análisis

Sony A5000

- May 26, 2014 - 20:34 (CET)

Ficha técnica

Sony ALFA5000 V
Sony ALFA5000 V
  • Sensor: Sensor CMOS Exmor™ APS HD de 20,1 Mp
  • Procesador: BIONZ X™
  • Rango ISO: 100-16000
  • Montura: Tipo E
  • Pantalla: 3 pulgadas y 460.000 puntos, abatible 180º
  • Formato de grabación: RAW y jpeg.
  • Vídeo: 1080p AVCHD / mp4
  • Tarjetas: Memory Stick Pro Duo, Pro-HG Duo, XC-HG Duo, SD, SDHC y SDXC.
  • Peso: 210 gr.
  • Tamaño: 109,6 mm x 62,8 mm x 35,7 mm
  • Conexiones: USB 2.0, miniHDMI, Wifi, NFC

Durante este mes de mayo hemos tenido la suerte de probar uno de los modelos más interesantes de la última hornada de Sony, la Sony A5000. Estamos ante un modelo de la gama de entrada a las populares CSC de la marca, con un precio muy competitivo. También hay que destacar que la presentan como la cámara con sensor APS-C y óptica intercambiable más pequeña y ligera del mercado.

Primer contacto

Hay que ser sinceros, la Sony A5000 sorprende por pequeña y ligera. La sensación al cogerla es que tenemos una maqueta entre las manos. Sin embargo, es una cámara con un sensor CMOS de tamaño APS-C, como el de muchas réflex, con un procesador Bionz X, que es el mismo que el de las últimas A7 o A7r, uno de los más poderosos del mercado.

Sony ALFA5000 IV
Sony ALFA5000 IV

Está muy bien diseñada, y aunque es pequeña, uno que tiene las manos grandes no ha tenido problemas para utilizarla. Los botones están donde tienen que estar para evitar contorsionismos extraños con las manos. La clave está en que respira por los cuatro costados la esencia de las antiguas NEX, cuya culminación era el modelo NEX7. Ahora ha desaparecido la denominación NEX en favor de ALPHA. Todo sigue igual, con la calidad de imagen por estandarte, principal motivo de su éxito.

Como veremos más adelante, el gran problema sigue siendo el mismo: la baja calidad de los objetivos que ofrecen en el kit, como el Sony E 16-50 mm f3.5-5.6 OSS. No entiendo el motivo de ofrecer un accesorio que destroza las mejores cualidades de una cámara.

Como nuevo modelo que es, ofrece todas las novedades posibles en lo que se refiere a la conectividad, como el wifi de última generación o la conexión sin cables ni claves NFC, que sólo es posible con los móviles y tablets compatibles. Y como algo curioso, la pantalla basculable ideal para hacer los populares selfies.

Manejo de la cámara

Tenemos entre las manos una cámara que no pesa, por lo que algunos dicen que se puede manejar con una sola mano. Eso sería un gran error. Lo mejor es sujetarla con las dos manos para tratar de compensar su escaso peso, una fuente de problemas para las imágenes trepidadas. Y aunque es una cámara que puede dar todo hecho, no podemos olvidar que porta en su interior un sensor de 20 Mp de una calidad impresionante, y que merece un buen trato.

Sony ALFA5000 II
Sony ALFA5000 II

Es una cámara lenta para lo que nos están acostumbrando últimamente. Dispara a 2,5 fps por segundo, y además el buffer se llena enseguida, aunque tengamos una tarjeta rápida. No sirve para hacer esas ráfagas interminables que muchos usan para elegir más tarde la mejor. Es una cámara de iniciación, para los que quieren calidad sin complicaciones.

Una de las cosas que más nos han gustado es la calidad de los acabados, la comodidad de uso y la posibilidad de poder controlar el motor del zoom desde el cuerpo de la cámara, siempre que ambas partes sean compatibles. Y aunque la pantalla no sea táctil, en ningún momento la hemos echado en falta, aunque estamos seguros que muchos enganchados a esta tecnología, entre los que se encuentran los niños, dejaran la cámara de lado por este motivo (a mi hija mayor le ha pasado).

Sony ALFA5000 III
Sony ALFA5000 III

El menú de acceso se ha simplificado mucho, y cada vez es más agradable ajustar los parámetros de una Sony. Lejos quedan aquellos modelos en los que había que estar siempre con el manual al lado para encontrar el cambio de sensibilidad. No llega a la facilidad de una Canon o una Nikon, pero va por buen camino. Enseguida podemos cambiar el modo de exposición, el formato de imagen o el equilibrio de blancos.

El autoenfoque, aunque no es de última generación (no es híbrido) responde con una razonable velocidad, y pocas veces lo hemos visto titubear, aunque por la noche y en sitios oscuros ha tenido algún que otro problema.

ISO 100f_11,0 1_320 s
ISO 100 f/11 1/320

Lo que si hemos notado a lo largo de dos semanas de uso es que la velocidad de respuesta del encendido y del apagado es cambiante. Unas veces el apagado es rápido, pero en muchas ocasiones el objetivo tarda en darse cuenta de la orden y se apaga pasados unos segundos. Puede ser un fallo de la unidad que nos han facilitado, pero es algo que llama la atención.

