Incluir huevos de pascua en las películas del cine comercial reciente es una agradable y entretenida costumbre, sobre todo cuando nos referimos a sagas con elementos y personajes interconectados. En Aquaman (James Wan, 2018), el último filme del Universo Expandido de DC, la inscripción del tridente del rey Atlan (Graham McTavish) está escrita en atlante, cuyo alfabeto fue creado específicamente para esta entrega como una sombra de lo que hizo J. R. R. Tolkien con el élfico de su Tierra Media, y ahí podemos leer: “Paul y Mort”, por el guionista Mort Weisinger y el ilustrador Paul Norris, que idearon al superhéroe protagonista, Arthur Curry (Jason Momoa), en 1941. Pero no es el único huevo de pascua en absoluto, y hay otro con una anecdotilla la mar de curiosa.

En diciembre de 2016, el director británico Edgar Wright (Baby Driver) le sugirió en Twitter a su colega malayo James Wan que metiera la serie de títeres Stingray (Gerry y Sylvia Anderson, 1964-1965) en Aquaman de alguna forma y, si lo hacía, “él le daría un Oscar personalmente”. Y Wan le tomó la palabra hasta el punto de que el programa televisivo cuya música le da mala espina a Altanna (Nicole Kidman) en el salón de Tom Curry (Temuera Morrison) al comienzo del filme es, sí, Stingray. De modo que Wright ha reconocido en Twitter el cumplimiento de Wan: “No he visto @Aquamanmovie todavía”, ha tuiteado, “pero tengo entendido que @CreepyPuppet [Wan] ha cumplido la apuesta y ahora le debo un Oscar (cc: @TheAcademy: echadme una mano, por favor)”. ¿Le ayudará la Academia de Cine en la ceremonia cercana de los Oscar? Lo veremos.