo que aman.