La sonda de la Agencia Espacial Europea logró aterrizar su módulo Philae en el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko. Rosetta cumplirá así la misión para la que hace 10 años fue planteada: explorar la superficie de un cometa.

Es la primera vez en la historia que logramos aterrizar un dispositivo en un cuerpo celeste de estas características. Así, Philae tendrá autonomía para recoger muestras de la superficie hasta marzo de 2015. Está previsto que los análisis del asteroide nos otorguen información sobre su composición, algo que puede ayudarnos a comprender aspectos como el funcionamiento del Sistema Solar.

La misión requería que la sonda orbitase alrededor de la tierra y alcanzara Marte en 2007 para coger impulso de su onda gravitatoria, un proyecto lleno de riesgos tanto en su lanzamiento como en su descenso. Pero finalmente, las primeras imágenes de Philae revelan como logró llegar la superficie del cuerpo celeste, aunque debemos comentar que existieron varios problemas, ya que los arpones para realizar el anclaje en el terreno no pudieron lanzarse correctamente cuando el módulo aterrizó.

El laboratorio portátil es uno de los más complejos elaborados hasta la fecha, y aunque únicamente tendrá autonomía (como mucho) durante 5 meses, se espera que recopile datos para responder a las numerosas preguntas que aún persisten sobre el origen de nuestro sistema. Sin ninguna duda, podemos afirmar que la humanidad ha vuelto a hacer historia.