El arte es una representación de nuestras ideas o nuestras emociones que tiene una finalidad estética o comunicativa; una actividad que, evidentemente, entendemos que solamente puede realizar un ser humano. Sin embargo, en la Universidad de Constanza (Universität Konstanz), situada en Alemania, un par de investigadores se han propuesto demostrar que un robot también puede convertirse en un artista; un robot pintor capaz de pintar cuadros con estilo impresionista y unos retratos de muy buena calidad.

Oliver Deussen y Thomas Lindemeier, que son los dos investigadores a cargo del proyecto, han desarrollado un robot llamado e-David que es capaz de pintar retratos y, además, combinar los colores de su paleta de óleos para conseguirlo. Lógicamente, el concepto de arte que tiene este robot es muy distinto al que tendría un pintor humano; su técnica es puro software y algoritmos que toman como base una foto y, mediante aproximaciones sucesivas, intentan reproducirla con la pintura que se está realizando. Dicho de otra forma, el robot compara el modelo original que debe pintar con la pintura que está haciendo y, a partir de este feedback visual, considera qué partes del cuadro debe mejorar.

El resultado, la verdad, es muy interesante; máxime si tenemos en cuenta que e-David es capaz de utilizar 5 pinceles (e incluso es capaz de limpiarlos) y combinar 24 colores que forman parte de su paleta. Un proyecto que vale la pena ver en funcionamiento.