análisis

Sony QX1

- Sep 22, 2014 - 19:03 (CET)

Ficha técnica

Sony-QX1-VIII

  • Sensor: CMOS Exmor® tipo APS-C de 20,1 Mp
  • Procesador: BIONZ™ X.
  • Rango ISO: 100-16000
  • Objetivo: Montura E
  • Pantalla: No dispone
  • Formato de grabación: RAW y jpeg.
  • Vídeo: 1920×1080 30p AVCHD
  • Tarjetas: Micro SD, Memory Stick Micro
  • Peso: 220g (sólo cuerpo).
  • Tamaño: 7,4x 6,95 x 5,25 cm
  • Conexiones: WiFi, USB de alta velocidad, NFC.

Sony sigue apostando por sus modelos lens-style, denominación que parece que está triunfando para este nuevo tipo de cámara. La nueva Sony QX1 es la apuesta más alta que han hecho para popularizar este sistema. La idea no es otra que llevar un sensor APS-C a nuestros móviles, con la posibilidad además de poder cambiar de objetivo.

El extraño concepto de las lens style

La Sony QX1 es el cuarto modelo de un concepto de cámaras que no ha terminado de despegar. Tan sólo otra marca (y una china) ha lanzado un modelo similar a esta gama de Sony, señal de lo arriesgada que es la idea.

El concepto es hacer cámaras sin pantalla para acoplarlas en nuestros smartphones. De esta forma el fabricante se ahorra la pantalla y el diseño del cuerpo y el consumidor tendrá que pagar menos para tener una cámara con un sensor decente y un objetivo a la altura en el teléfono móvil. A través del WiFi la información recogida por el sensor llega al smartphone y podemos enviar una versión reducida por la red. Lo mismo que hacemos ahora pero con una calidad mucho mayor.

El problema que vemos es que la gente ha dejado de usar las cámaras compactas por la comodidad de llevar todo en el bolsillo, y si le acoplamos esta cámara sería como tener de nuevo el volumen de esas máquinas que ya nadie compra. Sin embargo, la Sony QX1 tiene unas especificaciones que la convierten en una réflex o una CSC, y es algo muy tentador, sobre todo si tenemos en cuenta la calidad de imagen que ofrece.

Este modelo, que complementa a los anteriores (QX10, QX100, QX30) tiene un sensor Sensor CMOS Exmor® tipo APS-C de 20,1 Mp con el famoso procesador Bionz X de la casa. Y además permite cambiar de objetivo gracias a su montura E, lo que nos permitiría, en el caso de querer llamar la atención en la calle, acoplar al móvil un 70-200 mm sin problemas.

Sony-QX1-II

Cómo funciona la Sony QX1

La caja en la que se encuentran los modelos QX de Sony es un cilindro, que anticipa el diseño de la gama. Con el modelo de prueba que nos ha facilitado el fabricante, viene un Sony 16-50 mm f3,5-5,6, tal como se puede comprar en el mercado, aunque también se puede conseguir sin objetivo.

Junto con la cámara y el objetivo, viene una correa y un accesorio para acoplar la lens style al smartphone siempre y cuando no sea superior a las 5,5″. Esto es necesario si queremos tener en las manos algo parecido a una cámara al uso, aunque no es necesario. Siempre podemos disparar sin saber qué encuadre estamos haciendo, lo que puede ser útil en muchas ocasiones,sobre todo si queremos emular a Joan Colom en el barrio chino de Barcelona o a Walker Evans en el metro.

Sony-QX1-VI

Ahora tenemos que descargarnos la aplicación gratuita Play Memories en el teléfono, activar su WiFi y encender la Sony QX1. En un momento ambos dispositivos se reconocerán y sólo habrá que introducir la clave que hay bajo la tapa de la batería para empezar a configurar la cámara a través de la pantalla de nuestro smartphone. Podemos elegir el modo de exposición, modificar la sensibilidad, el diafragma, la velocidad de obturación… Todo lo que queramos, salvo ver el histograma, algo que me imagino que incluirán en próximas actualizaciones.

ISO 100f11,0 1/200

Si hemos puesto una tarjeta en la cámara, todas las fotos que hagamos a partir de ahora se guardarán en la misma con la resolución y el formato que hayamos elegido (menos mal que ya puede trabajar en RAW). Y una copia de 2 Mp irá directa al teléfono, lista para compartir. Si no ponemos tarjeta en la Sony QX1, sólo tendremos esa copia reducida del móvil.

