Hay que reconocer que el gracejo desvergonzado de la película Deadpool, dirigida por el primerizo Tim Miller en 2016, pilló por sorpresa a más de un espectador y a más de un crítico por lo gozosa que resulta; y al haber recaudado 783 millones de dólares en todo el mundo con un presupuesto risible de 58, la secuela estaba más que cantada: Deadpool 2 la firma David Leitch (Atómica) y su estreno en los distintos países se producirá entre la segunda quincena de mayo y el primero de junio. Diferentes vídeos promocionales se han ido sucediendo durante estos meses, y en el último que han lanzado antes de que la estrenen, el antihéroe más juguetón de Marvel se disculpa con el futbolista británico David Beckham por un chiste que soltó en el primer filme.

El jugador contempla contrariado la escena en la que Wade Wilson se burla de él: “Las apariencias son todo”, dice el mutante. “¿Alguna vez oíste hablar a David Beckham? Es como si le hiciese sexo oral a una lata de helio”. A continuación, el susodicho recibe mensajes de disculpas en su teléfono móvil de Deadpool, pero los ignora. Así que este último no ve más remedio que presentarse en su casa: con un vaso de leche y galletas, con un montón de globos rojos y una vocecita de aspirar helio y con un grupo de mariachis, y solamente recibe portazos hasta que le propone ir juntos al Mundial de Rusia 2018 con dos entradas en mano, a lo que Beckham responde antes de abrazarle durante unos segundos: “No puedo seguir enfadado contigo”.

“Oh, Dios; se siente muy bien”, dice Deadpool. “Hueles de maravilla, como canela con masculinidad. Nunca deberíamos soltarnos”. Lo que ocurre es que Beckham no parece estar de acuerdo y acaba zafándose, y pregunta al otro que por qué se quería disculpar. Y cuando el antihéroe le contesta que por la broma sobre su voz, el futbolista asegura no acordarse ya siquiera de eso. “¿Y por qué crees que me estoy disculpando?”, interroga Deadpool. Y Beckham le descerraja: “Linterna Verde, RIPD, Self/less, Blade: Trinity…”, malas películas protagonizadas por Ryan Reynolds; y este lo reconoce. Pero cuando el jugador menciona la inenarrable Boltneck (Mitch Marcus y John Blush, 2000), Deadpool se asombra muchísimo y, antes de que Beckham le dé un último portazo, grita: “¡Boltneck es una obra maestra!”. Es el placentero delirio que probablemente nos aguarda en Deadpool 2.