Si eres o has sido un jugador habitual de consolas clásicas o actuales, en alguna ocasión te habrás encontrado con que tu mando de juego se rebela. Es decir, que el personaje empieza a moverse por sí mismo o los movimientos no son tan precisos. Ocurre cuando el mando acumula horas de juego y ha sufrido cierto desgaste. Y se conoce como stick drift o joystick drift, que podríamos traducir como movimientos involuntarios o movimientos fantasma. Para solucionarlo, puedes hacer varias cosas. La más eficaz consiste en cambiar de mando. Pero si está fuera de garantía, te costará dinero. Y si el problema no es muy grave, puede que logres solventarlo si pruebas a calibrar los mandos. ¿Cómo se hace? Con herramientas como DriftGuard.

Problemas con los mandos de juego los hemos tenido prácticamente todos los jugadores desde que el mundo es mundo. Sin embargo, estos problemas han ido a más a medida que los mandos se volvían más complejos. Los mandos clásicos eran básicamente analógicos. Pero las generaciones más recientes de PlayStation, Xbox y Nintendo incorporan toda clase de sensores que ofrecen una experiencia de juego superior. Pero que, con el paso del tiempo, acaban por dar problemas.

Así que si experimentas movimientos fantasma en tu consola de juego u ordenador, es decir, que el personaje y/o la cámara se mueven sin que tú estés tocando los joysticks o la cruceta, y ya has probado a actualizar el mando y la consola, a cargar la batería o a apagar y a reiniciar, siempre te quedará la tarea de calibrar tus mandos. No hace milagros, pero puede que te evite tener que pasar por caja y comprar un nuevo mando.

Qué es DriftGuard y para qué sirve

DriftGuard sirve para calibrar mandos de PlayStation, Xbox y Nintendo

DriftGuard es una herramienta de mantenimiento para mandos de juego que te permite probar, calibrar y ajustar esos mandos o controladores. Gratuita y de código abierto, entre sus particularidades destaca que graba la calibración directamente en la memoria del mando. El equipo de personas detrás de este proyecto advierte que “DriftGuard no puede solucionar los problemas graves de stick drift o movimientos involuntarios, pero puede ayudarte a calibrar tu mando para mejorar tu experiencia de juego, tanto antes como después de sustituir los joysticks analógicos”. 

Para usar DriftGuard tienes tres opciones. Las tres compatibles con la mayoría de mandos del mercado, especialmente los mandos oficiales de PlayStation, Xbox y Nintendo, además de los mandos SCUF Instinct Pro. La más recomendable es la versión online, ya que no requiere instalar nada. Tan solo tener un navegador compatible con Chromium. Es decir, Chrome, Edge, Opera, Vivaldi, Brave y muchos otros. No requiere registro y es gratuito.

La segunda versión recomendada es la app de DriftGuard para Android. Gratuita con publicidad y con opciones de compra en la propia aplicación, puedes descargarla desde Google Play. “Conecta tu mando compatible de PlayStation o Xbox mediante USB, prueba el movimiento de los joysticks analógicos en tiempo real, detecta la deriva de los joysticks y utiliza herramientas de calibración diseñadas para reducir la deriva leve del mando y mejorar la precisión”.

Y, en tercer lugar, DriftGuard para Windows, disponible en Steam. En el momento de escribir esto, la app se encuentra etiquetada como software con acceso anticipado. Y tiene un coste de 33,99 €, que sirve para sufragar el proyecto. Recordemos que la versión online es gratuita.

Qué es el ‘stick drift’ o movimiento involuntario 

DriftGuard sirve para calibrar mandos de PlayStation, Xbox y Nintendo

Si acostumbras a utilizar mandos de juego para jugar, habrás oído hablar del joystick drift, stick drift o simplemente drift. Ya sea porque lo has experimentado tú mismo o porque has leído u oído hablar de ello. Es un problema que se ha agudizado especialmente en las dos últimas generaciones de las consolas de Sony, PlayStation 4 y PlayStation 5. Y con la PS5 hubo polémica porque los mandos no eran baratos y venían con ese problema de fábrica. Pero Microsoft y Nintendo tampoco se libran. Los mandos de la Nintendo Switch también daban problemas de movimientos involuntarios a algunos usuarios. 

Y con los mandos de Xbox 360, Xbox One y Xbox Series sucede más de lo mismo. Es más. Una de las ventajas que ofrece DriftGuard es que es, según sus creadores, “la única herramienta que puede calibrar” los mandos de Microsoft. Y la única compatible con calibración para SCUF Instinct Pro.

