análisis

Nokia Lumia 930

- Jul 30, 2014 - 12:09 (CET)

Ficha técnica

Nokia Lumia 930

  • Pantalla: AMOLED 5″, Gorilla Glass 3
  • Resolución: Full HD 1080p, 441 ppp
  • Procesador: Snapdragon 800 quad-core a 2.2 GHz
  • GPU: Adreno 330
  • Conectividad: HSDPA, LTE, NFC, Bluetooth 4.0
  • Cámara: 20 MP Carl Zeiss – PureView, estabilizador óptico, Dual Flash LED / Frontal 1.2 MP
  • Memoria RAM: 2 GB
  • Almacenamiento: 32 GB
  • Batería: 2.420 mAh
  • Dimensiones: 137 x 71 x 9.8 mm
  • Peso: 167 g

«Ahora sí. Ahora ya hay un high-end de 5 pulgadas con las mismas especificaciones que los de Android, pero con Windows Phone. Por fin hay un rival para el poder establecido con la plataforma de Microsoft». ¿Lo es?

Con la llegada del soporte para procesadores de cuatro núcleos y pantallas Full HD en Windows Phone hace cosa de un año, fue muy fácil caer en la dulce complacencia de pensar que la vuelta a la gloria de Nokia iba a ser a través de un encerado y lustroso camino de baldosas amarillas hacia el éxito que muchos pintaban. Pero no fue exactamente así. Ese camino se acabó pareciendo más a un intrincado laberinto de espinas, con un final sensiblemente distinto.

Tras presentar terminales tan exquisitos como alérgicos a los buenos números comerciales (Lumia 720, Lumia 1020) y comer en casa todo el año gracias a los hijos menores (Lumia 520, Lumia 620), la puesta a punto para los nuevos Qualcomm parecía indicar que ahora sí que sí, que ahora Nokia ya iba en serio en la gama alta. Y claro, todos esperábamos ver a ese terminal basado en una plantilla, como los Android high-end, con Snapdragon 800, 2 GB de RAM, Adreno 330 y pantalla Full HD de, a poder ser, 5 pulgadas. Es la combinación del flagship base de 2013.

Acabó el 2013 y lo más parecido que tuvimos fue el descomunal Lumia 1520, a quien se le reconoce el arrojo pero le pudo la ambición: 6 pulgadas, nada más y nada menos. Más pensado para mercados asiáticos donde estos tamaños están mucho más generalizados, en los mercados un poco más tradicionales (Europa, Latinoamérica, Estados Unidos) la cosa tampoco cuajó.

Y así nos vimos: en 2014, y sin un gama alta Nokia (y por ende, Windows Phone) de 5 pulgadas. Únicamente Verizon, y únicamente en Estados Unidos, tenía algo así con el Lumia Icon. Cumplir el sueño de arrodillar con regia autoridad a sus rivales en la carrera por una cuota de mercado superior al 5 % parecía cada vez más una hazaña descomunal, digna del cantar de los cantares. Zamparse a Huawei, LG y Sony de un bocado era más que una utopía. El camino no era fácil. Y aún así los números de Nokia mejoraron. Pero ojo, eso no quiere decir que el gama alta estándar no fuera necesario. Tener a buenos equilibristas no significa que lo ideal sea pasarse la vida en el alambre. Así que en abril llegó el intento que nos quedamos con ganas de ver en 2013. Snapdragon 800, 5 pulgadas Full HD, Adreno 330, 2 GB de RAM, cámara de 20 megapíxeles… Este es el Nokia Lumia 930.

Nokia Lumia 930 3

Diseño

Nokia Lumia 930 01

Nokia Lumia 930 2

Si por algo se caracteriza Nokia es por la homogeneidad de sus terminales de policarbonato de colores. El uso de este material apenas se quebró con el Nokia Lumia 925 de hace más de un año, con cuerpo de aluminio. El 930 repite fórmula: cuerpo de aluminio, esta vez con ángulos mucho más pronunciados, líneas rectas, y trasera de policarbonato de color. Y en mi opinión, ese ha sido su principal fallo en diseño: combinar el uso del frío aluminio y el excelso panel frontal unibody con una trasera de plástico de colores muy chillones.

Definitivamente, demasiado grueso y rectilíneo, pese a que el intento es bueno.No es una buena mezcla. El diseño en plástico con una capa translúcida del Lumia 630 es una delicia para la vista, pero meter esos tonos pegados a un cuerpo metálico y rectilíneo, contundente como él sólo, no fue una buena idea de un departamento de diseño que tuvo días más inspirados con el Lumia 1520, el Lumia 1020 o el mencionado Lumia 630 / 635.

