Hace un tiempo escribí acerca de por qué no deberías ejercer la fotografía de manera profesional y como recurso humorístico utilice la figura de un fotógrafo taxista para referirme a los distintos tipos de escalafones en una misma profesión. Hoy descubrí que esa figura literaria en realidad existe y se llama Óscar Fernando Gómez.

A través de un colaborador (uno de ustedes, queridos lectores, pero sinceramente no recuerdo quien) me hicieron llegar el perfil de este muchacho, cuya profesión estable oscila entre la conducción de un taxi y la fotografía profesional. Óscar es un mexicano de 40 años que se acerco a la fotografía como la mayoría de nosotros: como un simple hobbie. Con el paso del tiempo, se vio en la posibilidad de ejercerla de manera profesional, tomando fotografías de bodas como principal actividad y volviendo al taxi en los periodos de ausencia de trabajo.

Debido a su segunda profesión y los lugares que recorre con ésta, las imágenes que produce son algo fuertes y de carácter social muy duro. Las calles no son las mas agradables, los sujetos no son los mas amistosos y retratan una vida difícil y llena de desafíos que capaz uno ya tiene asumidos como resueltos, sea un plato de comida en la mesa todos los días o un trabajo digno. Tal como cuenta el propio Óscar en la excelente entrevista realizada por PhotoEspaña:

Empecé retratando paisajes desde el taxi y cosas que me llamaban la atención. Tenía pareja y estaba a punto de tener un bebé. (...) Empecé a hacer una especie de cuaderno de bitácora fotográfico de mi vida y de las cosas que veía en la calle. A veces me sentía reflejado en la gente que vivía en la calle, porque yo había tenido un pasado muy difícil. Me recordaba a cuando yo había tenido esa misma experiencia de vivir en la calle. Entonces comía palomitas y las cosas que la gente dejaba en la calle para mantenerme con vida. Dormía en algún rincón de la calle, a menudo con animales y sin cobijo. De repente veía todo mi pasado en la calle y lo iba retratando con cierta intención y a la vez con cierta relajación. Era un trabajo para mi bebé, sólo pensaba en hacer un álbum fotográfico para él, pero lamentablemente murió al nacer.

El relato de vida es fuerte, no solo por la perdida de su hijo, sino de su vida en general y esto se refleja fielmente en sus fotografías. Mas allá que algunas tienen un componente de humor, la realidad azota en la siguiente imagen, mostrando su cara mas dura. A continuación encontraras una pequeña galería con las imágenes recolectadas por PhotoEspaña. Atención con algunas de las imágenes, que no son aptas para miradas sensibles.

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