Calidad de imagen

Todo hace presagiar que estamos ante una de las cámaras con una mejor relación calidad/precio que podemos encontrar en las tiendas. Si alguien da por buenas la calidad técnica de los móviles más punteros, simplemente quedarán asombrados cuando vean la copia de 2 Mp que ofrece esta cámara. La cuestión es si podrá satisfacer los aficionados exigentes y profesionales que busquen un segundo cuerpo para trabajar o disfrutar de la fotografía, que es a quienes está dirigido este modelo.

Sony-QX1-V

Todavía no se pueden leer los archivos RAW de esta cámara con los programas de Adobe, por lo que no nos queda más remedio que juzgar desde el jpeg, algo que no tiene sentido pues la calidad siempre será inferior al estar la información ya tratada desde el punto de vista de la exposición, el ruido, el color. Vamos a ver qué interpretación da el software de la cámara, no la calidad real.

Si tenemos en cuenta lo que acabo de señalar, podemos decir que es la mejor cámara para el móvil que hay en estos momentos, por encima de iPhone, Nokia y los propios smartphones Sony. Y todo por el sensor de mayor tamaño.

La respuesta con el ISO nominal es la que podemos esperar hoy en día de cualquier sensor, excelente; pero según vamos subiendo la sensibilidad nos vamos sorprendiendo de lo que es capaz de conseguir el sensor Sony. Hasta 3200 ISO (siempre juzgando el jpeg) la respuesta es óptima, aunque el exceso de procesado hace mella en la pérdida de detalles.

ISO

Pero la nitidez y definición que da el sensor justificaría la compra de este modelo. Si lo que nos interesa es la fotografía móvil, podemos plantearnos comprar un smartphone de gama baja (uno barato para entendernos) e ir cargados con esta pequeña cámara acoplada.

Conclusión

7
10

La Sony QX1 no es una cámara al uso. De hecho, podría decirse que es simplemente un sensor con montura al que se le puede acoplar cualquier cuerpo, es decir, cualquier móvil. Parece que tenemos sólo ventajas pero creo que no es así.

Ahora mismo todos los fabricantes están buscando soluciones para recuperar a los que apuestan por el móvil para hacer fotos. Muchos se conforman con el smartphone precisamente por la inmediatez, la sencillez y la posibilidad de enviar la foto al instante, previo paso por filtros estupendos que hacen buena cualquier foto.

Por eso creo que está cámara es rara avis en este mercado que tanto está cambiando. Algunos han encontrado alivio en las cámaras compactas de alta gama, como por ejemplo la propia Sony. Por eso sorprende que busque otro camino para lograr una nueva línea de venta, que no tiene mucha pinta de subsistir, a pesar de ofrecer productos de muy alto nivel.

Uno de los problemas sigue siendo la duración de las baterías. Sony promete 400 disparos con una sola carga, pero un móvil sencillo seguro que no llega ni a los 100. El mío, con la conexión WiFi y recibiendo archivos de 2 Mb aguantó 36 fotografías. Entre medias de la sesión me llamaron y fue bastante embarazoso coger el teléfono de una forma adecuada para poder hablar. Como veía que se me iba la energía, empecé a apagar el módulo, pero la conexión es tan lenta (en comparación con el encendido normal de una cámara) que perdí muchas fotos. Encima, si eliges disparar en RAW, el proceso de carga es mucho más lento.

Es una cámara ideal para los que quieren presumir de cámara nueva y extraña, o para aquellos que buscan calidad por encima de todo y no se pueden desprender de su smartphone y por extensión de su cargador. Pero dudo mucho que alguien que se gasta más de 600€ en un móvil quiera gastarse 300€ en esta cámara o 450€ (con objetivo) extras, cuando se puede comprar una cámara con el mismo sensor por 50€ más sin necesidad de consumir las baterías.

Y me da rabia, pues la calidad de imagen es muy alta, pero creo que no es una cámara práctica para la mayoría de los fotógrafos. Para los que usan el smartphone es demasiado voluminosa y para los que les gusta la fotografía es muy lenta y enseguida se queda sin energía. Si sólo se valorara la calidad de imagen, las opiniones y la puntuación cambiarían.


Pros

  • Excelente calidad de imagen.
  • Posibilidad de cambio de objetivo.
  • Facilidad de uso.

Contras

  • Duración escasa de la batería.
  • Depende de la batería del smartphone.
  • No tiene histograma.
  • Si disparamos en RAW se vuelve lenta.