ZTE Grand X In
análisis

ZTE Grand X In

- Jul 9, 2013 - 14:55 (CET)

Ficha técnica

ZTE Grand X In

  • Pantalla: TFT qHD 4,3 pulgadas
  • Resolución: 960 x 540 píxeles
  • Memoria RAM: 1 GB
  • Cámara: 8 megapíxeles
  • Procesador: 1 GHz
  • Sistema operativo: Android 4.0
  • Memoria interna: 1,6 GB
  • Batería: 1.650 mAh

Con el lema ‘el primer gama alta de ZTE en España’, el Grand X In llegó a nuestra oficina para poder analizarlo. A este eslógan prometedor se le añadía el atractivo de llevar un procesador Intel. Pero la primera impresión nada más sacarlo de la caja es que de ‘gama alta’, muy poco. Y en este análisis veremos por qué.

No tiene ninguna lógica que en junio de 2013 llegue a España un terminal presentado diez meses antes, en agosto de 2012, durante la IFA de Berlín. Ya entonces hablamos del ZTE Grand X In destacando su procesador Intel. Pero un smartphone que aspira a ser ‘gama alta’ (como declaran desde ZTE) no puede permitirse llegar tan tarde. Sobre todo, porque sus especificaciones ya están obsoletas. Y eso sin tener en cuenta que en el momento de su lanzamiento tampoco eran precisamente notables. Pero vamos por partes.

Diseño y acabados

El diseño recuerda al de un smartphone básico de hace añosEl diseño del ZTE Grand X In es, por decirlo de alguna forma, genérico. Y por ‘genérico’ me refiero a que recuerda al aluvión de smartphones económicos con Android que llegaron a España hace unos años. De hecho, por su construcción me recuerda muchísimo al Huawei U8650, tanto por sus formas como por la carcasa trasera rugosa al tacto. Y esto no es bueno. No eran grandes terminales ni mucho menos, y tienen años de antigüedad. Tiene algún buen detalle, como un altavoz en la parte frontal en lugar de la mala tendencia de muchos fabricantes de ubicarlo en la parte trasera, o el hecho de ser muy manejable. Pero siendo francos, su diseño es bastante malo. Lo es por ser antiguo, con malos materiales, y basado en terminales mediocres anteriores. Bastantes dispositivos de la competencia son bastante más agradables a la vista.

Luego ya vamos a lo peor, lo que más impacta a primera vista al ver el terminal: trae los botones de Android 2.3. Por si no fuera suficiente con que lleva la versión 4.0 Ice Cream Sandwich, de hace año y medio, sus botones son de antes todavía. Los de menú, inicio, atrás y búsqueda. En un Android supuestamente de gama alta, que llega en junio de 2013. Las expectativas que se pudieran tener depositadas en el ZTE Grand X In caen por los suelos al ver un ‘detalle’ así.

Pantalla

Su pantalla no es desde luego ninguna maravilla. 4,3 pulgadas y una resolución de 960 x 540 píxeles ya nos hacen presagiar que no estamos ante una de las mejores del mercado. Cuando la tenemos delante y nos fijamos, comprobamos que tiene píxeles apreciables. Siendo su densidad de 256 píxeles por pulgada, es esperable igualmente. El punto amargo es su bajo ángulo de visión. En cuanto dejamos de mirarla desde exactamente enfrente, comienza a clarearse y a perder el contraste. Quizás esté bien como método anticotillas en el metro, pero es otro punto negativo.

En cuanto a su respuesta táctil, da casi la misma sensación que los smartphones de gama baja de hace dos años: la de un panel muy grueso, que dificulta la precisión. A su favor hay que decir que sí se le nota mucho más resistente y rígida que a aquellas, que solían tener un material que se sentía peor al tacto. Pero, nuevamente, la experiencia no es demasiado buena, y teclear con él, jugar a un juego que requiera de cierta precisión en cuanto al punto de toque, u otros requerimentos similares, nos hará comprobarlo de primera mano.

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Software

Lo primero que llama la atención en este aspecto es su pantalla de desbloqueo. Estando acostumbrados a un swype rápido, deslizando la pantalla de forma instintiva e instantánea, choca bastante encontrarnos con un botón virtual que hemos de pulsar prolongadamente para desbloquear la pantalla. Apenas son dos segundos, pero se nota que la espera aumenta respecto a los gestos de deslizar habituales. Eso es lo malo de la pantalla de desbloqueo. Lo bueno es que deslizando ese botón, se abre una ‘flor’ personalizable de accesos directos a aplicaciones, lo cual es muy útil, y de hecho que muchos otros fabricantes podrían implementar.

ZTE Grand X In

Nunca debió utilizarse este tecladoPor lo demás, lo típico, Android 4.0 con algunas aplicaciones preinstaladas y unas funciones que apenas difieren de otros modelos. Un detalle bastante negativo es su teclado. Los teclados virtuales se han ido perfeccionando desde que aparecieron, se han propuesto varias fórmulas y se han ido descartando las que no funcionaban. Una de ellas era la de de unir dos letras por tecla, pulsando una vez para la letra de la izquierda o dos para la de la derecha. Cuando esta opción ya ha sido desechada por cualquier fabricante, ZTE la recupera. Un teclado anticuado e incómodo en 2013, que definitivamente no funciona bien ni es satisfactorio. Desde luego no fue una buena idea.

