¡Bienvenidos a la trigésimo primera entrega del consultorio del ALTFoto, queridos lectores! Como todas las semanas, abrimos nuestro espacio de preguntas y respuestas para que todos los lectores, novatos o avanzados, puedan despejar sus dudas al módico precio de 100 Internets.
Hoy tenemos dos preguntas básicas, aunque con su complejidad para el lector que recién empieza.
Comenzamos con Jacobo Alonso, que preguntó:
¿Cuál es la diferencia entre tomar una foto ajustando sólo el diafragma y no la velocidad del obturador, contra una foto en la que se ajusta la velocidad del obturador pero no el diafragma?
La diferencia es que variará la profundidad de campo dependiendo de la apertura utilizada. Por el contrario, si quieres mantener la profundidad que ya tienes, necesitas variar la velocidad de obturación, cuidando de no utilizar un obturador muy lento que produzca fotos trepidadas o uno muy rápido que congele la escena y le quite su dinamismo.
Decidir cuando utilizar la apertura o el obturador para compensar la exposición depende de las circunstancias en las que te encuentres. Si estas en un lugar poco iluminado, indefectiblemente tendrás que recurrir a un obturador más lento, dejando la apertura abierta al máximo. Si la situación es a la inversa, puedes utilizar la apertura como compensador, por siempre mirando que la profundidad de campo no afecte la composición actual. Un fondo demasiado enfocado puede causar distracciones sobre el objeto principal, por ejemplo.
Continuamos con Rocío, que dijo:
Hola a todos: Me gustaría saber qué debo hacer para que al fotografiar un espacio interior las ventanas no salgan tan quemadas.
La solución es muy sencilla: iluminar el interior en el que estas tomando la fotografía. Este interior digamos que tiene una luminosidad 1. El exterior, iluminado por el sol, digamos que tiene una luminosidad 10. La cámara, al componer dentro de este espacio, configurará sus valores para exponer sobre una luminosidad 1, quemando las ventanas que tienen 10 veces más esa cantidad de luz.
La solución entonces es alcanzar el mismo valor o uno similar de luminosidad dentro del ambiente. Esto se puede hacer agregando luces, reflectando la misma luz que llega por la ventana o, como ultima opción, tapando esas ventanas con unas cortinas. Nunca llegarás a equiparar la luminosidad del exterior (no al menos durante el día), pero acercarse lo suficiente bastará.
Y de esta manera terminamos esta entrega. ¿Dudas? ¿Consultas? No dudes en dejar tu comentario aquí debajo.
Fotos: Evan Leeson | vsz
