Después de toda una vida de trazos y revelaciones, el maestro nos dejaba con un legado de su psique en papel. Mostrando los pensamientos irracionales de un hombre que decidió adaptar su cine a la poesía y romper con las barreras que le impedían realizar un arte verdadero, puro y real.

Abriendo sus ojos alrededor de unos cuantos metros sobre la cama, la figura corpulenta se hundía cada vez más sobre la acolchada superficie. Algunos doctores entraban a su cuarto ofreciendo pequeños bailes a su alrededor, el suelo lo tragaba como arena movediza y entró en un , hasta que semanas después todo acabó.

Era aquello, esa tinta que se acababa que produjo la agitación salvaje de su bolígrafo, desangrándose plasmó una enorme marca sobre la tarea del joven ensombrerado que redescubría un mundo sin palabras.

Federico Fellini fue uno de esos directores que se presentan sólo una vez, comenzando con sus raíces en el neorrealismo italiano y la búsqueda por retratar la realidad empezó muy temprano apartándose de las palabras y encontrando en la fantasía aquello que siempre se le hizo más real.

Noviembre 20 de 1962: Terminamos las últimas tomas con Marcello Mastroianni y por una extraña razón me siento inspirado, como si acabara de terminar con una mujer insoportable, y creo que finalmente lo he logrado.

En El Libro de los Sueños tenemos una recopilación del diario de sueños de Fellini y su extenso trabajo capturando fantasías desde principios de los años 60s hasta 1990. Con trazos que alegan un extraño deseo sexual y cientos de ideas que después utilizaría en sus películas, tenemos un recuento de la vida artística del poeta.

La madre insoportable de cuatro metros buscaba por todas partes «¡Fellini!» resonaba en la música callejera, su hijo desaparecido era encontrado a mitad de la noche, junto a las luces y la inmensidad de la carpa de circo donde sus nuevos amigos practicaban, y antes de que alguien llamara al muchacho, el payaso abrió la boca para gritar:
—...

En mis sueños casi siempre me veo desde atrás. Tengo pelo y soy más delgado, como hace 20 o 30 años atrás. Aquí, así es como me veo a mí mismo y así es como me dibujaré en los sueños que escribo en este libro. Pero así es como debo dibujarme".