análisis

Sony Xperia Z Ultra

- Sep 26, 2013 - 15:01 (CET)

Ficha técnica

Sony Xperia Z Ultra

  • Pantalla: TFT 6,4 pulgadas Triluminos
  • Resolución: 1920 x 1080 píxeles (342 ppp)
  • Procesador: Qualcomm Snapdragon 800 quad-core a 2,2 GHZ
  • GPU: Adreno 330
  • Conectividad: GSM cuatribanda, LTE, Bluetooth 4.0, NFC
  • Cámara: 8 megapíxeles, Exmor RS
  • Memoria RAM: 2 GB
  • Almacenamiento: 32 GB / 64 GB
  • Batería: 3.050 mAh
  • Dimensiones: 179 x 92 x 6,5 mm
  • Peso: 212 gramos

Hace dos años, Samsung presentó el Galaxy Note, de 5,2 pulgadas. No era el primero con ese tamaño, pero sí la primera gran marca que lo incorporaba. Nos pareció enorme, descomunal, desproporcionado. A mí me causó risa. Dos años después, nadie se ríe. Samsung creyó que había un mercado para los smartphones de más de 5 pulgadas, y acertó. Hoy, todos los fabricantes salvo Apple se han unido a ello. Sony lo ha llevado a su máxima potencia: 6,4 pulgadas. Y aquí lo analizamos, tras una semana usándolo como smartphone principal.

¿Cómo es usar un smartphone de 6,4 pulgadas?

Para comenzar la reseña siendo honesto, confesaré que nunca me atrajeron los smartphones con grandes pantallas. Este año usé terminales como el HTC One y el Samsung Galaxy S4 durante largos períodos de tiempo. Y lo consideraba el techo: pasar de las 5 pulgadas no era viable. Ahora probé directamente como terminal principal el Xperia Z Ultra. Un salto drástico. Es difícil hacerse a la idea de usar un smartphone tan grande. La primera prueba de fuego es meterlo en el bolsillo: en mi caso, entra justo, asomando el borde superior. Pero entra. En el caso de algunas chicas directamente ni les cabía en el bolsillo.

Luego está el uso diario. Acostumbrarse a usarlo requiere una curva de aprendizaje, cambiar muchos hábitos. Por ejemplo, como usuario de transporte público estoy acostumbrado a usar el móvil con una sola mano para ver redes sociales, consultar el correo, etc. Es suficiente para navegar por la pantalla en casi todos los casos. Con el Xperia Z Ultra, es impensable. Hacen falta las dos sí o sí para abarcar su gigantesca pantalla.

Luego están los factores sociales y psicológicos de llevar un móvil descomunal por su tamaño. Parece una tontería, pero existen. No se trata de vivir acomplejado por el teléfono que llevas en el bolsillo, pero inevitablemente vas a atraer miradas, y no todas tienen por qué ser de mera curiosidad. A finales de 2013, todavía no está del todo bien visto llevar móviles así. La falta de costumbre, seguramente, que desaparecerá antes o después.

Si eres alguien muy tímido, reservado, y quieres pasar inadvertido, este no es un móvil para ti. Incluso al pasar el control en un aeropuerto me obligaron a pasarlo aparte como tablet, y no creían que se tratase de un móvil. El Xperia Z Ultra te dejará anécdotas. Y si eres un early-adopter, deberías al menos tratar de probarlo y ver qué se siente de verdad con un terminal de 6,4 pulgadas.

Sony Xperia Z Ultra

Diseño y acabados

Sony Xperia Z Ultra

Lo primero que llama la atención del Sony Xperia Z Ultra, aparte de su tamaño, es que es realmente fino, sólo 6,5 milímetros. Esto hace que sus 212 gramos parezcan bastante menos, no da la impresión de pesar más que un Nokia Lumia 920, por ejemplo. Su construcción es muy buena, se nota que Sony pone especial cuidado a este apartado. Nada de plástico, el panel trasero es de un cristal de calidad excelente. Como la construcción de casi todo el terminal. Lo malo es lo que se ensucia, tanto la parte trasera como la de la pantalla. Ambas se llenan enseguida de marcas de dedos por todas partes que se ven bastante feas.

Sony Xperia Z Ultra

Muy bonito, pero se ensucia con demasiada facilidadY digo casi porque hay un factor que no me convence del todo: los conectores. Al ser un terminal resistente al polvo y al agua (certificación IP58), ha de tener sellados sus conectores, como el microUSB, tarjeta SIM, microSD, etc. No el jack para los auriculares, que (por suerte) puede quedar abierto. Pero el resto, cerrados. Y lo están mediante unas tapas extraíbles que dan la sensación de ser muy endebles, sujetas mediante un fino trozo de plástico. Dan la impresión de que dentro de un año, en muchos terminales, ya no estarán ahí. A favor de Sony hay que decir que este tipo de smartphones aún tienen poco recorrido, y que precisamente son ellos quienes llevan la delantera. Es de esperar que mejoren este aspecto en futuros modelos.

