Coco se ha convertido en la película más taquillera de México y ha obtenido una mayoría de críticas positivas. Lejos de caer en clichés sobre la cultura mexicana, el proyecto de Pixar ha conseguido representar la tradición del Día de Muertos y otros aspectos sobre la realidad en el país. Meses después del estreno de una de las películas más esperadas, Pixar ha publicado el inicio alternativo de la película.

En la versión final, Coco inicia con una secuencia en papel picado, en la que explican la historia sobre los antepasados de Miguel, el niño que acaba en el Mundo de los Muertos. Esta escena ha sido una de las muchas aplaudidas por el público, junto con otras como cuando Miguel le canta a su abuela Coco, la escena de Frida Kahlo o el puente de cempasúchil que lleva hasta el Mundo de los Muertos.

Los directores Lee Unkrich y Adrian Molina han presentado la que hubiera sido la introducción de la película, en lugar de explicar la historia con papel picado. Este material es uno de los más utilizados en México y la idea de plasmar la biografía de la familia a través de este papel ha sido algo más que original.

En la primera versión, el inicio de Coco hubiera sido en forma de musical y, a pesar de que hubieran aparecido varios símbolos de la tradición mexicana como el pan de muerto o el mole, no sabíamos cómo los directores hubieran explicado la historia de Mamá Coco.

La única información que tenemos es que la introducción se desarrolla en la Ciudad de México en 1953 y vemos a una pareja sentada entre el público disfrutando del espectáculo. No hay ninguna pista para pensar que podría tratarse de Mamá Imelda y Héctor.

La verdad es que el papel picado es una de las escenas más bonitas de la película y, aunque la canción de la versión presentada por los directores es muy pegadiza, es difícil superar el bonito detalle y la sensibilidad de la introducción del proyecto mexicano de Pixar.