Se suele decir que cada familia es un mundo. Y es que, aún compartiendo raza, ideología, religión, orientación sexual y mil y un rasgos identitarios más, cada núcleo familiar tiene su propia ideosincrasia, hábitos y costumbres. Y uno de los momentos donde estos salen a relucir es a la hora de las comidas: el fotógrafo Lois Bielefeld recuerda con cariño como sus padres tomaban la cena como uno de los puntos más importantes del día, siendo muy exigentes a nivel de protocolo.

Por ello ha querido comprobar de primera mano cómo afrontan el momento de la cena decenas de familias y personas repartidas por todo el mundo. Y, claro, sorprende encontrarse ante los contrastes: desde esas familias que cenan frente al televisor hasta ancianos que deben comer solos o parejas que comen por separado. Aquí tenéis sus fotos:

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