SONY QX10 I
análisis

Sony QX10

- Dic 20, 2013 - 11:38 (CET)

Ficha técnica

  • Sensor: Sensor CMOS Exmor R de 18,2 Mp.
  • Procesador: BIONZ.
  • Rango ISO: 100-12800
  • Objetivo: Zoom de 10x f3,3-5,9 (equiv 35mm: 25-250mm)
  • Pantalla: no
  • Formato de grabación: jpeg
  • Vídeo: 1440×1080 formato mp4
  • Tarjetas: microSD/microSDHC/microSDXC y Memory Stick Micro.
  • Peso: 105 gr (con accesorios).
  • Tamaño: 62,4×61,8×33,3 mm
  • Conexiones: WiFi y NFC. USB de alta velocidad

La Sony QX10 es una de las grandes innovaciones del año en el mundo de la fotografía. No hay una cámara mejor para el móvil en estos momentos (salvo su hermana mayor). Además inaugura una nueva forma de hacer fotos sin ser visto. Es una máquina digital cuya pantalla y controles se encuentran en el móvil que le acoplemos.

La primera vez que vi la peculiar Sony QX10 me llevé las manos a la cabeza. No entendía la jugada de Sony. Lo que yo veía, y otros compañeros también, era un gran armatoste. Luego, cuando Sony nos cedió amablemente una unidad para probarla con calma, me volví a llevar las manos a la cabeza, pero creía que ya con razón. No tiene sentido algo tan grande. Pero todas las dudas se disiparon cuando hice la primera fotografía. Empecé a entenderlo todo. Y puedo decir que no hay cámara para el móvil mejor que este dispositivo cilíndrico. Todas las marcas se pueden echar a temblar. Sony ha dado en la diana.

Filosofía de la serie QX

La cámara está dentro de una caja cilíndrica, sin lugar a dudas para reforzar el concepto de su diseño. Mucha gente no sabe qué es. Cuando he estado haciendo fotos con ella por la calle parecía que estábamos en otro siglo, cuando sacabas una cámara y los niños y mayores se quedaban mirando ese extraño artilugio que incluso llegaba a sorprender a los fundadores de Macondo.

Para que no quede ninguna duda, la serie QX son cámaras digitales sin pantalla. Podríamos salir a la calle sin un móvil y hacer fotos sin problemas. De hecho, es una pena que no tenga un pequeño visor óptico, a la manera de las antiguas cámaras de fuelle, para volver a sentir la fotografía en su estado más primitivo.

640ISOf_5,9-1_250 s
640ISOf_5,9-1_250 s

La Sony QX10 tiene su objetivo zoom que podemos activar en el cuerpo sin problemas, un gran sensor con su inseparable procesador, una batería y espacio para insertar una tarjeta MicroSD. Por supuesto, tiene su propio disparador y todo lo que se le puede exigir a una cámara para hacer fotos. Lamentablemente no podemos hacer ningún ajuste. Sólo disparar.

Es una cámara que necesita como ninguna otra una media naranja. En este caso un smartphone, ya sea Android o iOS y una aplicación gratuita llamada PlayMemories. Introducimos una clave que podemos encontrar en el manual o en la tapa de la batería (mal sitio) y ya podemos empezar a hacer fotografías con la ayuda de nuestro móvil.

SONY QX10 II
SONY QX10 II

Manejo de la cámara

Para poder trabajar con la cámara hay que bajarse la app PlayMemories, como hemos indicado antes. Introducimos la clave en el smartphone, una vez que ha detectado a la cámara y empezamos a disparar con la pantalla del móvil. La sincronización es rápida, y en unos pocos segundos podemos empezar a hacer fotos. El problema es que en la pantalla las cosas suceden más tarde que en la realidad. Esto hace que la QX10 no sea una cámara de acción. No es tan veloz como una compacta de gama media o alguno de los últimos móviles. Y gracias a una pinza que se incluye como accesorio, lo podemos acoplar en cualquier móvil. Yo he probado en uno de 3,5 » y en otro de 5″ y queda perfecto.

640ISOf_5,0-1_100 s
640ISOf_5,0-1_100 s

Lo realmente interesante de este concepto es que podemos separar cámara y pantalla para trabajar sin ningún problema. Nos permite ser los perfectos paparazzi, pasar desapercibidos para hacer fotos robadas en la calle o en las fiestas familiares. En cuanto me puse a disparar enseguida me vinieron a la cabeza los grandes reportajes de Walker Evans en el metro de Nueva York o el trabajo de incógnito de Joan Colom en el barrio chino de Barcelona. Uno llevaba la cámara debajo del abrigo y el otro escondida en la mano. Con este tipo de cámaras se pueden volver a realizar reportajes de este tipo con mucha facilidad, gracias a su pequeño tamaño.

