Los Bridgerton han vuelto con una temporada que ha sorprendido para bien. Eso, al recuperar el espíritu desenfadado, provocador y divertido de su muy elogiada primera temporada. Pero a la vez, incorporar a la trama todos los puntos que le han permitido madurar y crecer en las siguientes. El resultado es una entrega que explora con habilidad en sus temas tradicionales —amor, deseo, nobleza—, pero también se atreve con otros tantos, como prejuicio social y exclusión. Todo desde la óptica particular que Shonda Rhimes sabe brindar a la producción.
Pero a pesar de todos sus momentos altos —que son muchos y la mayoría muy entretenidos—, la cuarta temporada de la serie tiene algunas fallas que debe subsanar. En especial, porque es evidente que se acentúan por el hecho de dividir la tanda de capítulos en dos. Por lo que buena parte de la tensión erótica, de atmósfera y hasta de conversaciones cruciales, pierde fuerza por una evidente intención de acumular la tensión en adelante. Una estrategia que no siempre funciona y que, en el peor de los casos, se convierte en un obstáculo para el desarrollo de personajes y situaciones en la trama.
De modo que, a pesar de sus puntos altos, Los Bridgerton toma algunas decisiones equivocadas y otras directamente erróneas, como la que te explicamos a continuación. De lo que ocurre entre sus dos protagonistas, hasta el exceso de personajes para contar una historia sencilla. Se trata de una red de problemas que a lo largo plazo afectan lo que, por otro lado, es una temporada brillante y emocionante.
Poca química entre la pareja central

La cuarta temporada de Los Bridgerton, que adapta el libro de 2001 An Offer from a Gentleman, es un retelling a toda regla de La Cenicienta. Y la fórmula llega de manera exacta a la trama escrita por Jess Brownell. Por lo que Benedict (Luke Thompson), el segundo y despreocupado hijo de la familia, se enamorará perdidamente de Sophie (Yerin Ha). Juntos deberán enfrentar todo tipo de obstáculos —incluyendo la clase social de ella— para alcanzar la felicidad.
Claro, es la fórmula habitual del show y a lo largo de las temporadas, la producción se esforzó por sacar provecho de la química entre sus diferentes parejas. Un buen ejemplo es la icónica primera temporada, con la relación sexualmente demandante entre Daphne Bridgerton (Phoebe Dynevor) y Simon Basset, el duque de Hastings (Regé-Jean Page).
Por otro lado, la segunda entrega exploró la sensual relación entre Anthony Bridgerton (Jonathan Bailey) y Kate Sharma (Simone Ashley). Finalmente, la tercera mostró los matices del amor erótico entre los populares Polin. En especial por la explosiva química entre Colin Bridgerton (Luke Newton) y Penelope Featherington (Nicola Coughlan).
Pero la cuarta temporada, pierde un poco de ese brillo porque prescinde de esa exploración erótica de sus personajes. De hecho, el romance entre Sophie y Benedict carece del apasionamiento y la química explícita de las anteriores parejas icónicas de la serie. Por lo que, aunque hacen y dicen todo lo correcto, su conexión no salta a la vista. Un detalle que lastra, sin querer, a la entrega.
Protagonistas que parecen secundarios

Justo por lo anterior, la temporada tiene un extraño desbalance en el punto focal de su historia. Y eso debido a que, aunque Benedict y Sophie son la pareja protagonista, en realidad todo el romance está en otra parte. Y por supuesto, se trata del punto de vista del guion al analizar el amor, el deseo y la necesidad. Además, de intentar conectar todos los elementos de la trama en dos giros muy específicos. Por un lado, explorar qué ha ocurrido con los personajes fuera de pantalla. En otro, como esos sucesos afectan el romance en curso.
Pero esa mezcla, hace que el argumento pase una buena cantidad de tiempo, por ejemplo, con Francesca (Hannah Dodd) y John (Victor Alli). En especial, intentando desentrañar su nueva y singular dinámica como pareja. Por otro lado, buena parte de la temporada también debe mostrar (de cara a las siguientes) la decisión de Violet (Ruth Gemmell) de llevar su relación con Marcus (Daniel Francis) al siguiente nivel. De modo que, mientras todo está ocurriendo, también hay mucho de indagar en qué ocurre al agregar un poco de romance más maduro a la mezcla.
Por supuesto, todos estos escenarios brindan una hermosa visión sobre el argumento, pero restan impacto a lo que debería ser el foco central de la entrega. Así que Benedict y Sophie, parecen un poco relegados en medio de su gran historia de amor.
Demasiados personajes para ‘Los Bridgerton’

El intento por indagar en todo lo que ha pasado antes de comenzar la temporada provoca que la trama de Los Bridgerton parezca sobrecargada de personajes. Muchos de los cuales —debido a su complejidad y papel en el futuro— necesitan desarrollo, detalles y análisis. Por lo que los escasos primeros capítulos parecen tener verdaderos problemas para abarcar todo a la vez y con igual habilidad.
Por lo que hay la sensación constante de que el argumento no dedica el tiempo suficiente a indagar quiénes son Benedict y Sophie por separado. Mucho menos, la dinámica de su relación. Antes que eso, el guion pasa un buen tiempo mostrando los matices de Lady Araminta (Katie Leung) o qué ocurre en el apresurado intento de Violet de casar a Benedict.
Una historia cliché para la nueva temporada de ‘Los Bridgerton’

De la misma manera que en el libro en que se basa, Sophie es la hija bastarda de un noble, que termina por quedar huérfana y bajo la tutela cruel de su madrastra. Por lo que, para comenzar, Los Bridgerton debe luchar contra la sensación de que todo está muy visto, es evidente o predecible. Siendo que todo el argumento adapta el clásico cuento de hadas La Cenicienta.
Pero, lamentablemente, la serie no siempre lo logra. Los guiones se quedan cortos para tomar la premisa y convertirla en un recorrido emotivo a través de planteamientos e ideas sobre el amor y la clase social. En especial, porque todo parece conducir a que el feliz para siempre será más rápido de lo esperado. Una decisión narrativa que no ayuda ni tampoco sostiene el romance central, más allá del hecho de que Benedict y Sophie terminarán juntos, de una manera u otra.