La enorme pantalla nos quita toda la manejabilidadLa ergonomía es uno de los aspectos clave del Sony Xperia Z Ultra. El Sony Xperia Z flaqueaba en este aspecto, seguramente porque un terminal de 5 pulgadas con bordes casi totalmente rectos no es lo que mejor le sienta a nuestra mano, por atractivo que sea a la vista. En el caso del Z Ultra, se ha mejorado ligeramente, los bordes hacen una especie de curva, como de hecho hace el mismo Xperia Z1. Aún así, su problema de ergonomía está claro que no es por su forma, sino por su tamaño. Suena a obviedad, y seguramente sus potenciales compradores se lo habrán pensado lo suficiente, pero hay que tener claro el coste de oportunidad de escoger este terminal: la manejabilidad es nula.

Sony Xperia Z Ultra

Por supuesto, este móvil también tiene sus bondades. Y son muchas. Destaca entre ellas que la experiencia multimedia con una pantalla así es totalmente distinta. Cambia mucho ver un vídeo en una pantalla de 4 pulgadas a verlo en una de 6,4. Algunos juegos también, pues con los controles táctiles se tapa mucha menos superficie de pantalla. Lo mismo con la navegación web. Las posibilidades multimedia se disparan, y son lo mejor del terminal.

Pantalla

Muy en relación con el punto anterior. Y es que la pantalla es la absoluta protagonista del Sony Xperia Z Ultra. Sobre su calidad, no es mala, pero siendo francos, tampoco nada del otro mundo. Es un panel TFT, y contra eso poco se puede hacer. El ángulo de visión no es amplio, y se raya con demasiada facilidad. Como ocurre con el tema de los conectores, es cuestión de que se trata de una gama con muy poco recorrido. La resolución es Full HD, pero con una pantalla tan grande la densidad de píxeles por pulgada no es tan alta como en los gama alta de HTC, Samsung, o de la misma Sony de hasta de 5 pulgadas.

Sony Xperia Z Ultra

Su pantalla impresiona, pero debería tener capacidades acordes a su tamañoAdemás, su brillo es algo escaso bajo la luz directa del sol. Pero si fuera lo suficientemente brillante, con su superficie, la sangría que sufriría la batería sería descomunal. A eso me refiero al hablar de que es un producto muy nuevo, con poco recorrido, con los ‘pecados’ habituales de un novato. O de un pionero, según se quiera ver. Lo malo es que las 6,4 pulgadas podrían haber estado mejor aprovechadas. Poder escribir con el dedo, a mano alzada, y que el sistema lo reconozca, no justifica lo inmanejable que resulta su pantalla. Porque no hay mucho más que aproveche ese potencial de forma específica.

Sony Xperia Z Ultra

Lo digo porque ver vídeos o fotos en ella es una gozada, pero extraño algo más que exprima de verdad las 6,4 pulgadas. Samsung introdujo en TouchWiz la posibilidad de ver dos aplicaciones en pantalla de forma simultánea, la multiventana real. Lo mejor de TouchWiz, sin duda. No se trata de atiborrar el terminal de tareas que se usarán una o ninguna vez (TouchWiz es la capa idónea para ello), pero sí de no crear una pantalla enorme sin nuevas posibilidades.

Cámara

«Sony», dicho con un suspiro de impotencia mirando al suelo. Es la sensación que deja: impotencia. Fabrican los mejores sensores y son incapaces de sacarles rendimiento. Samsung Galaxy S4 es un buen ejemplo de hacia dónde debería ir Sony: usando el mismo sensor, el post-procesado de la imagen es mucho mejor. En el caso de Sony, la reducción de ruido por software que aplica tras hacer la foto es tan agresiva que acaba estropeando la foto. Esto sí es urgente para Sony: aprender a sacar partido de sus propios sensores. La competencia les está superando usando esos mismos sensores, a pesar de no ser suyos. Y no tiene sentido.

Volviendo al desempeño de la cámara, si alguien busca un smartphone con una cámara realmente buena, que se lo piense con el Xperia Z Ultra. Insisto, es una pena, porque es un problema puramente de software. De hecho, las fotos hechas en modo ráfaga son curiosamente mejores que las One Shot, ya que no aplica ese famoso post-procesado. Se mejoró algo en este aspecto con el Xperia Z, pero queda mucho camino por recorrer. El modo ‘Automático superior’ que tiene por defecto este terminal nos hará un flaco favor, y lo ideal es mover los ajustes de forma manual.

