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Sassy Science, la ‘drag queen’ que habla de ciencia: “La divulgación puede salvar vidas”

- Feb 3, 2019 - 8:30 (CET)

Ficha del entrevistado

Mario Peláez

Este joven no solo es 'drag queen' desde hace tiempo sino que también es abiertamente bisexual. Gracias a ambas cosas es consciente de la discriminación de ciertos colectivos en la ciencia, de ahí que Peláez decidiera usar el 'drag' para visibilizar a las personas discriminadas dentro del campo científico: mujeres, personas racializadas y personas LGBT+.

A parte de dedicarse a la divulgación científica a través de redes sociales y con vídeos en su canal de YouTube que abordan estas discriminaciones, Mario está sumergido en su tesis doctoral que trata sobre dos técnicas -microscopía de electrones en transmisión (TEM) y espectroscopía por pérdida de energía de electrones (EELS)- que permiten el estudio de varias características de los materiales como su estructura atómica, su composición química a escala nanométrica, ciertas propiedades optoelectrónicas, cómo están enlazados los átomos que conforman un cierto material entre ellos, etc.

Sassy Science nació gracias al proyecto Enabling Excellence en el que Mario Peláez, junto con otros doce estudiantes de doctorado de Nantes, Bristol, Sussex, Oxford, Atenas y Zaragoza, ha recibido formación a través de talleres, conferencias y el Grand Chanllenge. De este reto, Peláez sacó la idea de mezclar sus dos pasiones: el mundo 'drag' en el que se mueve y la ciencia.

¿Cómo ha influido el Enabling Excellence para crear a Sassy Science?
El proyecto Sassy Science ha nacido a raíz de Enabling Excellence. Dentro del proyecto, hemos tenido varios talleres tanto de comunicación en ciencia como de business. Estaba planteado desde el inicio del proyecto que cada une de les doctorandes tuviese un Grand Challenge propio, donde poner en práctica lo que había aprendido ya fuese de comunicación o de business. Huelga decir que me metí por la primera rama. Y la verdad, una cosa es tener una idea vaga de que quieres comunicar ciencia y minorías en la ciencia, estar haciendo drag, y pensar que te encantaría poder mezclar ambas pasiones. Otra cosa muy diferente es tener varios talleres de comunicación en ciencia (obligatorios) durante tu doctorado, y que se te dé la opción de poder tratar ese proyecto de comunicación con gente que lleva haciéndola durante décadas, como son el encargado de comunicación de nuestro proyecto, Edward Goldwyn, o nuestro coordinador, Chris Ewels. Que si bien es cierto que la idea ha nacido de mí y el trabajo lo he puesto yo, la cantidad de privilegio que he tenido a la hora de hacerlo (medios, formación, apoyo) ha venido tanto por parte del proyecto como por parte de mi asociación (Somos LGTB+ Aragón). Y, honestamente, puedo decir que sin ellos el proyecto final no habría sido ni remotamente parecido.

¿Sassy Science aparece solo para este proyecto o ya la tenías antes en mente?
Depende de qué consideremos como aparecer. Mi drag ha ido por una parte y el proyecto de comunicación por otro. De hecho, mi nombre drag real es Crisis artrítica, porque tengo artritis y creo que el drag es algo donde llevar nuestra disidencia por bandera, pero ponte tú a explicarle eso a un angloparlante... Mi drag ha tenido bastante más que ver con mi activismo que otra cosa. Dudo mucho que hubiese empezado a hacer drag sin el espacio seguro que me ha proporcionado mi asociación y las personas que la forman (que a día de hoy mi drag house está íntegramente comprendida dentro de la Asociación, y no es casualidad).

Ahora, si hablamos de comunicar ciencia a través del drag, es algo que se me ocurrió mientras mirábamos posibles ideas para el Grand Challenge de cada une dentro de Enabling Excellence. Honestamente hasta entonces nunca me había planteado comunicar ciencia porque siempre he pensado que eso era para les que saben. Pero al final les que saben han llegado a saber leyendo e investigando y al final todo es empoderarse.

Víctor Serrano /Agencia SINC

¿Qué tienen en común Sassy Science y Mario Peláez?
Lo extrovertido, lo apasionado... a las dos nos gustan las cosas MUY FUERTE, y nos emocionamos mucho con todo. La pasión por la ciencia, por una ciencia DIVERSA, en todos los sentidos de la palabra. La rigurosidad en la comunicación, porque en las palabras de la drag queen Monique Heart, "facts are facts". Y en palabras de mi madre drag, también conocida como mi novia (La Orgullosa), el mal gusto para combinar colores. ¡Pero estoy trabajando en ello!

Antes de Sassy Science, ¿conocías el mundo de las drag queens?
Sí, soy de esa generación que ha vivido el boom anglosajón del drag a través de shows como Rupaul's Drag Race o Dragula, y que ha vivido el florecer del drag en España con artistazas como La Prohibida, Supremme Deluxe, Kika Lorace, Chumina Power... Tuve una temporada grande de participar en esa cultura como espectador y no como alguien que hiciese drag (que creo que es algo que toda persona que haga drag ha vivido en algún punto de su vida). Tuve también mi momento de estar obsesionado con el documental Paris is Burning, la icónica To Wong Foo: Thanks for everything, Julie Newmar o la maravilla que es la película cubana Viva.

