Google ha criticado las intenciones de la Unión Europea por conseguir la soberanía digital a través del software libre. La compañía advirtió que las políticas de Bruselas, destinadas a reducir la dependencia de las tecnológicas estadounidenses, podrían socavar la propia competitividad del bloque. Según Google, la idea de sustituir las herramientas actuales por programas de código abierto no ayudaría al crecimiento económico.
Kent Walker, presidente de asuntos globales y director legal de Google, advirtió sobre una paradoja competitiva que enfrenta Europa. Según recoge Financial Times, el directivo señaló que la creación de barreras regulatorias sería perjudicial en un contexto de avance tecnológico acelerado. Las declaraciones llegan unos días después de que la Comisión Europea concluyera una consulta que evalúa una transición hacia el código abierto.
"Aportamos mucho valor a Europa", dijo Walker. "Levantar muros que dificultan el uso de algunas de las mejores tecnologías del mundo, especialmente cuando avanza tan rápido, sería en realidad contraproducente".
El director legal de Google dejó claro que no está en contra de la soberanía digital, pero recomendó aprovechar "las mejores tecnologías del mundo". Walker sugirió que las empresas estadounidenses podrían colaborar con las europeas para implementar medidas que garanticen la protección de datos. La gestión local o servidores en Europa para almacenar la información son algunas de las opciones.

Google aprueba la soberanía tecnológica (solo si usan su software)
La UE prepara un paquete de soberanía tecnológica que busca eliminar la dependencia de software de terceros (como Google). Tras analizar las propuestas de Francia, Alemania y otros países, la Comisión Europea encontró que la dependencia de proveedores externos en infraestructuras críticas conlleva un riesgo económico y una vulnerabilidad para la seguridad nacional.
La estrategia de la UE no solo se centra en la regulación, sino en adoptar el código abierto como eje para conseguir la soberanía digital.
"Un sector del código abierto sólido y desarrollado puede contribuir eficazmente a impulsar la innovación de la UE y acelerar la normalización, reforzando la competitividad internacional de la UE, preservando su soberanía y garantizando su prosperidad económica, seguridad, resiliencia e influencia mundial continuas", mencionó la Comisión en una convocatoria.
Para el director legal de Google, este cambio representaría un problema para el usuario final. Walker asegura que el mercado se mueve más rápido que las leyes y advierte que la fricción regulatoria solo conseguirá que los consumidores y empresas europeas queden rezagados en "la transición tecnológica más competitiva que hemos visto jamás".
Al igual que ocurrió con la DMA y otras leyes europeas, Google está jugando con la carta del miedo. Kent Walker sugirió que esta iniciativa frenaría la innovación y negaría a las personas el acceso a "las mejores herramientas digitales".

El software libre como eje de la autonomía europea
El impulso al código abierto busca romper la dependencia de los proveedores extranjeros, especialmente en un momento de inestabilidad provocado por la administración de Donald Trump. La UE ha expuesto los riesgos de continuar bajo esta dinámica y propone que las instituciones públicas tengan el control total sobre su tecnología.
De acuerdo con un estudio sobre el impacto del código abierto, la Comisión descubrió que el software de código abierto contribuye con entre 65.000 y 95.000 millones de euros anuales al PIB de la Unión Europea. El brazo ejecutivo estima que un aumento del 10% en las contribuciones al open source generaría un crecimiento adicional de hasta 100.000 millones de euros en la economía del bloque.
Tras llevar a cabo una consulta sobre la transición hacia el software libre, la Comisión Europea ha recopilado las opiniones de expertos, empresas y consumidores. La nueva estrategia de ecosistemas digitales abiertos se presentará como una Comunicación de la Comisión al Parlamento y al Consejo en 2026.
