INTRO: ROLL A
"LA VÉRITÉ"

NARRADOR:
Imagínense tener un amigo tan pretencioso que comience su película —o artículo— usando títulos gigantescos que probablemente fueron el resultado de una pequeña visita al traductor de Google.

Inaudito, ya lo sé (se siente indignación en su voz), pero además de la pretensión existen otros defectos. La soberbia (listo), un uso excesivo de lentes "intelectuales" (listo) y un extraño hábito de robar dinero de vez en cuando (más que listo). Pero ya sabes de quién estamos hablando ¿verdad? El único e inigualable cineasta Jean-Luc Godard.

—Tomarse fotos intensas de vez en cuando (listo)

ESCRITOR:
Esperen un segundo que me he equivocado de formato.

Ya está, pretendamos que ese intento vergonzoso por sumarle interés a mi introducción nunca ocurrió.

A finales de los 50s un grupo de amigos cinéfilos que se juntaban para ver más de cuatro películas por día decidieron incursionar en el periodismo cinematográfico. El público lector conocía por primera vez la "teoría del autor" —donde el director era el compositor de su obra— y "En busca de un cine político" —una especie de tratado sobre la sociedad y el séptimo arte—.

Uno de los grandes problemas en lo que a crítica de cine se refiere, es la constante cantidad de insultos dirigidos a la profesión en general. "Cineastas frustrados" o "Audiencia amargada" vienen a mi cabeza, y aquel grupo de cinéfilos vino a comprobar que quizás dichos insultos sí tenían razón.

Si el ejercicio de la crítica resulta admisible es bajo condición de enfocarlo como un trabajo provisional, una fase transitoria...

Como diría François Truffaut —uno de esos cinéfilos—, pensaba en el oficio como un trabajo intermedio, y saldría pocos años después a filmar su película debut del Festival de Cannes: Los 400 golpes (1959).

La película que inició un nuevo movimiento cinematográfico en Francia. Les Films du Carrosse.

MID: ROLL B
"LA LUTTE"

NARRADOR:
Ese amigo impetuoso que tanto llegaste a admirar te manda una carta mientras disfrutas del éxito de tu última película. Su contenido está lleno de insultos, pretensiones y más solicitudes de dinero, decides responder con otra carta, y después dejas de responder del todo.

GODARD:
Tu película apesta, antes eramos amigos... si me prestas dinero todo estará bien.

TRUFFAUT:
Eres un ladrón, un engreído...

ESCRITOR:
¿Qué hacen aquí de nuevo? ¡Fuera!

Perdónenme nuevamente juro que no volverá a pasar, este no es el recurso narrativo que me acabo de improvisar para el artículo.

¿Acaso disfrutan interrumpiéndome?

Como decía, entre los períodos de gloria del cineasta, su amigo Godard planeaba derribar de la tabla a Truffaut para unirse también a esa Nueva Ola francesa. Y un año después la película Sin Aliento (1960) era estrenada siendo uno de los mayores exponentes del movimiento.

Décadas más tarde, con el estreno de la película "La Noche Americana", Godard le mandaría una carta a su amigo solicitando una disculpa por su atroz película que no mostraba "la verdad sobre hacer cine" y terminaría exigiendo dinero para su próximo proyecto. Otra carta surgió en respuesta, y finalmente quedó en evidencia la verdadera personalidad del "niño terrible" del cine.

Me importa un carajo lo que pienses de La noche americana

Enséñales cómo se hace...

END: ROLL C
"LE SILENCE"

NARRADOR:
...

TRUFFAUT:
...

GODARD:
Sigo pidiendo un poco de dinero...

Gracias, juré que no habrían más interrupciones. La famosa carta nos reveló lo difícil que era sostener una amistad con Jean-Luc Godard, un hombre que estuvo encerrado por crímenes menores de robos ocasionales a sus amigos y un robo mayor en la constructora donde antiguamente trabajaba.

La película que causó tanto alboroto: La noche americana, era un simple relato sobre cómo es el proceso de filmación de una película, y ocasionó el fin de la relación de dos grandes cineastas y una disputa almacenada en correspondencia.

Cambiaste tu vida, tu cerebro, y, sin embargo, continuás perdiendo horas en el cine para arruinarte la vista. ¿Por qué? ¿Para encontrar con qué alimentar tu desprecio por todos nosotros, para fortalecerte en tus nuevas certezas?

Sólo mírenlos a ustedes dos, ¿por qué tanto odio por una película?

La relación de los fundadores del movimiento cinematográfico más importante de la historia del cine, nunca se reanudó. Y la mítica pelea sería un manifiesto del mal genio de Godard y la secante respuesta de Truffaut: los dos niños terribles de la industria.