¿Qué pasa con las mujeres, las personas racializadas y LGBT+ en la ciencia?

¡Uf! esta pregunta es extremadamente amplia, y cada una de las tres ramas (mujeres, personas racializadas y LGTB+) daría para un artículo propio. En resumidas cuentas, el gap que hay en muchísismas ramas de las CTIM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) en cuanto a representación de mujeres, personas racializadas y LGTB+ comparado con el porcentaje de población que pertenece a estos colectivos en la sociedad es más que evidente. Hay una gran cantidad de investigación que muestra pruebas inequívocas de que hay una subrepresentación bastante grande de mujeres, personas racializadas y LGTB+. Esta subrespresentación aparece de muchísimas formas y es visible desde la cantidad de gente que llega a hacer educación superior, a la cantidad de gente que e cambia de una carrera de CTIM a una que no lo es, o la cantidad de gente que se mete a hacer un doctorado. Y es nuestra obligación pensar en por qué esta subrepresentación sigue ocurriendo. Esto viene de un sexismo, un racismo y una LGTBfobia que, en mayor o menor medida, sigue calando en todos los planos de nuestra sociedad. Sin ir más lejos, hay estudios sobre cómo niñas de una edad tan temprana como pueden ser los 8 años ya tienen prejuicios sobre su propia capacidad para las cuestiones de índole matemática. Y esto es sólo en el plano del sexismo que, dentro de estos tres colectivos, ha sido el más estudiado. Y lo que tiene que suceder desde fuera de cada uno de los colectivos es que la gente se revise y entienda qué actitudes pueden estar teniendo que sean sexistas, racistas o LGTBófobas. Y desde dentro de estos colectivos, lo que en mi opinión podemos ir haciendo es empoderarnos cada vez más para hacer ciencia y hacernos visibles dentro de la academia, porque dudo mucho que el cambio en este sistema venga propiciado por la gente de fuera de estos colectivos.

Tengo que añadir, que a estos tres colectivos se suma el colectivo discapacitado, que tiene sus propias barreras a la hora de acceder a la Academia y a las CTIM en general, que comprenden espacios ampliamente capacitistas, pero que he decidido no tratar dentro del proyecto por cuestiones personales.

Conocemos algunos grandes nombres históricos, de reinas como las llama Sassy Science: Ada Lovelace, Marie Curie o Rosalind Franklin son tres ejemplos, pero ¿a quién más deberíamos conocer? ¿Qué trabajos hicieron?

Honestamente, no me daría una entrevista para nombrar a todas las que quiero. Creo que es una búsqueda constante y que, además, hay comunicadores y comunicadoras (sobre todo comunicadoras, para qué nos vamos a engañar) que verdaderamente están haciendo un trabajo fenomenal divulgando sobre mujeres como Lise Meitner (creadora, junto con su estudiante de doctorado, del modelo actual que tenemos en física nuclear), Jocelyn Bell (que es histórica pero bueno, sigue viva, coleando y escaldando señoros por la vida, de la que soy hiper fan, y cuya investigación en astrofísica condujo al descubrimiento de los púlsares, un tipo de estrella de neutrones), Hilde Mangold (cuya existencia he descubierto gracias a la drag queen Hilda Mangled, y cuyo mayor trabajo en embriología fue la demostración de la inducción embriónica, en otras palabras, la capacidad de algunas células de controlar el desarrollo de otras células), Dorothy Vaughan (una de las tres protagonistas de la película Figuras Ocultas, matemática que trabajó como computadora humana calculando, entre otros, trayectorias de vuelo para la NACA, precursora de la NASA, y que es un modelo de empoderamiento dentro del mundo de la ciencia llegando a supervisar su propio grupo de matemáticas formado exclusivamente por mujeres afroamericanas), y en un plano más cañí, por ejemplo, a mi paisana Margarita Salas (que también sigue viva e investigando, y cuya investigación en el bacteriófago phi29 y la ADN polimerasa de éste, que aún a día de hoy se emplea como encima para la la amplificación de ADN) o su discípula María Blasco... ¡Es que la lista no se acaba!

