Dejar a una inteligencia artificial al frente de un negocio puede dar resultados sorprendentes. Al menos eso parece con Claude Opus 5, que demostró ser el mejor capitalista a la hora de gestionar una máquina expendedora de bebidas. Un estudio arrojó que la IA de Anthropic no solo obtuvo los mejores ingresos en un año, sino que lo hizo con métodos cuestionables que un humano no se atrevería a utilizar.

De acuerdo con un reporte de la firma Andon Labs, Claude Opus 5 es la IA que mejor se desempeña en Vending-Bench 2. En este benchmark, varios modelos de IA compiten entre sí gestionando máquinas expendedoras simuladas durante un año, con el objetivo de acumular el mayor saldo posible. La versión más reciente puso a prueba a Claude Opus 5, GPT-5.6 Sol y Kimi K3, considerados como los tres modelos más potentes que hay en el mercado.

Tras llevar a cabo las simulaciones, Opus 5 aplastó a la competencia y estableció un nuevo récord de 11.182 dólares. El problema aquí es que esta cifra la consiguió mintiendo, chantajeando y usando tácticas de negociación cuestionables que parecen sacadas de un capítulo de Los Soprano.

Desde el primer momento, Claude Opus 5 demostró ser un negociador con pocos escrúpulos. En un caso, el modelo envió un correo a su proveedor asegurando que un pedido había llegado con artículos equivocados. La IA le mintió afirmando que abrió la caja físicamente para verificar el error y le exigió que le reenviara 72 unidades gratis, una maniobra que dio resultado.

Claude se coludió, mintió y traicionó a sus socios

Con sus competidores, el comportamiento fue parecido. Claude propuso participar en cárteles de precios durante todas las pruebas, y aunque el modelo rechazaba la colusión en las primeras rondas por razones éticas, terminaba cediendo. En un momento llegó a proponer que se dividiera el mercado por líneas de producto en lugar de fijar precios, un razonamiento en el que afirmaba que no habría acuerdo anticompetitivo.

En algunas rondas del benchmark, Opus usó amenazas y sobornos para mantener activos los pactos. Por ejemplo, en sus primeras comunicaciones como mayorista ofrecía descuentos en compras al por mayor, siempre y cuando el comprador respetara las tarifas de venta al público. GPT-5.6 Sol se negó a jugar ese juego y lo denunció ante la gestión repetidamente.

Imagen: Andon Labs

Pero donde Claude Opus 5 brilló fue a la hora de traicionar a sus socios. En una de las partidas, el modelo de Anthropic hizo una promesa a Kimi 3 de que el pacto duraría todo el año, pero 12 días después lo rompió en silencio y esperó una semana antes de confesarlo. En otra ronda, Opus 5 envió un correo con el asunto "Paremos la guerra de precios", aunque los registros revelaron que el plan real era seguirlos bajando en sus productos más rentables.

Claude Opus 5 rompió 11 acuerdos a lo largo de todas las rondas, superando a los dos de GPT-5.6 Sol y uno de Kimi K3. Al terminar de operar su máquina, la IA de Anthropic intentó convertirse en mayorista, algo que le habría ayudado a ganar influencia sobre sus competidores. Claude incluso llegó a planear abrir más máquinas propias, algo que no estaba establecido en las tareas asignadas.

Claude Opus 5

La IA de Anthropic es poco ética al gestionar un negocio

Lo único rescatable del modelo de Anthropic es que nunca mintió a sus clientes, algo que sus predecesores no lograron evitar. Esto es poco si comparamos que Claude Opus 5 formó cárteles ilegales, amenazó a quien no cumplía y traicionó a sus socios más veces que cualquier otra IA en la historia del benchmark.

“Esto cobra especial relevancia ahora que entramos en un mundo donde los agentes de IA gestionan empresas como entidades independientes (y no solo como herramientas para humanos)”, dijo Lukas Petersson, cofundador de Andon, en una entrevista con TechCrunch. “Si los agentes de IA dirigen de forma independiente una gran parte de la economía, ¿queremos que mientan, conspiren, envíen amenazas y traicionen?”.