Volviendo al tema. El drift o stick drift se produce cuando el potenciómetro, un sensor del joystick, deja de leer correctamente la posición del stick. Y esto provoca que el mando envíe señales erróneas aunque el mando esté quieto sobre la mesa. El resultado es que el personaje se mueve. O lo hace la cámara. O bien el cursor o menú se desplazan solos. Esto es un gran problema, especialmente en juegos en los que la precisión es importante. Que, básicamente, son la gran mayoría.

¿Qué provoca los movimientos involuntarios o movimientos fantasma? Una causa puede ser la suciedad y el polvo. Es inevitable que, con el paso del tiempo, el mando acumule algo más que sudor y lágrimas. A esto se le suma el desgaste del propio sensor. Y el trajín que le des al mando. Caídas, lanzamientos voluntarios o involuntarios, movimientos bruscos… Si a toda esta combinación le sumas que algunos mandos se fabrican con materiales, digamos, más propensos al desgaste, resulta inevitable que tu mando DualSense de PS5, DualShock de PS4, Xbox One, Xbox Series o Nintendo Pro acaben por mostrar movimientos involuntarios.

Mandos compatibles con DriftGuard

DriftGuard sirve para calibrar mandos de PlayStation, Xbox y Nintendo

Otra de las particularidades de DriftGuard es que, a diferencia de otras herramientas tan especializadas, ofrece compatibilidad con la mayoría de mandos actuales o relativamente recientes. Solo tienes que conectar el mando vía USB al ordenador o dispositivo USB con DrifGuard y lo detectará. La lista completa de controladores compatibles es la siguiente:

  • Sony DualSense para PlayStation 5
  • Sony DualSense Edge para PlayStation 5
  • Sony PlayStation Access Controller para PlayStation 5
  • Sony PlayStation VR2 Sense Controller para PlayStation 5
  • Scuf Reflex para PlayStation 5
  • Sony DualShock 4 para PlayStation 4
  • Sony DualShock 3 para PlayStation 3
  • Microsoft Xbox Wireless Controller para Xbox Series S/X
  • Microsoft Xbox Wireless Controller para Xbox One
  • Microsoft Xbox 360 Wired Controller
  • Microsoft Xbox 360 Wireless Controller
  • Microsoft Xbox Elite Wireless Controller
  • Microsoft Xbox Elite Wireless Controller Series 2
  • SCUF Instinct Pro para Xbox
  • Nintendo Switch Pro para Nintendo Switch
  • Nintendo Joy-Con para Nintendo Switch (izquierdo y derecho)

Cómo funciona DriftGuard

DriftGuard sirve para calibrar mandos de PlayStation, Xbox y Nintendo

DriftGuard lo pone increíblemente fácil. Los pasos a seguir para calibrar tus mandos con esta herramienta son asumibles por cualquiera. Solo tienes que elegir qué mando vas a calibrar, encender el mando y conectarlo al ordenador. A poder ser con cable USB. La herramienta lo detectará y ya podrás empezar la tarea de calibración pulsando el botón Start. Luego sigue las instrucciones que verás en pantalla. Y con un poco de suerte, tu mando funcionará como el primer día. Por defecto, la app está configurada en modo simple. Pero tiene un modo avanzado para los más experimentados.

  1. Abre DriftGuard en tu navegador.
  2. Elige la consola del mando que vas a calibrar: PlayStation, Xbox, Nintendo u Other
  3. Conecta el mando al PC o Mac. Vía Bluetooth o por USB.
  4. Haz clic en Click Here to connect. Al lado de Calibration.
  5. Tendrás que dar permiso al navegador para usar el mando.
  6. Ahora haz clic en Start para empezar las pruebas.
  7. Te pedirá que muevas los joysticks. Verás el análisis en tiempo real.
  8. Cuando acabe, te dará un diagnóstico.
  9. Puedes repetir la calibración pulsando en Retry.
  10. O guardar los cambios con Save.
  11. O deshacer los cambios con Restore.

DriftGuard también tiene una herramienta para probar el mando. Así podrás asegurarte de que el problema que has detectado es real o el mando funciona correctamente y fue algo puntual. O simplemente comprobar la precisión del mando. Y todo sin abrir ni desmontar el mando y desde el navegador web. Sin instalar nada en tu PC o Mac. Y gratis si empleas la app web.

Cuando ocurre un problema de drift o movimientos fantasma, en el peor de los casos, tienes que cambiar los sensores internos del joystick. Así que no te quedará otra que acudir a una tienda de reparaciones o comprar un mando nuevo. Sin embargo, antes de llegar a ello, probar DriftGuard te llevará unos pocos minutos y tal vez logres alargar la vida útil de tu mando de PlayStation, Xbox o Nintendo.