entrevistas

Jordi Pereyra (Ciencia de sofá): «Si un astronauta se quita el casco en el espacio ni le explota la cabeza ni se congela»

- Feb 3, 2020 - 11:00 (CET)

Ficha del entrevistado

Jordi Pereyra

Crédito: Antonio Navarro Wijkmark

Jordi Pereyra (Ibiza, 1990) se graduó en Ingeniería Mecánica y dedica su vida a la divulgación desde que inauguró el blog «Ciencia de Sofá», donde intenta transmitir conceptos científicos a las mentes más distraídas de forma sencilla y amena. Tras recibir varios galardones en este ámbito, su actividad divulgativa lo llevó a trabajar en las secciones de ciencia de varios grandes medios de comunicación como escritor, editor y asesor científico, además de a publicar tres libros con Paidós.

Jordi Pereyra estrenó su blog, Ciencia de Sofá allá por 2013. Desde entonces, se dedica a la divulgación científica y ya ha publicado dos libros en Paidós: El universo en una taza de café y Las 4 fuerzas que rigen el universo.

Pereyra se graduó en Ingeniería Mecánica y acaba de publicar su tercer libro, Respuestas sorprendentes a preguntas cotidianas (Paidós), que tiene un prólogo de Javier Santaolalla, que el divulgador agradece mucho porque "es uno de los referentes más grandes que hay en divulgación y siempre está liado, así que que sacara tiempo para hacer el prólogo para mí es todo un honor". En Hipertextual hemos hablado con él sobre la importancia de la divulgación, desmentir los mitos de la industria del cine relacionados con la ciencia y de qué están hechas las llamas del fuego para que este no tenga sombra.

¿Cuándo comenzaste a interesarte por la ciencia?

Desde muy pequeño. Por casa había unos libros de astronomía, no sé muy bien si los pedí yo o estaban por otro motivo, pero uno de ellos era el Atlas visual del espacio, editado por Bruño en 1992 o así. Y a partir de ese libro me surgió todo el interés por la astronomía, lo leí un montón de veces, estaba fascinado por esa información. Al fin y al cabo, era un libro visual, con poco texto y mucha imagen, y me parecía increíble que todas estas cosas existieran de verdad. Y, poco a poco, de manera gradual fui interesándome por otros campos de la ciencia como la geología o la biología, que también tuve una época… Y así, poco a poco, fui aficionándome a todo.

20th Century Fox

¿Por qué es importante divulgar la ciencia?

Hoy en día vivimos en una sociedad que depende de la ciencia básicamente al 100%, nuestro estilo de vida y nuestra comodidad actual se la debemos a la ciencia. Entender la ciencia es crucial para entender todas estas tecnologías que tenemos alrededor y nos facilitan la vida y, al mismo tiempo también, para evitar que venga gente disfrazándose de científicos, por ejemplo: los antivacunas, la gente que niega que somos culpables del cambio climático… Este tipo de gente se disfraza con argumentos que no son científicos y si no estás familiarizado con estos conceptos te la pueden colar, pero en el fondo no tienen ni pies ni cabeza. Son tergiversaciones de conocimiento científico real que aprovechan ellos y manipulan para hacerte creer una cosa que no es.

Creo que la divulgación en este sentido es importante porque entender cómo funciona el método científico es crucial cuando hay información científica real que alguien está tergiversando ya sea por motivos ideológicos, porque tiene algo que ganar, por lo que sea.

También desmientes la ciencia que nos presenta Hollywood

Sí, a veces en pos del entretenimiento se tiende a exagerar un poco ciertos fenómenos que hay a nuestro alrededor. Por ejemplo, en el libro uno de los temas que trato, en el último capítulo, es ¿qué pasaría si un astronauta se quitara el casco en el espacio?

En Hollywood lo típico es o bien le explota la cabeza o bien se congela instantáneamente y en el fondo la realidad es bastante más complicada. En la vida real este tipo de cosas no quedan tan bien como en el cine, según la interpretación que ellos hacen de lo que es la realidad.

