Este tipo de fotografía y vídeo se resistía al gran público por una simple razón de logística y es que no todo el mundo tiene a su disposición un globo o una avioneta a la que subir con su cámara para disfrutar de las vistas pero después de ésto ya no tendréis excusas para no intentarlo.
A cargo de Tom Guilmette llega una ingeniosa solución de baja tecnología para hacer este tipo de tomas accesible a todo el mundo. Ya lo hemos dicho más de una vez, la imaginación y la creatividad lo es todo y más. No necesitaremos más que unos pocos globos de fiesta cargaditos de helio, un trozo de corcho o algo parecido al material con el que se protegen los monitores dentro de las cajas de cartón y una caña de pescar o simplemente unos buenos metros de sedal.
¿Y la cámara? Lo mejor será usar una cámara compacta ya no solo porque su peso es más liviano que una DSLR sino porque si el invento no sale bien la pérdida será siempre menor. Todas o la inmensa mayoría de compactas nos dejan grabar vídeo, para hacer fotografía tendríamos que recurrir a un disparador remoto sin cable o al temporizador de nuestra cámara. Os dejo con el vídeo en el que tenéis la construcción del artilugio volador paso a paso y un consejo...no lo uséis un día de tormenta, por lo que pueda pasar.
