Cuando exploramos los infinitos terrenos del Internet acostumbramos tener en cuenta una serie de precauciones: no entrar en sitios web de procedencia dudosa, manejar varias contraseñas para nuestras diferentes cuentas en distintas páginas, no descargar archivos potencialmente peligrosos, etc. Estas prácticas son instintivas para cualquiera que use Internet por varias horas al día. Parece que ahora vamos a tener que aplicar algunas de estas técnicas a nuestra vida cotidiana.

La aplicación "KeyMe" constituye una solución interesante a simples problemas comunes por los que muchos de nosotros hemos pasado. Te permite escanear tus llaves, teniendo sus diseños a la mano en caso de que se te pierdan y necesites una nueva o que se queden por error dentro de tu apartamento. En caso de que no tengas más copias, podrás imprimir una a través de sus quioscos (impresoras 3D gigantes) en cuestión de minutos. También te permite escoger diseños de todo tipo para personalizar tus llaves.

Superficialmente pareciera que las funciones de KeyMe son limitadas y que tiene éxito en cumplir un propósito específico de manera innovadora y conveniente. Pero, ¿no es cierto que todo parece inocente en la superficie?

Los gatos son el ejemplo más evidente.
Los gatos son el ejemplo más evidente.

Los problemas empiezan con el hecho de que KeyMe está diseñada para un mundo en el que a nadie se le ocurriría "tomar prestadas" las llaves de otro sin su conocimiento para escanearlas y obtener una copia personal lo más rápido posible.

Con tan solo descargar esta app, u otras similares, un criminal solo necesita tomar una foto de la llave de la vivienda que quiere robar, luego escanearla usando la aplicación y dirigirse a uno de estos quioscos para completar su plan maligno.

Dejar las llaves de tu casa desatendidas en la oficina, o en un bar, o en una fiesta en casa de un amigo, momentos perfectos para que cualquiera pueda aprovecharse de un descuido tan insignificante.

Otra precaución posible sería dejar una de estas en tu puerta mientras no estés.
Otra precaución posible sería dejar una de estas en tu puerta mientras no estés.

Como detalla Wired, en muchos casos ni siquiera es necesario que el criminal tenga acceso a tus llaves. Le basta una fotografía de tu cerradura para idear un pedazo de metal ideal para desmantelarla.

Ahora debemos entender que duplicar una llave a la perfección solo toma segundos. Lo que significa que ninguna precaución es exagerada a la hora de resguardar quien tiene acceso a tus llaves o incluso a divisar tu cerradura.

En el futuro es posible que los sistemas de seguridad al estilo de La Purga se hagan bastante populares para combatir estas nuevas tecnologías. Pero entonces nuevas técnicas de hackeo surgirán y bueno...así hasta el infinito. Lo importante es adaptarse a tiempo y aprender a combatirlas.