La historia de la ciencia se escribe en los laboratorios, con el ojo pegado al microscopio o los codos anclados a una mesa mal iluminada y repleta de folios emborronados con cálculos. Demasiado a menudo sin embargo sus grandes capítulos se dirimen en los despachos y ruedos políticos. Que el mayor talento científico del siglo […]
