El itsmo que unía el norte con el sur de américa fue utilizado durante bastante tiempo como camino de paso entre ambas zonas, llegándose a conocer como ruta dorada. Años después, esa franja de tierra sería destruida para crear el canal de Panamá, el cual resultó necesario para facilitar el tránsito de barcos entre el mar Caribe y el océano Pacífico.

Esta vía se ha estado utilizando desde 1914, pero en 2007 comenzó una gigantesca construcción que tendría como objetivo la ampliación del canal de Panamá. Como informan en The Atlantic, todo comenzó tras un referéndum celebrado en 2006 donde los panameños aprobaron dicha obra.

Tras 8 años de trabajo, se espera que a partir de abril del 2016 la capacidad del canal sea duplicada, lo que va a permitir el tránsito de enormes barcos capaces de cargar con hasta 14.000 contenedores. Para su construcción han necesitado invertir unos 5.2 mil millones de dólares, cifra con la que se han pagado materiales como 16 puertas de acero de 3.100 toneladas procedentes de Italia.

Créditos: Rafael Ibarra / Reuters