Por lo demás, las fotos nocturnas son muy mejorables (contando con que este smartphone no tiene flash), los macros no están mal pero aparece ruido de forma recurrente, y con una buena luminosidad la nitidez no es ni de lejos la que se espera de un gama alta de 2013. En las fotos se comprueba de lo que hablo. También se observa que el sensor resuelve muy mal los puntos directos de luz como los focos. No es que la cámara esté mal, pero está lejos del comportamiento que debería tener. El lado bueno: una actualización de software debería ser suficiente para solucionar gran parte de sus problemas. It’s something.

Rendimiento y autonomía

Junto a la pantalla, que hace que ver vídeos o navegar por la web sea una experiencia magnífica, el rendimiento es de lo mejor del terminal. El Sony Xperia Z Ultra va realmente fluido, aguanta cualquier aplicación sin lags ni cuelgues. Y eso en un Android no siempre está completamente asegurado. Las transiciones, ejecutar aplicaciones y juegos, mover galerías de fotos, etc. Todo se hace con verdadera fluidez. En este sentido no se le puede dar ningún punto negativo al Sony Xperia Z Ultra.

Sony Xperia Z Ultra

Sobre su autonomía, ahí se se le puede dar algún punto negativo. Un terminal más grande puede servir para equiparlo con una batería más grande, pero también con una pantalla mayor que dispara el consumo. Ahí seguramente esté la clave de que la batería sea bastante escasa. Usándolo de la forma habitual que uso otros terminales (de Samsung, Apple, HTC, Nokia, o de la propia Sony), dura notablemente menos. Si los smartphones actuales tienen un problema con su autonomía, un smartphone que lo usamos como tal, de 6,4 pulgadas, lo tiene aún más.

Sony Xperia Z Ultra

Hay que mencionar al modo Stamina de Sony, equipado en sus últimos Xperia. Un modo que cuando se activa desactiva todas las conexiones (salvo GSM) en cuanto la pantalla se apague. Es decir, al bloquear el terminal, sólo podremos recibir llamadas y SMS. Al volver a encender la pantalla, se retomarán las conexiones de datos móviles. También podemos escoger si queremos recibir notificaciones de alguna aplicación específica. Esto es muy muy bueno, y el resto de fabricantes deberían correr a imitar a Sony, porque es una solución magnífica. Y sí, se nota. Pero en el caso del Sony Xperia Z Ultra, es difícil contener esa sangría. Y la duración restante estimada que marca su widget es cuanto menos muy optimista. No se corresponde ni de lejos con lo que realmente le queda por ofrecer.

Conclusión

7.5
10

Para hacerse con un smartphone de 6,4 pulgadas hay que prepararse mentalmente. Hay muchas costumbres y formas de uso que cambian por completo con una pantalla de este tamaño. Algunas con consecuencias muy positivas. Otras, que sencillamente serán más costosas, o directamente algunos no podrán llevar a cabo. Si se está dispuesto a dar el salto a un smartphone tan grande, estamos ante quizás la mejor opción, ya que a mi juicio se encuentra por encima de las opciones de Samsung o Huawei, en general. Su diseño es realmente bueno, es precioso, pero sus acabados no lo son, tanto por lo endeble de las tapas de los conectores como por el hecho de que se ensucia con muchísima facilidad.

Por lo demás, su batería y su cámara tampoco son motivos de peso para hacerse con el Sony Xperia Z Ultra. Al revés. Pero funciona con fluidez y no está sobresaturado de funciones. Como ya apunté, sí me hubiese gustado ver algo que aproveche de verdad su pantalla, como la multiventana de TouchWiz, pero nuevamente, hablamos de un tipo de producto con muy poco recorrido que debería ir mejorándose en posteriores versiones. De momento, convence en su segmento, pero no por sí mismo. Sony, como el resto de fabricantes que hayan optado u opten por modelos tan grandes, tienen el reto de darle verdadero valor a estos terminales y aprovechar sus pantallas gigantes.


Pros

  • La experiencia multimedia tiene una nueva dimensión con un smartphone de 6,4 pulgadas.
  • En más momentos de los que crees estarás contento de tener un móvil tan grande.
  • Es muy fino y muy agradable a la vista.
  • Muy fluido, buena optimización.

Contras

  • No aprovecha como debería su tamaño.
  • El software de la cámara es malo.
  • Tener encendida su pantalla provoca una sangría exagerada de batería.
  • Tanto la pantalla como la carcasa trasera se ensucian muchísimo.