OpenAI acaba de presentar Jalapeño, su primer chip de inteligencia artificial avanzado de diseño y desarrollo propio. El componente es fruto de la alianza entre la startup que lidera Sam Altman y Broadcom, y busca posicionarse como una solución de hardware de gran rendimiento para las labores de inferencia de modelos de lenguaje de gran tamaño.

Según informaron los creadores de ChatGPT, Jalapeño es la primera generación de un proyecto mucho más amplio. OpenAI y Broadcom aspiran a lanzar una plataforma de cómputo multigeneracional, de modo que el reluciente chip es apenas el paso inicial para transitar un camino bastante ambicioso.

El plan es que el chip Jalapeño comience a desplegarse en la infraestructura de OpenAI para finales de 2026, con miras a expandirse en años posteriores. Lo que más llama la atención es el poco tiempo que le ha demandado a las empresas el desarrollo de esta pieza de hardware tan importante.

OpenAI dice que solo requirieron 9 meses desde el diseño inicial del chip Jalapeño hasta su fabricación. Esto no solo fue posible gracias a la experiencia de Broadcom en el mundo de los semiconductores, sino que la startup afirma que usó sus propios modelos de IA para agilizar el diseño y la optimización del componente.

Según explica OpenAI, el chip Jalapeño no es una mera GPU de uso comercial que se ha adaptado a tareas de inteligencia artificial. La compañía afirma que es un desarrollo desde cero pensado en la inferencia de modelos de lenguaje de gran tamaño. El objetivo es impulsar infraestructura que sirva a productos ya existentes, como Codex o el propio ChatGPT, pero que también se pueda usar con desarrollos futuros.

OpenAI y Broadcom presentan Jalapeño, un chip de IA desarrollado en solo 9 meses

Broadcom

La compañía no ofrece detalles específicos del hardware o sus capacidades. Esto se debe, en parte, a que recién se encuentra en etapa de pruebas internas y que no tienen números finales de rendimiento. Sin embargo, OpenAI sí menciona que el rendimiento por vatio del chip Jalapeño es "sustancialmente mejor" que el de otras soluciones de hardware de vanguardia.

Que OpenAI desarrolle su propio chip avanzado de inteligencia artificial no implica que esté pensando abandonar sus acuerdos existentes con NVIDIA o AMD. No en el corto plazo, al menos. Cuando se anunció la alianza con Broadcom en octubre pasado, se mencionó que era para desarrollar 10 gigavatios de poder de cómputo con hardware propio. Jalapeño es apenas el primer peldaño de la escalera para alcanzar tamaña potencia de procesamiento.

El objetivo que persigue OpenAI con su nuevo chip es, según el anuncio, expandir su infraestructura. Pero no solo para ampliar la capacidad técnica sino, en simultáneo, reducir los costes de una industria que hoy opera con cifras siderales.

"Una mejor infraestructura impulsa la eficiencia informática. Una mayor eficiencia informática permite una mejor capacitación y servicio, lo que en última instancia impulsa modelos de IA más capaces. Los mejores modelos se convierten en mejores productos para las personas, los desarrolladores y las empresas. Mejores productos generan más uso, más clientes y más ingresos, lo que permite a OpenAI reinvertir en la próxima generación de infraestructura. Con el tiempo, ese ciclo ayuda a que la inteligencia sea más capaz, más confiable y menos costosa para todos", sostienen los de Altman.