Podemos llevar la cámara en la mano o colgada del cuello y el móvil en el bolsillo con la seguridad de poder ver las fotografías más tarde. Incluso en casa podemos dejar la cámara en una habitación y disparar cómodamente sentados en el sillón de la habitación más lejana. Y os puedo asegurar que la señal atraviesa muros de gran espesor sin problemas aparentes.

Sony QX10 IV
Sony QX10

En el cuerpo sólo tenemos el botón de encendido, la palanca del zoom y una pequeña pantalla que nos indica la carga de la batería. Más espartana no puede ser. Pero este minimalismo se mantiene cuando buscamos el menú de la cámara en el smartphone. Prácticamente es una cámara para disparar y listo. Sólo hay un modo automático y no podemos elegir ni el diafragma ni la velocidad de obturación, ni mucho menos la sensibilidad. Por no tener, no tiene ni histograma. Hace vídeo en alta definición, eso sí.

Calidad de imagen

De diseño no vive sólo el fotógrafo. Aunque es algo que debería ser irrelevante, el aspecto de la máquina es un aspecto que lleva a muchos comprar un modelo u otro. Por ejemplo, recientes estudios demuestran que no se venden más réflex no porque sean grandes, sino porque a mucha gente les parece que son feas (?). Cuando Sony empezó en este mundo sacó unas cámaras con unas líneas llamativas e innovadoras. Vendieron mucho pero enseguida cayó su popularidad. ¿El motivo? La calidad de imagen dejaba mucho que desear. Compraron Minolta y la historia cambió. Ahora siguen con diseños espectaculares, como el que tenemos entre las manos, pero es que además la calidad de las imágenes es impresionante.

El único problema es que la Sony QX10 no dispara en RAW. El usuario al que va dirigida quiere hacer una foto y enviarla a las redes sociales. No quiere complicaciones. Este motivo aleja a muchos potenciales compradores, pero parece que Sony tiene muy claro quiénes van a llevar en sus bolsillos esta cámara.

Los jpeg son difíciles de juzgar y evaluar, pues es imposible elegir los diafragmas o las sensibilidades para ver cómo responde la cámara en diversas situaciones. Trabajar con ella me ha recordado a mis tiempos mozos cuando hice la comunión y me regalaron una Werlisa que sólo tenía dos posiciones: despejado y nublado.

A pesar de las limitaciones, no queda ninguna duda: no hay cámara de móvil con más calidad (ya veremos los resultados de la hermana mayor). El detalle, el rango dinámico desde las sombras hasta las altas luces, la calidad del color, el ruido… No hay hoy en día un smartphone que se acerque a los resultados de esta cámara para el móvil. Si no me creéis, sólo tenéis que mirar las fotos de la galería.

Conclusión

6.5
10

La Sony QX10 es un invento genial. Supera a todas las cámaras de los móviles por un sencillo motivo: separar la cámara del teléfono. Sin limitaciones de espacio, se puede diseñar un objetivo zoom 10x de calidad y un excelente sensor, con un tamaño lógico. Todo para ofrecer una calidad imposible de obtener en el reducido espacio de un smartphone.

Esta aventura tiene sus limitaciones, claro. La gente hace fotos con el móvil por no llevar otro aparato más a cuestas. Y esto no deja de ser otro artilugio más, y aunque pequeño y ligero, es voluminoso. Por no hablar del gasto de batería que supone tener el wifi siempre activo y transfiriendo datos.

Las fotografías que pasan al móvil son de 1,5 Mp y pesan una media de 8Mb, más que suficientes para las redes sociales. Si queremos las fotografías originales tenemos que sacar la MicroSD del cuerpo y descargarlas de la forma habitual.

Permite hacer fotografías de forma discreta, sin llamar la atención y con gran calidad. Está indicada para aquellos que tengan un móvil de gama media y quieran conseguir fotos mejores que las que hace un Nokia 1020 o un iPhone 5, por ejemplo. Aunque yo no dudaría en acoplar la Sony QX10 en un Nokia de alta gama si me quedara dinero en el bolsillo.


Pros

  • Calidad de imagen superior.
  • Fácil conexión.
  • Calidad del objetivo zoom de 10 aumentos.

Contras

  • Duración de la batería.
  • Retardo en la comunicación WiFi.
  • Tamaño del dispositivo.