En 2013, el médico canario Eufemiano Fuentes fue juzgado tras la investigación bautizada como Operación Puerto, en la que salieron a la luz las ilegalidades relacionadas con el dopaje que cometió durante años con algunos de los mejores deportistas de la década de los 90. Desde entonces, ha permanecido prácticamente en silencio, sin dar demasiados nombres. Sin embargo, ahora acaban de salir a la luz unas declaraciones grabadas por cámara oculta en las que reconoce realidades tan impresionantes como que fue el propio gobierno español quien le solicitó que dopara a los deportistas en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92.
También han salido a relucir algunos nombres que suponen un jarro de agua fría en la historia del deporte español. Pero también en la actualidad del mismo. Las técnicas y herramientas que utilizó durante el dopaje ya se conocían, aunque con estas nuevas declaraciones se han terminado de confirmar. Sobre todo, parece ser que recurrió a las transfusiones de sangre, pero también a hormonas como la testosterona y fármacos como la EPO.
Ahora bien, ¿cómo puede ser que algo tan simple como una transfusión de sangre o tan aparentemente normal como un medicamento de curso legal ayuden a mejorar el rendimiento de los deportistas?
Los secretos mejor guardados de Eufemiano Fuentes
“Haga lo que tenga que hacer, pero queremos medallas”. Según Eufemiano Fuentes, estas fueron las palabras con las que el Gobierno Español, entonces presidido por Felipe González, le pidió que dopara a los deportistas en Barcelona 92.
Solo había dos condiciones. Que no pusiese en peligro su salud y que no diesen positivo por dopaje. Casi lo consigue, aunque la investigación realizada una década después sacó a la luz muchas de sus prácticas. Los que no salieron a la luz fueron los nombres de los deportistas implicados. Al menos no todos.

En una entrevista con Jordi Évole en 2021, solo confesó que uno de los deportistas que contaron con sus servicios fue el corredor mediofondista Fermín Cacho. Hasta ahora no había dado más nombres. Sin embargo, en la cámara oculta grabada por periodistas internacionales ha reconocido que otro de ellos fue Cayetano Cornet, el atleta retirado y actual Jefe de Misión del equipo olímpico español para los juegos de París.
Habría que comprobar la veracidad de estas declaraciones para no poner en entredicho la reputación de este deportista sin pruebas. De momento, esa parte se la dejamos a las autoridades y vamos a la ciencia de todo este asunto. ¿Cuáles fueron las drogas que utilizó Eufemiano Fuentes en el dopaje de los deportistas españoles?
Dopaje casi invisible
Los deportistas deben someterse a numerosas pruebas de dopaje. No obstante, los médicos corruptos como Eufemiano Fuentes pueden buscar métodos y dosis mucho más difíciles de detectar. Eso le permitió trabajar sin ser descubierto durante años.
Principalmente recurría a las transfusiones de sangre. Esta es una técnica bastante antigua, que comenzó a usarse en la década de 1970. A grandes rasgos, lo que se consigue es aumentar el suministro de glóbulos rojos de los deportistas antes de la competición. Dado que estas células se encargan de transportar oxígeno, se garantiza que llegue una mayor cantidad del mismo a los músculos, aumentando el rendimiento de los atletas.

Con el tiempo, esto se sustituyó por la administración de eritropoyetina recombinante humana (EPO). Se trata de un fármaco que promueve la fabricación de glóbulos rojos y se suele administrar a pacientes con anemias muy intensas. Los efectos en los deportistas son los mismos. El propio Eufemiano Fuentes comenzó a usar también esta opción de dopaje. No obstante, las pruebas de detección de esta sustancia mejoraron mucho, por lo que él y otros médicos volvieron a las transfusiones originales.
También con hormonas
Por otro lado, es bastante habitual el uso de hormonas como la testosterona. Se sabe que fue una de las sustancias con las que trabajó Eufemiano Fuentes, ya que se ha visto que mejora los niveles de hipertrofia (aumento de la sección transversal de las fibras del músculo), fuerza máxima y potencia. Es la razón por la que, sobre todo, se utiliza en el dopaje de deportistas de fuerza y resistencia.
Con otros deportistas, Eufemiano utilizó insulina. Esta hormona, lógicamente, solo se le permite a deportistas que entreguen informes médicos que demuestren que son diabéticos. Y es que, aunque no lo parezca, confiere ventaja con respecto a otros atletas. Como ya sabemos, la insulina ayuda a introducir la glucosa que se encuentra en el torrente sanguíneo en las células, para que puedan usarla para obtener energía. Los diabéticos tienen niveles bajos o ausentes de esta hormona, de ahí que sus niveles de glucosa en sangre sean peligrosamente altos. Por otro lado, la insulina estimula la formación de glucógeno, un carbohidrato de reserva que libera glucosa en la sangre cuanto esta es necesaria.

Si los deportistas reciben insulina, más allá de la que producen naturalmente, sus células musculares obtendrán una mayor cantidad de energía. Además, dispondrán de más glucógeno para obtener más energía después de la pérdida de músculo que supone el ejercicio. Por eso se considera dopaje.
Todo lo que utilizó Eufemiano Fuentes son sustancias naturales de nuestro cuerpo. Al menos la mayoría de lo que usó. Pero si estas permanecen a unos niveles concretos normalmente es por algo. Lo demás es hacer trampas y las deportistas y los deportistas españoles han demostrado sobradamente que no les hace falta. Es mucho más satisfactorio ganar cumpliendo las reglas.