Por ejemplo, volviendo a este ejemplo. Si te quitas el casco en el espacio, primero el vacío te va a chupar todo el aire que hay dentro de ti. Luego, te empezarás a hinchar porque el líquido que hay en las células del cuerpo se empezará a evaporar, por lo que tu cuerpo se empezará a hinchar y te deformarás. Y probablemente te cagues y te mees encima porque eso es lo que provoca la exposición al vacío y poco a poco te empezarás a enfriar. O sea esto, en una película de Hollywood, no quedaría bien. ¿Te imaginas a una persona quitándose el casco dramaticamente y empezando a hincharse y vomitar? Sería bastante feo.

Entiendo que desde Hollywood (y cualquier industria del cine) hay cierta tendencia a hacer las cosas bonitas, pero no siempre la realidad es tan bonita como te la pintan en las películas.

Usar películas como para explicar conceptos científicos, como la gente está familiarizada con estos conceptos, a veces hace que sea más ameno. Es una herramienta para hacer la divulgación más amena.

¿Hay alguna película o serie que hayas visto y te haya sorprendido que traten bien los conceptos científicos?

Doctor Stone, es una serie japonesa de anime. Me ha sorprendido mucho, la verdad, es bastante entretenida y desde el punto de vista científico es impecable, prácticamente. De hecho, yo diría que es de las más exactas que he visto en mi vida. Me sorprendió mucho, para bien.

Utilizas un recurso muy curioso en el libro, la voz cursiva, ¿cómo surge esta idea?

No recuerdo un momento en específico en el que surgiera, pero a medida que iba escribiendo textos y me veía a mí mismo como atascado, para que no fuera especialmente incómodo cambiar de tema o especificar alguna cosa, empecé a meter la cursiva como una especie de ente que me intenta transmitir las dudas que le puedan estar surgiendo al lector mientras lee o que me puntualiza cosas para que las elabore más o que me permite cambiar de tema… De momento gusta, tiene sus detractores, como todo, pero en general la voz cursiva gusta mucho. Es un sello de mi blog.

¿Cómo surge la idea de este nuevo libro?

En mi blog tengo una sección que se llama Respuestas, en la que los lectores me mandan preguntas de caracter científico y las intento responder. Así que para romper un poco con la dinámica de los otros dos libros anteriores, que tenían una perspectiva más histórica, mis editores y yo decidimos hacer un libro sin una estructura tan histórica y más orientado a responder preguntas del día a día, que esto le suele interesar bastante a la gente.

Al principio no me convencía porque estoy acostumbrado a utilizar la historia como hilo conductor, ya que los seres humanos hemos descubierto las cosas desde las más simples a las más complejas. Y de esta manera, tratándolo desde el punto de vista histórico los temas científicos, podías ir guiando poco a poco al lector, de manera que ibas aprendiendo cosas cada vez más complejas y poco a poco instalando en tu cerebro esos conceptos. Con este libro ha sido más complicado porque en un principio eran 25 preguntas cotidianas y quería responderlas de manera que no fuera solo una colección de curiosidades sino que se trataran conceptos fundamentales sobre por qué ocurren estos fenómenos tan interesantes que ocurren a nuestro alrededor y aquí, en este libro, ha habido mucho trabajo en intentar estructurarlo de manera que los primeros capítulos se traten los conceptos más básicos y que, a medida que avanza el libro, se vayan trabajando conceptos más complejos que también se apoyen en otros que se han tratado en capítulos anteriores para hacer esa experiencia del lector más gradual.

Estoy contento con el resultado, tuve que reescribir el libro un par de veces para ajustar la estructura de los capítulos, pero me gusta cómo ha quedado.

Para terminar, ¿de qué están hechas las llamas para que el fuego no tenga sombra?

Esto lo explico de forma extendida en mi libro, pero de forma muy sencilla: el fuego está hecho de cosas que emiten luz. Está hecho de pequeños fragmentos de hollín que está incandescente y, por tanto, emiten luz porque está a una temperatura muy alta. Y, además, contiene entre otras cosas átomos de sodio que están dentro de la madera, que también emiten luz anaranjada cuando sus átomos están excitados.

El color del fuego, en realidad, no tiene por qué ser siempre naranja. Si echas sales de cobre, aparecerán llamas de color verde. Y esto se debe a que cada compuesto químico, al excitarse, emite unos colores diferentes. Es un tema que trato bastante más en el libro.