En la actualidad, ¿qué nombres nos estamos perdiendo? ¿A qué científicas deberíamos prestar atención?
En esto también está habiendo muchas campañas en redes para visibilizar a las mujeres en ciencia, que recomiendo muchísimo porque obviamente van a saber más que yo! Pero bueno, creo que lo obvio sería comentar que por primera vez en 53 (creo que son 53) años, una mujer (Donna Strickland) ha ganado el Premio Nobel de Física por su contribución a la investigación en el campo de los láseres, que se usa en una gran parte de los láseres de alta potencia. Si bien es verdad que eso no es necesariamente síntoma de que las cosas estén yendo a mejor, creo que es alguien cuya ciencia debería de estar tomada en muy alta consideración. A partir de ahí la lista se hace de un tamaño que no puedo plasmar en un texto como este. Si hablamos de científicas que me han hecho pensar en el papel actual de las mujeres, y de la diversidad en general, en la ciencia, tendría dos nombres en mente al instante, y creo que son voces que merecen atención no sólo por su labor científica (que también), sino también por el activismo incansable que llevan a sus espaldas y por los pedazo de referentes que son. Por una parte la/le astrofísica/e JJ Eldridge, que para mí es un referente bestial en cómo ser una/e científica/e absolutamente excelente en tu campo (la astrofísica teórica) al mismo tiempo que realizas una labor de visibilización del colectivo trans, y de las indentidades no binarias, que tantísimo necesitamos tanto dentro como fuera de las CTIM; y de hacer todo eso siendo un cacho de pan de persona y sin tener una mala palabra para nadie. Por otra parte, la cosmóloga Chanda Prescod-Weinstein, quien además de ser otro ejemplo de excelencia dentro de su rama de la ciencia, lleva el activismo tanto de género como de raza como LGTB+ por bandera, y a la que admiro enormemente. A nivel personal, no me parece coincidencia que este campo concreto de la física reúna a gente tan diversa, ya que me parece uno de los primeros campos donde ha habido mujeres visibles como Jocelyn Bell, y eso marca una diferencia a largo plazo. Pero eso sólo es mi opinión...

En un campo mucho más personal, mi primera conexión fuerte con el mundo de la investigación, mi TFG, se desarrolló en un grupo (el grupo de TEM del Laboratoire de Physique de Solides de Orsay) que, además de estar a día de hoy dirigido por una mujer (Odile Stéphan) tenía una presencia de mujeres muy fuerte. Creo que eso también ha jugado un papel importante en mi idea del género dentro de la investigación.

¿Sobre qué va tu tesis?
Me cuesta mucho concentrarlo en pocas líneas, y es un problema porque a estas alturas de tesis debería de poder. El eje central de mi tesis es la microscopía de electrones en transmisión (TEM) y la espectroscopía por pérdida de energía de electrones (EELS). Estas técnicas permiten el estudio de varias características de los materiales como su estructura atómica, su composición química a escala nanométrica, ciertas propiedades optoelectrónicas, cómo están enlazados los átomos que conforman un cierto material entre ellos... Y eso es sólo lo que estudio yo, ¡hay muchísimas más aplicaciones! Mi tesis se centra en el estudio con estas técnicas de diversos materiales 2D, como pueden ser el grafeno, el óxido de grafeno o los dicalcogenuros, así como materiales 1D como pueden ser los nanotubos de carbono, los nanolazos de grafeno o los nanohilos de oro. Para que nos entendamos, son materiales que tienen un espesor de una o muy pocas capas atómicas (salvo los nanohilos de oro, que son más un apéndice de mi tesis), y que tienen propiedades muy interesantes sobre todo desde un punto de vista electrónico. También he tenido que ver en la síntesis de algunas de mis muestras, pero no la mayoría (aunque me he pasado exfoliando grafeno de diferentes formas unos cuantos meses). Desde un punto de vista más minoritario (unos pocos meses de mi tesis) también he realizado modelizaciones teóricas de algunos de estos materiales, empleando la teoría de funcionales de densidad (DFT), que ha sido algo que no esperaba hacer durante mi tesis y ¡me ha encantado!

¿Cómo es combinar la tesis y dedicarse a la divulgación?
Es básicamente no tener tiempo ni de respirar, sobre todo ahora que estoy en el último año. Literalmente te estoy contestando en un día festivo mientras hago las figuras para un artículo que publicaremos en breves. Tampoco diría que me dedico a la divulgación, hace falta mucho valor y mucha fuerza para dedicarse profesionalmente a ello y merecen todo mi respeto. De hecho parte de mis dudas a la hora de hacer este proyecto tenían que ver con que, al final, estoy haciendo algo dentro de mi tesis pero no profesionalmente, que está en dos campos con profesionales en los que les cuesta encontrar trabajo: las drag queens y lxs divulgadorxs científicxs. Pero vaya, en resumen: no me da la vida.

¿Cómo de necesaria es la divulgación científica?

Es necesaria al punto de que diría que todo proyecto científico debería de llevar asociada una tarea de divulgación, preferiblemente llevada a cabo por personas que se dediquen a ello. Creo sinceramente que la ciencia es algo de lo que todo el mundo debería de formar parte. Eso no se consigue a no ser que todo el mundo entienda qué se está haciendo en ciencia, y eso sólo se consigue a través de la divulgación. Vivimos en un mundo donde hay líderes mundiales que niegan el cambio climático y donde hay padres y madres que no vacunan a sus hijos por un artículo de hace décadas que ya ha sido más que refutado. Vivimos en un mundo donde, actualmente, la divulgación científica puede salvar vidas.