ZTE Grand X In

Cámara

Algo bastante peculiar de este terminal es que no aprovecha toda la pantalla, o casi su totalidad, para mostrar la imagen antes de pulsar el disparador, como se ve en la siguiente imagen. Deja un espacio bastante grande para el botón de disparo, es un poco desconcertante. El enfoque manual, así como el autoenfoque, funcionan bastante bien, y ofrece añadidos interesantes en la aplicación nativa, como el modo panorámico. En cuanto a la calidad de las fotos, están al nivel del resto del terminal: mediocres, muy justas, con un nivel de detalle que no hace justicia a sus 8 megapíxeles, que a priori deberían suponer algo bastante mejor.

ZTE Grand X In

Las fotos de día, con buena luz, se quedan en mediocres. Cualquier Nokia Lumia de esta gama (520 y 620, e incluso el 720 si aumentamos el precio algo más) consigue unas imágenes muy superiores. En el caso del 520, por un poco más que la mitad de su precio. También si nos vamos a otros fabricantes que usen Android. La cámara, sencillamente, no cumple unos mínimos. Si nos vamos a las imágenes tomadas con poca luz, el resultado empeora, la luminosidad es muy muy baja. En las fotos tomadas en interior se puede comprobar cómo aparece muchísimo ruido y la nitidez es nula.

Rendimiento

Para un uso básico, cumple, pero no másNo se le puede pedir mucho. Que su procesador venga de Intel y tenga 1 GB de RAM no parecen ser suficiente para que el ZTE Grand X In mueva con soltura determinados juegos y aplicaciones. Las aplicaciones habituales, de las que no requieren de demasiada potencia, se mueven con fluidez estándar. Lo justo, las aplicaciones básicas no vuelan pero no funcionan mal. Hablo de aplicaciones como Spotify, Gmail, o Twitter. Lo básico, funciona bien. En cuanto damos el salto a juegos o aplicaciones más pesadas que requieren de más recursos, la fluidez se esfuma. En otros casos, se acusan las limitaciones de un Android de gama baja (aunque quieran venderlo como de gama alta) y desactualizado. Si no hemos introducido la microSD que viene en la caja (de 1 GB), no nos dejará realizar determinadas acciones. Por ejemplo, abrir Spotify, aunque no queramos almacenar listas offline. Sólo para abrirlo, deberemos de haber insertado la tarjeta. Si no, no deja ni abrirla.

ZTE Grand X In

Pero para un uso básico, el ZTE Grand X In cumple en cuanto a rendimiento. Y esto incluye también determinados juegos, incluso actuales, como Sandbox, el cual ha funcionado bastante bien, con la salvedad de que la pantalla no permite ser todo lo precisos que quisiéramos. En el caso de juegos más pesados, sí se resiente la velocidad de respuesta y la fluidez. En cuanto a la autonomía, se queda en el terreno estándar del resto de terminales. Su pantalla y resolución contenidas hacen que los 1.650 mAh no se queden cortos, aguanta bastante bien el día entero, también es cierto que sin utilizarlo de una forma intensiva. Así y todo, los usuarios del ZTE Grand X In no deberían tener problemas con su batería.

Conclusión

3
10

El mayor problema del ZTE Grand X In es su gestión de las expectativas. No puede tratar de venderse como un gama alta (concepto literal que utiliza en su presentación) cuando dista tanto de serlo. Llevar el logo de Intel en la caja y presumir de llevar un procesador pionero no es suficiente para satisfacer al usuario. Esto se consigue ofreciéndole una buena experiencia, lo cual pasa por un teclado que permita escribir con normalidad, con una cámara que cumpla unos mínimos las expectativas que generan sus 8 megapíxeles en el año 2013, un scroll suave, una respuesta táctil adecuada, o un ángulo de visión que no se limite a la postura frontal.

Tristemente, de todo esto carece el ZTE Grand X In, a lo que además le añadimos detalles como sus acabados, o los cuatro botones inferiores. Es cierto también que su precio (229 euros, unos 300 dólares) dista también de los que estamos acostumbrados a ver en otros gama alta. Pero sencillamente, no compensan, viendo las alternativas que ofrece el mercado. Este terminal viene a confirmar la tendencia de los últimos años: ZTE tiene mucho trabajo que hacer, y su evolución con el paso de los años es antagónica a Huawei, quien sí ha ido mejorando muchísimo.


Pros

  • No es demasiado caro
  • Para un uso básico, cumple, aunque justo

Contras

  • Se vende como un ‘gama alta’ cuando está lejísimos de serlo
  • Tiene fallos que ya estaban detectados en 2010
  • La experiencia general es frustrante