He-Man y los Masters del Universo, aquellas figuritas de acción que luego se convirtieron en serie de dibujos animados, marcaron a toda una generación que creció en los años 80. Ahora, cuatro décadas más tarde, el príncipe Adam y todo el séquito de héroes de Eternia regresan a la pantalla, esta vez con un nuevo renacer en forma de película live-action. Un remake que causaba muchísimo temor entre los fans.

En primer lugar porque se trata de una franquicia muy querida pero, a la vez, muy difícil de trasladar su encanto a la imagen real. Su combinación de elementos y géneros hacen de ella algo único y, además, producto de su tiempo. En segundo. lugar, también causaba temor porque no es la primera vez que He-Man y los Masters del Universo cuentan con una película live-action. Y aquella versión de 1987, aunque hoy sea un filme de culto, en su momento fue un rotundo fracaso.

Así las cosas, la historia de He-Man y los Masters del Universo sigue al joven Adam, el príncipe de Eternia. 15 años después de su llega a la Tierra, la Espada del Poder le guía de regreso a su hogar. Pero allí, lo que descubre es que el gran reino fantástico que un día conoció y por el que se obsesionó está totalmente destrozado bajo el malévolo dominio de Skeletor. Para salvar a su familia y a su mundo, Adam deberá unir fuerzas con sus aliados más cercanos, Teela y Duncan / Man-At-Arms, y aceptar su verdadero destino como He-Man, el hombre más poderoso del universo.

He-Man y los Masters del universo

Nostalgia bien entendida

La nueva película de He-Man y los Masters del Universo es, ante todo, uno de los mejores remakes live-action que se han producido en Hollywood en todos estos años. Y no es casualidad. Detrás de ella está Travis Knight, el director de filmes tan buenos como Kubo y las dos cuerdas mágicas o Bumblebee, además de producir otros largos como El alucinante mundo de Norman, Los Boxtrolls o Mr. Link: El origen perdido. En definitiva, es un hombre que respira cine por los cuatro costados y que entiende perfectamente lo que son las películas familiares.

Y es que ese es el ingrediente principal del que hace gala He-Man y los Masters del Universo. Es una película ideal para los niños de los 80 que crecieron con los muñecos y la serie animada. Pero también es estupenda para llevar a los más pequeños de la saga y adentrarlos en uno de los grandes universos de fantasía que nos ha dado Hollywood. Es a la vez nostálgica y muy fresca. En ese equilibrio es donde radica su inapelable triunfo.

He-Man y los Masters del universo

Además, al ver la película se aprecia claramente que Knight es un fan más de la franquicia. Un niño grande al que le han dado Eternia como tablero y le han permitido sacar las figuritas de acción que le han dado la gana para jugar con ellas y crear una historia. Por eso, más allá de protagonistas obvios como Adam, Teela o Skeletor, se ha permitido el lujo de coger a unos cuantos más, seguramente sus favoritos de cuando era pequeño, y hacerles brillar: Man-At-Arms, Fisto, Trap Jaw, Roboto, Ram Man, Mekaneck... Quizá, como nota negativa, puede señalarse que otros como la hechicera Evil-Lyn están un poco desaprovechados.

Pero sobre todo, y quizás lo más sorprendente, es que hay muchísimo humor tontorrón y absurdo. He-Man y los Masters del Universo es abiertamente una adaptación de la serie de Filmation. En aquella había fuertes y descarados mensajes moralistas (cosa que esta también tiene, al punto de casi reírse de ellos) y, también, un sentido del humor de lo más exagerado y ridículo. Así, la película se permite ser épica a ratos para, a la vez, "parodiarse" a sí misma. El mejor ejemplo es Skeletor, que actúa como villano brutal y despiadado, pero también como malo de opereta, caricaturesco y teatral. Esa era la esencia de la serie original (no en vano nos ha dado tantísimos memes), y el director la ha conseguido capturar a la perfección.

El mimo puesto en He-Man y los Masters del Universo solo puede entenderse porque quien está detrás cuida y custodia con el cariño de un fan de verdad los componentes esenciales de la saga. La película se permite tener su propia identidad sin renunciar a lo que hizo grande a la serie original. Y, además, dejando muchísimo espacio para seguir expandiéndola en el futuro si el público responde.

He-Man y los Masters del universo

El blockbuster veraniego perfecto

He-Man y los Masters del Universo es un blockbuster palomitero veraniego con todas las letras y en el mejor de los sentidos. Es una película de estudio, con un ritmo vertiginoso en el que no paran de suceder cosas, confirmándose como un gran entretenimiento para este verano. Hay mucha, pero muchísima acción ya desde el primer momento. Y está bastante bien rodada y coreografiada, así que es una gozada para quienes busquen ver a muñecos de acción dándose guantazos unos a otros.

Se nota el importante presupuesto destinado a ella en cada plano y cada escena. La recreación de los parajes fantásticos de Eternia está muy lograda, como también lo está, sobre todo, la caracterización de todos sus personajes, héroes y villanos, cada cual con un diseño más loco que el anterior. Lejos de apestar a digital, se ha combinado muy bien los efectos prácticos con el CGI y el resultado es estupendo.

Todo esto, sumado al ya mencionado humor ridículo y a la manera en la que abraza su esencia nostálgica, hacen de He-Man y los Masters del Universo una de las películas más divertidas y entretenidas del año. Una épica de fantasía, muy consciente de sí misma y plagada de buenos momentos. Incluso el breve periodo en la Tierra, que a priori se esperaría más aburrido, es más interesante de lo que parece. Y puede que al ser tan larga (más de 2 horas) caiga en pequeños bajones irregulares, pero nunca llega a aburrir.

He-Man y los Masters del universo

He-Man cobra vida

Por último, hay que mencionar a su reparto, que está sorprendentemente bien. Nicholas Galitzine da perfectamente la talla como Adam / He-Man. De hecho muchísimo más de lo esperado. Su actitud bobalicona e inocente es genial para poder empatizar con él. Camila Mendes está fantástica como Teela. Pero quien se lleva la palma es, para sorpresa de todo el mundo, Jared Leto como Skeletor.

El actor llevaba años sin demostrar el talento del que una vez hizo gala. Y sus constantes polémicas y controversias, unidas a su carácter engreído, tampoco ayudaban. Eso le llevó a desastres como Morbius, el Joker del DCEU o TRON: Ares. Pero esta vez, en He-Man y los Masters del Universo logra transmitir exactamente lo que se pide de Skeletor, elevando cada escena tanto como villano temible como desde su faceta más ridícula y exagerada. Acierto total.

He-Man y los Masters del universo

Así las cosas, He-Man y los Masters del Universo es sin lugar a dudas uno de los blockbusters con más corazón de los últimos tiempos. Una película hecha con mucho mimo y cariño, que capta como nunca la esencia más pura y honesta de este mítico universo. Y, como suele decirse, una carta de amor hacia la saga y sus fans. Tiene algunas pegas, como momentos irregulares en su historia o ciertos personajes desaprovechados. Y el humor tan abundante y ridículo no le encajará a todo el mundo. Pero no puede negarse que eso es lo que funcionó en los 80 y que esta nueva mirada es un ejercicio de nostalgia maravilloso.


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