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Simona Levi, activista: «En España aplauden a Google sin preocuparse por el control de datos»

- Feb 3, 2020 - 9:01 (CET)

Ficha del entrevistado

Simona Levi

Directora de teatro, dramaturga, activista y estratega tecnopolítica.

La italiana nacionalizada española fundó las plataformas XNET y 15MpaRato con el objetivo de mejorar la democracia crear conciencia de los derechos digitales. En 2017, la revista Rolling Stone la eligió como una de las 25 personas en el mundo que están dando forma al futuro.

En 2006, Simona Levi publicó en YouTube un vídeo en el que hablaba de La Caixa. Poco después, la plataforma eliminó el contenido porque el banco había alegado razones de copyright. Según Levi, los motivos eran falsos y fue una estrategia para combatir las críticas contra la fundación bancaria. "Ahí me di cuenta de que en internet se puede censurar con facilidad y empecé a investigar sobre el tema".

Dos años después, la activista fundó XNet, una plataforma para proteger los derechos digitales y la democracia en la web. Pero también tiene varias obras de teatro a sus espaldas. Como dramaturga, ha dirigido Realidades Avanzadas, sobre la participación ciudadana, y Hazte banquero -Tarjetas Black: Todo lo que quisieron ocultarte.

Esta última, llena de humor negro, llegó a algunas salas de España después de que Levi y el también activista Sergio Salgado sacaran a la luz los correos de Miguel Blesa y las tarjetas 'black' por las que directivos de Caja Madrid obtuvieron fondos económicos para uso privado sin tributarlos a Hacienda.

La activista, dramaturga y 'destapadora' de casos de corrupción habla con Hipertextual sobre el estado de los derechos digitales en el país y los retos del nuevo Gobierno.

¿Cuáles han sido los principales problemas de las leyes digitales en España?

Hay una narrativa institucional generalizada muy tecnófoba porque se trata el internet como una cosa peligrosa. Además, hay muy pocas competencias en temas digitales y muchos políticos olvidan la filosofía de internet, esa idea de democracia distribuida y de transparencia por defecto.

El problema es que no se considera la cultura digital el punto de partida para legislar y esto crea leyes superficiales y lesivas de derechos básicos. Por un lado, se tiende a legislar utilizando la censura preventiva, que nosotros siempre comparamos a la Inquisición cuando se inventó la imprenta. La otra práctica es que aplauden a grandes tecnológicas como Google sin preocuparse de que hay un problema de pérdida de control de datos personales. Las leyes van de un extremo a otro y se olvida que internet es una filosofía que ayuda a mejorar la democracia.

Levi durante el 15-M/ Wikipedia

¿En qué sector crees que debería empezar el cambio para mejorar las leyes digitales?

En muchos. Sólo un ejemplo: el ámbito de la educación. Imagínate que la clase de literatura te la diera el encuadernador y el exorcista. Es lo que está pasando en el ámbito de la capacitación digital. La formación digital en el sistema educativo se hace con cursos que dan un técnico, que sería el encuadernador, y un Policía, el exorcista. Está bien saber cómo se crea un libro y tener miedo al Anticristo, pero se olvida la maravillosa cultura del internet, la parte más humana y la más importante para la democracia.

Además, todo el sistema educativo en España está en manos de Google porque ha entrado de manera gratuita en las escuelas y a las administraciones les parece perfecto, no se preguntan qué implica que este servicio sea gratuito. Este es el tipo de incompetencia que criticamos.

¿Cómo has recibido el nombramiento de Carme Artigas como secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial?

Estamos esperanzados de que se haya elegido a Artigas, no la conocemos pero tenemos la impresión de que, por una vez, es una persona que conoce el mundo digital desde dentro. Parece que ser que por fin la política ha puesto a alguien en materia digital que sabe de qué está hablando.

Es posible que se esté abriendo una buena ventana de oportunidades para los derechos digitales con el nuevo Gobierno, más allá de su ideología. Es la primera vez que se habla de temas digitales en un programa desde una perspectiva que va más allá del tema del copyright. Es posible que sea una cortina de humo pero esperemos que no. Estamos dispuestos a ayudar en lo que podamos y también estaremos vigilando que las políticas no socaven derechos fundamentales en el entorno digital. Tenemos ganas de que empiece el baile para ver cómo avanza.

¿Cuál crees que debería ser la primera medida que adopte el nuevo Gobierno en materia digital?

Deben poner la tecnocultura en el centro del discurso. También hay que tratar los peligros pero estos no deben ser el centro de atención. Cambiar esta narrativa es indispensable para defender la libertad de expresión en internet, que está siendo atacada con la excusa de las fake news o del discurso de odio, entre otras cosas.

En el libro #Fake You: fake news y desinformación- monopolios de la desinformación
y recortes de libertad de expresión
explicamos que la línea legislativa de la Unión Europea respecto a las fake news no es la correcta. Si se echa toda la culpa a las tecnológicas como Facebook y luego estas plataformas privadas aplican una censura preventiva. Lo que nosotros defendemos es que los grandes productores de fake news no son las personas, sino los partidos e instituciones que pueden financiar la viralización de la desinformación. Todos podemos ser mentirosos pero si no tenemos el dinero para viralizar nuestras mentiras no cambian el curso de la historia. Por ello, lo que se tiene que regular no es la libertad de expresión en internet, sino que los grandes productores, quien pone dinero para publicar cierta información, se regulen para que no puedan desinformar a la población.

Desde Xnet acabáis de lanzar una herramienta para controlar las acciones del Congreso. ¿En qué consiste y qué os ha motivado a iniciar este proyecto?

Como activistas siempre tenemos el problema de que debemos anticipar lo que va a hacer el Gobierno y el Congreso. En la mayoría de los casos a los políticos no les gusta quedar mal y una vez que han plasmado algo en una ley y lo han hecho público, su orgullo les impide darse cuenta cuando se han equivocado. Por eso debemos anticiparnos, porque si nosotros podemos ver con tiempo lo que se está haciendo es más fácil que tanto los partidos políticos como los gobiernos puedan darse cuenta de que hay un error. Sobre todo en materia digital, donde tienen a muy poca gente competente y mucha gente metiendo mano sin tener competencias.

¿Desde la página web no podemos acceder como ciudadanos a las leyes que están siendo discutidas en el Congreso?

Cuando entras en la web del Congreso no hay un buscador, es un drama. Solo puedes buscar la ley por su título. Por ejemplo, la ley SINDE estaba metida dentro de la ley de economía sostenible, y solo podías buscarlo por ese nombre. ¿Cómo vas a saberlo?

Buscábamos una solución y nos encontramos con TIPI Ciudadano, que había creado una herramienta informática desarrollada con software libre que monitoriza y ordena en tiempo real la actividad parlamentaria en relación a ciertas temáticas concretas. Les hemos ayudado a crear la categoría de Democracia y Derechos Digitales, hemos creado un diccionario para que nos avisen si dentro de una ley hay términos que nos competen.

Es frustrante porque estos fallos en la página web del Congreso existen desde hace tiempo y cuando se hizo el concurso para renovar la página, se repten los mismos problemas y nos volvemos a gastar el dinero público otra vez en algo que no funciona.

¿Crees que los españoles somos conscientes de nuestros de derechos digitales?

Muchos no lo saben, pero no es un problema sólo de los españoles, es en general. Sin embargo, cada día somos un pocos más conscientes. Por eso los gobiernos reaccionan, yo no creo que los gobiernos vayan antes de la ciudadanía. Es la gente quien empieza a preocuparse por los derechos digitales y los políticos tienen que ponerse a la altura. Es una toma y daca.