Lo de la pantalla abatible para los selfies es algo anecdótico que no obstante, hará que mucha gente se incline a comprarla. Pero lo que hay que destacar de este modelo es su facilidad de uso. Se puede sacar de su caja y empezar a usar sin ningún problema.

El gran problema de los objetivos

El sistema CSC de Sony es uno de mis favoritos, y si me comprara una cámara ahora este sistema sería uno de los principales candidatos. Pero si algo no hace decidirme es la pésima calidad de sus objetivos más sencillos. Jamás he probado uno con tantos problemas de distorsión, viñeteado y demás cosas negativas que podemos encontrar en un objetivo. En la foto de referencia os prometo que las ventanas son totalmente rectas.

ISO 100f_11,0 1_200 s (1)
ISO 100 f/11 1/200

La solución es arreglarlo todo a través del software, pero cuando disparas en RAW, todos sus defectos salen a la luz y hay que corregirlo enseguida en el programa de edición. El Sony E 16-50 mm f3.5-5.6 OSS PZ es un objetivo malo, que hace imposible destacar las altas cualidades del sensor y el procesador.

Todo cambia cuando pruebas la cámara con el excelente Sonnar T* E 24 mm F1.8 ZA, el objetivo que nos han dejado para realizar la prueba y certificar que si la calidad de imagen tiene algún problema es culpa del objetivo del kit. Es caro, pues cuesta tres veces más que el cuerpo, pero merece la pena.

ISO 100f_11,0 1_320 s
ISO 100 f/11 1/320

Por eso, cuando compremos cualquiera de las cámaras ALPHA de Sony, siempre tendremos que invertir en objetivos mejores que los que vienen con el kit. Es un problema que viene arrastrando la marca desde hace tiempo y que deberían solucionar pronto, pues afecta a su imagen de marca.

Calidad de imagen

Y vamos a hablar de lo que realmente importa, que no es otra cosa que la calidad de imagen y cómo responde con las altas sensibilidades. No podemos olvidar que en sus entrañas trabaja un procesador BIONZ X de última generación, y esto es algo que debería notarse, sobre todo si tenemos en cuenta el tamaño del sensor.

ISO 250f_5,6 1_80 s
ISO 250 f/5,6 1/80

Si nos atenemos a la comparativa ISO que hemos realizado con una carta de color, podemos decir que la Sony A5000 ofrece resultados perfectos hasta 3200 ISO, y si no somos muy exigentes podemos subir hasta los 6400 ISO. No tiene sentido aventurarse más allá. De nuevo, las sensibilidades más altas sólo son útiles para los publicistas.

ISO
ISO

Sin embargo, si vemos las fotografías del museo que acompañan el artículo, los resultados a 16000 ISO no parecen tan catastróficos. No son buenos, pero se pueden utilizar como recuerdos. Todo depende, como siempre, de las condiciones y calidad de la luz; y de lo exigentes que seamos con nosotros mismos. Pero para evitar problemas, seamos prudentes y no disparemos a altas sensibilidades salvo que sea estrictamente necesario.

ISO 16000f_3,5 1_60 s
ISO 16000 f/3,5 1/60

Conclusión

8
10

Estamos ante la cámara de entrada a las CSC de Sony. Es un cuerpo pequeño, con una buena calidad de acabados y un conjunto de detalles que la sitúan por encima de la media en su categoría. Podría decirse que es una cámara compacta pero con la posibilidad de cambiar de objetivos. Esta observación, que parece baladí, le hace ganar muchos puntos de cara al futuro comprador. Muchos buscamos una cámara que podamos llevar todos los días que nos dé calidad, y si encima podemos cambiar de objetivos, mejor que mejor.

Es una cámara fácil de manejar, con las posibilidades de conectividad que ofrecen ahora todos los nuevos modelos del mercado. Dicen que es para enviar rápidamente nuestras vivencias, pero la verdadera utilidad es para hacer copias de seguridad y enseñar la foto al cliente al momento en su tableta. Eso sí, hay que comprar un arsenal de baterías para aguantar todo el día, pues el consumo sigue siendo demasiado alto. Y encima siempre tenemos que tener la pantalla TFT encendida.

Sony ALFA5000 VI
Sony ALFA5000 VI

A la hora de disparar, y si eres amigo del histograma, no es todo lo ágil que nos gustaría, pues para cambiar la compensación de exposición tienes que entrar en el menú, lo que impide ser rápido. No entiendo por qué no dan la opción de hacerlo directamente, como ocurre en la mayoría de las cámaras.

Y lo del visor parece una batalla perdida. Cada vez menos cámaras lo incorporan, y lo dejan para los modelos altos. Es una pena perder semejante punto de apoyo. La pantalla, como todas, no se ve en condiciones de alta luminosidad y sería genial poder contar con un pequeño visor electrónico, pero se ve que esas cosas hay que pagarlas.

En resumidas cuentas, estamos hablando de un sensor semiprofesional escondido en el cuerpo de una cámara de gama de entrada con muy buenas prestaciones. Por 450€ aproximadamente tenemos a nuestro alcance una máquina de alta calidad gracias a su estupendo sensor.


Pros

  • Calidad del sensor.
  • Facilidad de uso.
  • Buena construcción.

Contras

  • Mala calidad del objetivo.
  • El objetivo del kit.
  • ¿He hablado del objetivo?
  • Velocidad de la ráfaga.