Cuando empezó el teletrabajo, muchas personas pensaban que en la oficina tenían mejores medios que en casa: ordenador, monitor, impresora, periféricos… Aunque mi equipo en casa siempre ha sido más que decente para poder hacer frente a largas jornadas de trabajo, este verano he estado dando vueltas a la idea de montarme una oficina real en casa. Una oficina con los mejores dispositivos para hacer que la “vuelta al cole” aplicada al mundo laboral, sea lo más productiva posible.

El equipo más básico ya lo tengo, el portátil. Buen procesador, buena memoria RAM y un 15 pulgadas que me permiten trabajar desde casa usando la pantalla del equipo durante varias horas. Por eso, y viendo que Xiaomi todavía no comercializa portátiles, me he centrado en todo lo demás. Convertir lo que puede parecer un accesorio, en algo imprescindible para mi. Esta es mi lista de productos para convertir mi casa en mi lugar de trabajo definitivo.

Una red WiFi a la altura

La habitación que utilizo para trabajar desde casa está en la otra punta por lo que la señal, con el router que me ofrece mi operadora no es suficiente para tener una conexión potente y estable. Mucho menos si necesito enviar archivos pesados a mis compañeros, como clips de vídeos. Por eso tuve claro desde el principio que quería cambiarlo.

Aunque he visto bastantes buenas reseñas del router BE3600 (cuesta 64,99 euros) quise ir un paso más y montarme una red Mesh. Para ello no tuve ninguna duda en que merecía la  pena cada euro que vale el Pack de 3 Mesh System 3600 Pro. Compatible con WiFi 7, velocidades de 3570 Mbps y conexión de doble banda MLO.

En serio, yo pensaba que lo normal hoy en día es que la conexión a Internet sea rápida pero lo que consigues estando conectado a una red mesh de Xiaomi es, simplemente: volar

La instalación no podía ser más sencilla. Lo único que te puede llevar un poco de tiempo es pensar dónde situar los otros dos routers porque una vez estén conectados, lo demás es pan comido. Además de que al ser un sistema en malla, también lo hace mucho más estable. Es cierto que cuesta 249 euros el pack de tres por lo que si tu presupuesto es algo menor, puedes comprar primero una unidad suelta (desde 129 euros) y luego añadir el resto para montar tu propia red en casa.

Aunque por mis circunstancias una red mesh era lo más idóneo, entiendo que no todo el mundo que necesita trabajar desde casa tiene las mismas necesidades y que con un router más sencillo es más que suficiente. Aun así, si experimentas una conexión lenta, sobre todo en algunas zonas alejadas de la casa o donde existen ciertas interferencias, como la cocina, por 13 euros puedes ponerle solución comprando el extensor de red de Xiaomi. No te preocupes por la instalación porque no puede ser más fácil: lo enchufas, lo configuras con la aplicación y en pocos minutos ya tienes tu extensor de red listo y funcionando.

Monitor: menos mal que Xiaomi se ha metido en este mercado

Lo confieso: no me había comprado hasta ahora un monitor para mi casa porque no me convencía ninguno. O bien el diseño, o las especificaciones, pero sobre todo por el precio. Los monitores realmente buenos para trabajar desde casa, no tienen un precio bajo. Al menos hasta que Xiaomi decidió meterse en este mercado.

Echando un vistazo en su web, veo que la mayoría tienen un tamaño de 24 y 27 pulgadas. perfecto para lo que busco. Pero también están enfocados tanto para el mercado profesional, como consumo e incluso uno tan exigente como el gaming. Y lo mejor es que con precios bastante ajustados para todo lo que da.

Tras buscar opiniones en varios sitios, estuve convencido en comprarme el modelo Xiaomi A27i pero, cuando estaba a punto de dar al botón de comprar, vi que el modelo Xiaomi A27 Qi sólo cuesta 30 euros más, y a cambio me llevo un monitor con resolución 2K.

Es un monitor discreto, sencillo y muy elegante. Queda perfectamente en mi escritorio. Me refiero a que no es el típico monitor feo con bordes gruesos que te hacen pensar que estás a principios de los 2000. Una tasa de actualización de 120Hz, que se nota sobre todo cuando hago scroll en alguna web, y es perfecto para editar vídeos sencillos gracias a su pantalla IPS con 300 nits de brillo. 

Qué maravilla de ratón

Puede parecer una tontería, pero tener un buen ratón, puede marcar una diferencia importante. He probado en la oficina ratones de más de cien euros y efectivamente, son muy buenos. Llegué por casualidad al Xiaomi Wireless Mouse y pocas veces me ha sorprendido tanto algo con un precio tan bajo. Estamos hablando de sólo 15 euros y, aunque la experiencia es distinta a la de un ratón de más de cien euros, es un ratón que recomendaría al 99 por ciento de las personas.

No sólo es barato, también es muy cómodo de utilizar y muy funcional. Además, lo puedes guardar en cualquier parte para llevártelo por ahí sin problema. Me encanta su agarre, gracias a sus líneas. La mano descansa perfectamente sobre él y reduce muchísimo la sensación de fatiga que aparece con otros ratones.

Moverlo es sencillísimo ya que sólo pesa 60 gramos. Dos botones y una rueda para hacer scroll: suficiente para mi día a día. En cuanto a conectividad, funciona con una transmisión inalámbrica de 2,4 Ghz para una conexión estable y fluida en todo momento. Además, una de las cosas que también lo hacen diferencial con respecto a la competencia es que te avisa del nivel de la pila cuando está a punto de agotarse. Por el precio que tiene, me parece completísimo.

Estos han sido sólo los tres primeros dispositivos que he comprado de Xiaomi pero tengo muy claro que habrá más. Bolígrafos, regletas, memorias USB o incluso ventiladores y aires acondicionados para hacer más frescos los días de verano en casa. Echa un vistazo en la web de Xiaomi porque su catálogo es extensísimo y seguro que encuentras algo que te gusta y a lo que sacarás mucho partido.