Esta semana, los aficionados del heavy metal están de luto por la muerte de Ozzy Osbourne, el icónico líder de Black Sabbath. No se ha dado a conocer la causa de la muerte del cantante, quien contaba 76 años de edad, aunque en todo momento se ha apuntado al párkinson, cuyo diagnóstico hizo público en 2020. Sin embargo, cabe destacar que esta enfermedad no es mortal por sí misma. Sí que es cierto que puede complicar otras afecciones o aumentar el riesgo de caídas, lesiones o enfermedades que sí puedan causar la muerte. Pero no es una afección mortal.
En concreto, Ozzy Osbourne tenía una variante de párkinson asociada al gen PRKN. No sabemos si su fallecimiento se ha debido a alguna de las complicaciones de esta. Pero sí sabemos que es una enfermedad cada vez más habitual, tanto si se relaciona con este gen como si no.
Esto se debe a que es una enfermedad que se asocia al envejecimiento y la población mundial está cada vez más envejecida. En España, por ejemplo, se calcula que el número de casos se podría triplicar en los próximos 25 años. Por eso es tan importante investigarla. Porque aún hay muchísimas incógnitas al respecto y para enfrentar la enfermedad es necesario tener la mayor cantidad posible de información.
¿En qué consiste el tipo de párkinson que tenía Ozzy Osbourne?
A grandes rasgos, el párkinson se debe al deterioro o muerte de las células nerviosas de los ganglios basales, desde los que se controla el movimiento. Estas células normalmente se encargarn de generar dopamina, por lo que, por su deterioro, los niveles de esta hormona, que actúa como neurotransmisor, disminuyen notablemente. Pero eso no es todo. También se pierden las células que producen norepinefrina, otro neurotransmisor implicado en el envío de señales relacionadas con funciones tan importantes como la frecuencia cardíaca o la presión arterial.
Como resultado de estas dos pérdidas, se producen síntomas como temblores, rigidez muscular, dificultad en el habla, cansancio o ritmo cardíaco irregular. Al ser una enfermedad neurodegenerativa, todos estos síntomas se hacen cada vez más graves, afectando poco a poco a la autonomía de los pacientes.
No es una enfermedad únicamente genética, aunque hay muchas mutaciones que se han relacionado con su aparición en algunas personas. Los genes que más habitualmente se ven afectados son GBA, LRRK2, PRKN, SNCA, PINK1, PARK7 (también conocido como DJ-1) y VPS35. En el caso de Ozzy Osbourne, hemos visto que su gen afectado es el PRKN, en el que se encuentran las instrucciones para sintetizar una proteína llamada parkin, asociada al mantenimiento de la función mitocondrial. Las mitocondrias son el centro de obtención de energía de las células. Si estas se ven afectadas, el resultado es el mismo que cuando tenemos un coche sin motor. Por eso, la afectación en las células nerviosas puede relacionarse con su deterioro.

¿Es una enfermedad mortal?
El párkinson por sí solo no es una enfermedad mortal. De hecho, las expectativas de vida de estos pacientes son las mismas que las de una persona sana. Sí que es cierto que en etapas avanzadas puede causar ahogos por problemas de deglución, o lesiones graves por caídas. Lor primeros problemas que pueden llegar a causar alguna complicación se dan a los 5 años del diagnóstico, justo el tiempo que había pasado desde que Ozzy Osbourne dio a conocer su enfermedad. Sin embargo, la inestabilidad postural y los problemas más graves suelen darse a partir de los 10 años.
En definitiva no sabemos qué le pudo pasar. Solo hay dos cosas claras. Una, que es necesario investigar más sobre el párkinson y otra que el panorama musical ha perdido a una de las mayores estrellas de la historia del metal. Por suerte, la música del príncipe de las tinieblas permanecerá siempre entre nosotros.
