análisis

Sony QX10

- Sep 25, 2013 - 12:50 (CET)

Ficha técnica

Sony QX10

  • Sensor: 1/2.3″ (7,76 mm) Exmor CMOS.
  • Tamaño: 18.9 megapíxeles
  • F: F3.3(W)-5.9(T).
  • Zoom óptico: 10x.
  • Dimensiones: 64,4 x 61,8 x 33,3 mm.
  • Peso: 90 gramos.

En la pasada IFA de Berlín, Sony presentó varios productos. El más esperado era Xperia Z1, su nuevo teléfono, pero las novedades más sorprendentes fueron Sony QX10 y Sony QX100, sus lentes para smartphones. La primera de ellas tiene unas especificaciones más modestas, pero su precio, 199 euros, también es mucho más bajo. ¿Merece la pena? Depende. Con este análisis de Sony QX10 podrás saber por qué.

El hecho de que Sony presentase las lentes y Xperia Z1 en el mismo evento es algo contradictorio, ya que, en principio, no son productos que se deban usar juntos. El teléfono ya tiene una cámara potente, así que no tiene sentido usar una de estas lentes. Lo mismo ocurre con otros terminales, como Galaxy S4 Zoom o Lumia 1020 y, en menor medida, cualquier smartphone de gama alta. Pero esto no quiere decir que QX10 no tenga un lugar en el mercado, porque lo tiene.

¿Cuál es su sitio? Fácil: la gama baja y la gama media. Quienes tengan un dispositivo con una cámara mediocre podrán acceder a una óptica más que interesante sin tener que plantearse un cambio de terminal. Además, lo harán con un factor de forma diferente, elegante y bastante práctico. Se transporta mucho más fácilmente que una cámara compacta y el resultado no está lejos del que consigue una de ellas.

Un buen complemento para un gama baja o mediaEso sí, es importante especificar que aquí nos referimos al usuario medio. Un experto en fotografía se puede sentir decepcionado, pero es que este producto no es para ellos. Su público no es profesional y, por lo tanto, no deberían ser juzgadas como si éste fuera el caso. Tampoco hay que pensar que van a sustituir la cámara de un teléfono que no necesita que sea sustituida, porque, de nuevo, no es así. El dueño de un iPhone 5s no debería comprar una QX10; el de un iPhone 4, sí.

Dicho esto, hay que tener en cuenta que la experiencia, aunque buena, tampoco será perfecta en los casos en los que tiene sentido su compra. La idea es buena y la puesta en práctica, decente. Sin embargo, todavía hay que corregir varios problemas. La mayoría tiene que ver con el software, así que es posible que se solucionen con el tiempo. No obstante, lo relacionados con el hardware permanecerán al menos hasta que llegue al mercado la sucesora de Sony QX10.

Sony QX10 B

Hardware

Sony QX10 es una lente robusta, pequeña y elegante, tres cualidades que difícilmente van juntas. Cuando se utiliza llama la atención y genera interés, aunque esto se debe más al factor novedad. Curiosamente, resulta complicado explicar qué es y hay que hacer una demostración para que nuestro interlocutor lo comprenda.

El punto débil del diseño es el agarre con el que QX10 se sostiene en la cámara. Funciona bastante bien y es seguro (eso sí, las primeras veces da cierto miedo hacer fuerza para asegurar la lente), pero resulta complicado colocarlo sin que toque los botones laterales, especialmente en los teléfonos más pequeños. Y, como hemos dicho, es un producto que va dirigido a los usuarios de teléfonos de gama baja, menos acostumbrados a las pantallas de 4,5 o 5 pulgadas, así que en algunos terminales puede resultar prácticamente inutilizable.

Sony QX10 D

Para emparejar Sony QX10 hay que usar una conexión WiFi o NFC, si el teléfono dispone de esta tecnología. La segunda opción es mucho más rápida y cómoda, pero, por desgracia, no está presente en la mayoría de terminales. Lo peor es que si salimos de la aplicación la cámara se desconectará, por lo que habrá que repetir el proceso para volver a usarla. Es decir, es prácticamente imposible usar esta lente para tomar fotografías rápidamente, algo que sólo conseguiremos si estamos preparados para ello con antelación.

