No cabe duda que el talento en acción puede ser hipnótico. Solo basta ver a Oegil Kim Kyeong Ho realizando estas preciosas ilustraciones con tintas de oro y plata con la técnica tradicional del antiguo arte coreano del Sagyeong que tiene al menos 1,700 años de antigüedad.

Con sus delicados pinceles de pelo de animal, sus brillantes tintas y muchísima paciencia y dedicación, transcribe los sutras budistas y los ilustra con preciosos motivos. Cada línea que va trazando se vuelve una delicada capa que se suma a la anterior hasta alcanzar una belleza suprema. Una sola pieza de estas puede llevarle hasta 10 horas de trabajo.

Los sutras son los discursos dados por Buda que han sido reproducidos desde la antigüedad. En ellos se exponen los preceptos y enseñanzas del budismo. En Corea, durante la dinastía Goryeo, del 918 al 1392, tuvo lugar un florecimiento budista por gestiones del rey, y el arte del Sagyeong alcanzó mayor esplendor en los siglos XII y XIII. Durante este tiempo se realizó el mayor grueso de piezas con este arte. La colección de estos escritos ahora forman parte del Patrimonio Cultural de Corea del Sur. El Sagyeong, junto al celadón y las pinturas budistas forma parte del legado cultural de la dinastía Goryeo.

Las tradiciones y artes relacionadas con el budismo tuvieron mucho auge en ese entonces. Con el tiempo, estas transcripciones laboriosas fueron sustituidas poco a poco por las impresas. Sin embargo, este arte encontró a sus adeptos, como Kim, que preservan este arte tradicional y nos deleitan en pleno siglo XXI con su belleza.

Además de ser muestra de una técnica perfeccionada con la experiencia de este artista, Kim ha declarado que el proceso de transcripción le requiere concentración intensa, paciencia y un profundo proceso de autodisciplina. Además, considera que espiritualmente es "un acto piadoso de la práctica religiosa para meditar y purificar la mente con quietud y devoción". De lo que no hay duda es de la increíble belleza de sus piezas y del hiptnótico proceso de este artista al realizarlas.