La Segunda Guerra Mundial fue un recital que puso en evidencia la crueldad de la humanidad. Durante ese conflicto bélico, también existieron varios nombres que se grabaron a fuego en nuestra historia. Uno de los más importantes fue el de Adolf Hitler, el líder de Alemania durante la época del Tercer Reich.

Asimismo, el partido nazi también se caracterizó por utilizar otra gran arma que Joseph Goebbels se encargaba de administrar: la propaganda. Desde los símbolos hasta los colores, todos ellos fueron elementos que sirvieron para crear una identidad común e incluso a aterrorizar a los adversarios. Por ello, al fotógrafo Heinrich Hoffmann se le encargó la misión de tomar imágenes de las diferentes casas de Adolf Hitler para que éstas fuesen utilizadas como mecanismo de propaganda.

Créditos: Bavarian State Library: Heinrich Hoffmann Collection.
Créditos: Bavarian State Library: Heinrich Hoffmann Collection.

Hugo Jaeger./Time & Life Pictures/Getty Images
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Créditos: Library of Congress
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Library of Congress
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El Führer disponía de varios domicilios a lo largo de Alemania, como la Kehlsteinhaus (también conocida como Nido del Águila) o Berghof, ambas casas situadas en los Alpes bávaros. Además, disponía de un apartamento en Munich y su residencia oficial en Berlín, hogares que se encontraban propiamente decorados para mostrar la imagen idílica que el régimen deseaba transmitir.

Créditos: Library of Congress | LIFE

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