Una cámara de seguridad recoge como un ciclista va pedaleando tan tranquilamente cuando un coche lo arrolla. Lo que parecería ser un terrible accidente se convierte en una de las escenas más increíbles que he visto en mucho tiempo, ya que al vehículo se le cae un colchón que llevaba en la parte de atrás y el ciclista cae sobre él como si nada hubiese pasado.

Creo que podemos bautizar a este ciclista atropellado como la persona con más suerte del mundo, ya que una coincidencia así es difícil hasta de imaginar.