Todos sabemos lo que ocurrió el 26 de abril de 1986 en la central nuclear de Chernobyl, en ese entonces parte de la URSS. Tenemos a disposición cientos de fotos y documentales en los que nos cuentan los eventos de esa noche y las consecuencias que aún perduran.
También creo que muchos conocemos Gerd Ludwing. Para los que no, se los presento: es uno fotógrafo y fotoperiodista, fue el dueño de la primer agencia de fotografía propiedad de un fotógrafo en Alemania y desde la década del 90 trabaja para National Geographic, donde desarrolló gran parte de su trabajo en relación a la caída del bloque soviético desde un punto de vista social y humanitario, el que le valió gran reconocimiento internacional y la publicación de su retrospectiva (por parte de la revista) "Broken Empire: After the Fall of the USSR" (El imperio roto: después de la caída de la USRR). Hoy es reconocido como uno de los fotógrafos más influyentes de la región. En su página pueden disfrutar de fotografías de diversos temas conmocionantes y hermosas a la vez.

Gerd tiene un proyecto personal con Chernobyl. Un proyecto sincero y a largo plazo, como los que tenían los fotógrafos de antes. Comenzó recaudando dinero online, para poder mantener los gastos de una cobertura periodística, y con una página en facebook (que hoy tiene más de mil quinientos fanáticos), en la que se van publicando las actualizaciones y novedades del proyecto. Según él lo cuenta, lo hace (como muchos de sus colegas) en nombre de las miles de víctimas silenciosas.

Finalmente, el proyecto tomó forma de página web, fue publicado por The big picture (el sitio de fotoperiodismo del diario Boston), lo que lo puso al alcance de los miles de lectores que tres veces a la semana disfrutamos de grandes selecciones de fotografía, y recientemente se anunció el lanzamiento de una bella aplicación para iPad, con más de 150 fotografías tomadas en 2011 (algunas nunca publicadas) organizadas en cuatro galerías, que incluyen imagenes del reactor nuclear dañado, la ciudad abandonada de Pripyat, la zona de exclusión y las víctimas. Ludwin es el fotógrafo que más acceso ha tenido a la planta, por lo que nos ofrece un panorama nunca antes visto.

La aplicación ya está en la App Store de Apple y se puede adquirir por 5,49 euros. Creo que es una de las mejores inversiones que los poseedores de iPad y amantes de la fotografía pueden hacer. También creo que es una paradoja que un evento que marcó al mundo hace casi 26 años hoy encuentre en un soporte tan actual como el iPad un medio para contar su historia, y que, cómo dice Gerd, apoyarlo (mediante donaciones o adquiriendo la aplicación) es una forma de apoyar una nueva forma y una nueva época del fotoperiodismo.
via: fotografia.com
