Robert Duvall, el reconocido actor que interpretó a Tom Hangen en El Padrino y al coronel Kilgore en Apocalypse Now, murió a los 95 años. Según Variety, el actor murió de causas naturales en su casa de California. Con su pérdida desaparece uno de los rostros más reconocibles de la cinematografía estadounidense de las últimas siete décadas.
"Ayer nos despedimos de mi amado esposo, querido amigo y uno de los mejores actores de nuestro tiempo. Bob falleció en paz en casa, rodeado de amor y consuelo", mencionó su esposa Luciana Duvall en una publicación de Facebook. "Para el mundo, era un actor ganador del Oscar, un director, un narrador. Para mí, lo era todo. Su pasión por su oficio solo era comparable a su profundo amor por los personajes, una buena comida y su capacidad para conquistar al público".
Duvall no era un actor de grandes gestos. Su carrera se basó en una capacidad técnica que le permitía sostener producciones enteras desde papeles secundarios. Aunque la mayoría lo asocia a su papel como Tom Hagen en la saga de El Padrino, su trayectoria acumuló siete nominaciones al Óscar, llevándose la estatuilla como Mejor Actor en 1983 con Gracias y favores.
"En cada uno de sus numerosos papeles, Bob se entregó por completo a sus personajes y a la auténtica esencia humana que representaban. Al hacerlo, nos deja a todos una huella imborrable e inolvidable", mencionó su esposa.

Robert Duvall: una trayectoria definida por la precisión
Aunque Robert Duvall participó como actor invitado en series de televisión como Alfred Hitchcock Presenta, Los Intocables y La Dimensión Desconocida, su debut en Hollywood se dio con la adaptación de Matar a un ruiseñor en 1962. En la película de Robert Mulligan, el actor interpretó a Boo Radley, el vecino misterioso de los Finch. La cinta le serviría para establecer lo que se convertiría en su firma personal: decir mucho sin pronunciar apenas palabras.
Tras varios papeles secundarios durante la década de 1960, Duvall colaboró con Francis Ford Coppola en la película The Rain People. Su actuación en el film le ayudó a asegurar uno de los papeles por los que sería más reconocido en El Padrino y su secuela. Años más tarde volvería a trabajar con Coppola en Apocalypse Now, de donde salió la memorable frase "Napalm, nada en el mundo huele como eso. Me gusta el olor a napalm por la mañana".
Durante la década de 1980 vinieron proyectos como Gracias y favores, que le valió un Premio de la Academia en 1983. Siguieron El Mejor, con Robert Redford, y una serie de actuaciones que vinieron a menos. Aunque Robert Duvall tuvo la oportunidad de trabajar en El Padrino III, la oferta salarial fue baja y rechazó el papel.
Esto le permitió transicionar a una nueva era en donde estuvo bajo la tutela de directores como Joel Schumacher (Un día de furia) y Tony Scott (Días de Trueno). Más adelante tomó el rol de director, actor y guionista en El Apóstol, en donde exploró temas de fe y redención que le eran cercanos. En sus últimos años, su participación en películas como El juez (2014) le permitió seguir demostrando su vigencia, obteniendo nominaciones incluso superados los 80 años de edad.
Su muerte deja un vacío que difícilmente será llenado por la actual estructura de la industria de Hollywood.

