Es una lástima que en la era de las nuevas tecnologías a veces no sepamos abrir los ojos y probar todas las posibilidade que la interactividad nos ofrece. Los fotógrafos, que en el fondo somos unos clásicos, tendemos a olvidarnos del sonido como complemento. Hoy os animamos a que todos deis algo de vida a esa serie fotográfica que no es perfecta porque le falta más información, información que no puede aportar una imagen sino un sonido determinado.
Un poquito de historia
Por lo general, disfrutamos de la fotografía sonora, es decir, la fotografía acompañada de un sonido diegético y propio del lugar retratado, en exposiciones en los museos. El fotoperiodismo y su vertiente más antigua ya utilizaba lo sonoro como un recurso, es muy difícil ver imágenes de una guerra en absoluto silencio. Por otra parte
Una de las historias que más me impactó fue conocer la historia de Sebastián Meyer, fotoperiodista "encamado" con las tropas estadounidenses en Afganistán que se dio cuenta de que sus imágenes eran una mentira si no llevaban el sonido de las balas y las bombas y este año en Libia empezó a grabar audio con una grabadora y un micrófono que le sirvió de utilidad para documentar lo que era realmente la guerra. Meyer tiene un sitio web en el que pueden verse sus trabajos.
Un reto
La pasión por la fotografía puede llevarnos a recrearnos con escenarios que a otras personas pasarían desapercibidos: los mercados en hora punta, el mar agitado, los truenos en una tormenta producen sonidos lo suficientemente evocadores como para incorporarlos a una fotografía. Desde ALTFoto os animamos a que inventéis vuestros propios proyectos y los compartáis aquí con nosotros. Hay cientos de posibilidades y los resultados pueden ser realmente sorprendentes.
