La necesidad del ser humano por superar barreras en todos los sentidos ha dado lugar las más diversas prácticas, el universo fotográfico no está exento de ellas, y desde los astronautas que fotografían la tierra a miles de kilómetros hasta los más aficionados, todos sentimos curiosidad por saber cómo se ven las cosas desde un punto de vista más alto.
En un primer artículo sobre fotografía aérea os contábamos cómo conseguir, con un presupuesto reducido, vuestras propias imágenes con una cometa fabricada a tal efecto. Hay otros métodos, el más conocido es la fotografía desde un helicóptero RC o helicóptero por control remoto.
Lo primero que me gustaría decir es que, tras consultar a distintos expertos sobre el tema, todos coincidían en que no es una tarea fácil, ni la más barata. En primer lugar hay que saber pilotar el helicóptero, y eso lleva un tiempo de entrenamiento y algún que otro accidente, en segundo lugar, experimentar con una cámara y una estructura metálica bajo nuestra propia responsabilidad y teniendo en cuenta que un peso extra modifica la aerodinámica del aparato. No obstante, existen helicópteros pensados para los aficionados a este hobbie.
Helicópteros específicos para fotografía aérea
Si os estáis preguntando por el precio de esta afición os podemos contar que, entre los que incorporan un adaptador especial para cámaras y una construcción específica, podemos encontrarlos a partir de 1.500 euros. Aceptan un precio de hasta 1 kilogramo, ascienden 500 pies en vertical, son eléctricos e incorporan la emisora y los cargadores.
Una opción algo menos profesional está disponible por unos 500 euros, pero sólo puede levantar cámaras compactas de unos 300 gramos y son menos resistentes en condiciones meteorológicas adversas.
En Estados Unidos uno de los más conocidos es el Draganfly, que puede tomar fotos y vídeos de alta resolución. Funciona con 3 ó 6 hélices y tiene un precio de 11.000 euros. Eso sí, los que lo han utilizado destacan que está fabricado a prueba de bombas.
Do it yourself
El do it yourself siempre ha funcionado bien. Puede salir mucho más barato si montamos nuestro propio helicóptero, o nuestro propio soporte para la cámara. Los componentes imprescindibles son motores, hélices, variadores de velocidad, electrónica, receptor y emisor de radio y chasis.En internet existen multitud de páginas que venden estas piezas por separado.
Cuadricópteros y hexacópteros
Son una alternativa algo más cara -pero más segura- a la hora de colocar nuestra cámara profesional en un "juguete" de este tipo. En lugar de una única hélice tienen cuatro o seis hélices más pequeñas que ayudan a estabilizar el conjunto.
En definitiva, no es tan sencillo pero puede hacerse. Simplemente nos tenemos que plantear si el tipo de fotografía que queremos hacer no puede hacerse con una cometa o un globo. Por otra parte, un helicóptero promete horas y horas de diversión y vídeos impresionantes garantizadas.
