Llega a los Disney+ Wonder Man, la nueva serie del Universo Cinematográfico de Marvel, que se estrena en 2026 presentando a un nuevo personaje. El actor Yahya Abdul-Mateen II se cambia de franquicia y pasa de Aquaman en DC a un héroe inesperado en la franquicia marvelita. Junto a él está el ya veterano Ben Kingsley, que retoma su papel en el UCM desde una vertiente muy distinta. El proyecto es el primero del año y promete calentar motores para los fans antes del gran clímax que será Avengers: Doomsday en diciembre.
La serie presenta a Simon Williams, un actor que sueña con triunfar en Hollywood pero no logra que su carrera despegue. Después de un encuentro fortuito con Trevor Slattery, un actor veterano que ya pasó sus mejores años, Simon descubre que el famoso director Von Kovak está preparando una nueva versión de la película de superhéroes Wonder Man. Ambos, en etapas muy diferentes de sus vidas, se lanzan a buscar el papel que podría cambiarlo todo, mientras el público descubre lo que realmente ocurre detrás de las cámaras en el mundo del entretenimiento.

Wonder Man
Marvel sorprende con su serie más diferente. Un experimento que, esta vez sí, se aleja de la fórmula y de todo el mejunje superheroico para presentarnos a unos personajes muy agradables y humanos. Bajo el contexto del mundo de Hollywood y sus problemas se esconde una historia entrañable y entretenida que aterriza con buen pie. No es perfecta, pero se deja ver con gusto.
Marvel se marca su propia The Studio
Lo primero y fundamental que hay que comentar sobre Wonder Man es que los fans van a encontrarse la serie menos Marvel que puedan imaginarse. Hay una pátina en su constante humor tontorrón, que impregna el tono de todos los episodios. Y, por supuesto, el tema superpoderes siempre está de fondo, latente. Pero esto no es una historia de salvar el mundo ni nada parecido. La compañía ha permitido que el título vuele por sí solo, sin atarse a fórmulas (¡por fin!) ni estructuras algorítmicas.
De hecho, fuera del sello Marvel, Wonder Man podría ser perfectamente la historia de superación de un actorucho triste y también funcionaría. Porque lo cierto es que es una serie muchísimo más centrada en el mundo que se esconde detrás de Hollywood. En temas inherentes a esta industria como la soledad, el rechazo o la autoestima. Evidentemente, llegando en este momento no puede hacer otra cosa que recordar a The Studio.

La exitosa serie de Apple TV sorprendió el año pasado y se convirtió en el mejor estreno televisivo del año junto a The Pitt y Adolescencia. En ella, se retrataban con un sentido del humor acidísimo todos los entresijos de la industria audiovisual. Wonder Man es algo más amable, pero mantiene ese mismo ingrediente tan meta de ver lo que pasa en Hollywood desde dentro de Hollywood. Y es un soplo de aire fresco para Marvel, que falta le hacía.

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Una aventura sin pretensiones
Otro factor muy interesante de Wonder Man que la convierten en un pequeño triunfo dentro de Marvel es que no lleva mayores pretensiones. Algo que, en realidad, ocurre en la inmensa mayoría de sus proyectos. Y quizá la historia de Simon vaya más allá en el futuro y lo veamos con los Vengadores en alguna película de Avengers. O quizá no, quizá solo sea un alma libre al que conocemos en el primer capítulo, al que acompañamos en su viaje y del que no volveremos a saber más. Porque el título no va de grandes universos o de aventuras imposibles.
Va de conocer al personaje y ver cómo se acepta a sí mismo. De cómo lucha contra su propia naturaleza y cómo los muros que le impiden ir más allá, en realidad, los ha levantado él mismo. Y el resultado es una aventurita fantástica en la meca del cine. No quiere ser nada más, aunque el algoritmo asuma que había potencial para más. Es cierto, no es perfecta, por momentos es muy obvia y su ritmo a ratos va a trompicones, con algunos episodios magníficos seguidos de otros bastante más sosos. Pero sin ser excelente, en una saga que atraviesa tantos baches, Wonder Man al menos cae en el lado bueno de la balanza así que es motivo suficiente para celebrar.

Ben Kingsley se come la pantalla
En lo referido al reparto, Wonder Man es tanto serie de Yahya Abdul-Mateen II como de Ben Kingsley. Y aunque el primero está estupendo y transmite siempre esa vulnerabilidad y ese espíritu inquebrantable en una vida rota, es el segundo el que devora la pantalla. Kingsley ha tocado ya tantos registros con su personaje en Marvel que el caos de su persona se ha convertido casi en un entrañable meme de la saga. Pero es en esta serie donde brilla más que nunca.
El actor funciona como réplica perfecta del protagonista. Pone alivio cómico cuando toca (o sea, casi siempre), pero también eleva las secuencias más íntimas y dramáticas sin dejarse llevar en exceso por lo ñoño. A Trevor Slattery le conocimos allá por 2013 con Iron Man 3, pero es con esta serie, 13 años después, cuando de verdad le vamos a coger cariño como uno de los personajes más divertidos y tiernos de todo Marvel.

En resumen, Wonder Man funciona bien como serie independiente que no pretende más que hacer pasar un buen ratito mientras indaga entre bastidores del mundo del cine. Quienes busquen una gran historia épica o con repercusiones más allá saldrán decepcionados. Pero quienes entren a ella sin mayores pretensiones, encontrarán unos personajes muy simpáticos, un humor bobalicón pero correcto y, en líneas generales, una serie idónea para desintoxicarse de tanta ínfula de grandeza superheroica.
Wonder Man ya se ha estrenado en Disney+.