La cámara en sí responde bien y consigue imágenes nítidas, con colores bastante precisos (aunque en algunos momentos sobresatura algunos tonos). Se pueden utilizar los controles físicos que incorpora la propia lente o usar los de la aplicación. En el primer caso la respuesta es inmediata; en el segundo, casi. Esto también permite realizar experimentos interesantes, pues no es necesario que el teléfono y la lente estén pegados, así que podremos colocar la cámara en un sitio (es compatible con cualquier trípode) y hacer las fotografías desde otro lugar. Como cámara es un dispositivo interesante, pero como juguete, más.

Sony QX10

La batería dura unos 200 disparos, según Sony, aunque depende mucho del tiempo que pase Sony QX10 pase conectada a un teléfono. Si se usa con moderación a lo largo de un día, su batería superará a la del smartphone. De todos modos, se carga por USB, así que si llevamos una batería externa con nosotros podremos devolverla a la vida sin problemas. Todas las imágenes que capturemos se guardarán en la tarjeta microSD (que no viene incluida) y también en el teléfono, aunque en una versión reducida para ocupar menos espacio.

Software

Para utilizar Sony QX10 es necesario instalar la aplicación Play Memories Mobile, disponible tanto para Android como para iOS. Desde ella se realiza el proceso de emparejamiento y se controla la cámara en cualquiera de sus modos (automático inteligente, automático superior y una especie de modo manual con muy pocas opciones).

Algo lento el proceso de emparejamientoComo hemos visto, vincular una lente a un teléfono no lleva más de 5 o 10 segundos, pero esto en muchas ocasiones será demasiado tiempo. Por desgracia, éste no será el único momento en el que sentiremos que la cámara es demasiado lenta, pues la aplicación también transmite esta sensación si nos encontramos en un lugar con redes WiFi. Cuando ocurra esto, la vista en la pantalla del teléfono se ralentizará tanto que en ocasiones será prácticamente imposible usar la cámara.

Por lo demás, la aplicación responde bien, pero se queda bastante corta en lo que a funciones se refiere. El modo automático superior será suficiente en la mayoría de los casos y ya he dejado claro que no creo que se trate de una cámara para un público profesional. Sin embargo, sí esperaba más opciones a la hora de usar el modo manual y por el momento no las hay.

La buena noticia es que Sony ha abierto la API de sus lentes, así que es posible que en el futuro veamos aplicaciones más completas que permitan usar Sony QX10 y QX100. Hasta entonces habrá que conformarse con lo que hay y esperar que la compañía decida incorporar más opciones y mejorar su software.

Conclusión

6.5
10

Sony QX10 es un producto muy recomendable para algunos usuarios, indiferente para otros y decepcionante para un tercer grupo. Si tienes un smartphone de gama baja o con una cámara algo obsoleta, no dispones de una compacta y quieres hacer fotografías de cierta calidad, es una opción bastante buena y no especialmente cara.

Sin embargo, si tu teléfono ya dispone de una cámara decente, QX10 no es un dispositivo por el que deberías interesarte, a menos que quieras explorar las posibilidades que ofrece el hecho de poder separar la lente del resto de la cámara. Esto es bastante más entretenido de lo que parece, pero no deja de ser un uso marginal por el que probablemente no merezca la pena desembolsar 199 euros.

Por último, si te gusta la fotografía o si te dedicas a ella de forma profesional, esta lente no es más que una curiosidad. De nuevo, ofrece funciones interesantes, pero a un precio que difícilmente compense. Tal vez QX100 sea una buena alternativa, pero no hay que olvidar que todos los problemas de software también se aplican a este dispositivo y que la cantidad que hay que pagar, 450 euros, ya se acerca demasiado al precio de otros productos más completos.

Es posible que dentro de un año Sony presente una nueva gama de lentes. Entonces tal vez la experiencia obtenida en este período les permita ajustar el precio, corregir los problemas, mejorar la óptica o incluir nuevas funciones. Si es así, nos encontraremos ante un magnífico producto. Por el momento, Sony QX10 es uno curioso y que tiene su público, pero nada más.


Pros

  • La lente supera a la de la mayoría de los smartphones de gama media
  • El precio es asequible
  • Cómoda de transportar

Contras

  • Los problemas de emparejamiento
  • El software es deficiente y tiene pocas opciones