Otro aspecto a considerar del Lumia 930: pesa y es relativamente grueso. Casi 170 gramos y 10 milímetros de grosor están bastante por encima de a lo que estamos acostumbrados a estas alturas. Sus líneas completamente rectas, sin la curvatura en los bordes del LG G3 o HTC One M8, hace que esta sensación se acentúe. Definitivamente, es un terminal contundente que quiere competir en un contexto que va hacia el lado opuesto: marcos finos, cuerpos ligeros y delgados.

Pantalla

Lumia 930 2

Con lo que costó ver un buen panel IPS en un Nokia de gama alta (1520), el 930 vuelve al OLED. Un OLED de bastante calidad pero con algunos pequeños defectos apreciables, como un leve degradado con tonos rosáceos y verdes en bordes superior e inferior de la pantalla, y una tendencia casi perenne en los OLED a azulear los tonos blancos cuando forzamos un poco los ángulos de visión.

Si eres capaz de salvar esos pequeños defectos, el resto de la pantalla se traduce en un contraste bestial, una representación del color que impresiona, y unos colores nítidos y vivos que sientan genial a la interfaz de Windows Phone 8.1. Aunque lo que más destaca es una respuesta bastante buena en exteriores pese a que su brillo máximo en nits queda por debajo de la mayoría de sus rivales, consecuencia directa de montar un panel de calidad con un cristal que asimila bien los reflejos. Mientras que la competencia monta paneles con brillos de entre 500 y 600 nits aproximadamente, el del 930 no alcanza los 300.

También me gusta que cada vez más fabricantes se animen a dejar que el usuario escoja el perfil de color que desee manualmente. El 930 permite escoger entre estándar, intenso o frío, así como avanzado, directamente con ajustes manuales sobre temperatura de color, tinte (mal traducido como «tinta») o saturación.

Cámara

Nokia Lumia 930 11

Una mezcla de la cámara del Lumia 925 y la del 1520: resolución de 20 megapíxeles, lente Carl Zeiss de seis elementos, estabilizador óptico, y doble flash LED. Sin llegar al extremo del Lumia 1020 o del Galaxy K Zoom y su zoom 10x óptico, tiene la opción de hacer zoom recortando la fotografía sin pérdida de calidad.

La cámara del 930 corrige la urgencia más latente de sus predecesores: la velocidad de disparo. El resto sigue un camino similar.Lo más importante era reducir la velocidad de disparo respecto a la del Lumia 1020, que necesitaba de más de cinco segundos para hacer una sola fotografía. En el caso del 930 sigue estando por encima de rivales como el Galaxy S5 o el iPhone 5s, pero el resultado es mucho más aceptable.

Fotografía en sí: si tuviera que dar una contra a la cámara del 930 es que las fotos de día con buena luz tienden a aparecer subexpuestas, con zonas que dan la impresión de estar a la sombra en lugar de mostrarse radiantes. Una vez más, el aliado es Nokia Camera y sus ajustes manuales: ISO de 100 a 4000, velocidad de obturación de hasta 4 segundos (con ISO 100 como máximo, para captar escenas en movimiento, sobre todo nocturnas con bastante poca luz), balance de blancos, y el control del enfoque.

La calidad de las imágenes al hacer recortes se mantiene bastante alta salvo al llegar al nivel máximo, al 100 %. Ahí los bordes de los objetos ya se empiezan a ver difuminados y ligeramente borrosos en algunos casos.

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Autonomía y rendimiento

Si el 1020 tenía una autonomía muy justita con una verdadera sangría en la carga de páginas web (esos fondos blancos + AMOLED…) y la toma de fotografías, y la del 1520 podía ser calificada como «épica» sin despeinarse, la del 930 se queda como algo pobre, muy justa, llegando a unas cuatro horas de pantalla dependiendo del uso pero sin mucho más que ofrecer. En 2014 estamos acostumbrados a ver terminales con baterías que soportan siete, ocho o hasta nueve horas de duración de pantalla encendida.

Respecto al 1020, la navegación web ya no supone un consumo tan exageradamente alto de batería, al menos (pese a mantener el panel OLED), y hacer fotos tampoco representa una bajada alarmante del porcentaje restante. Seguramente porque el tiempo que tardamos es menos de la mitad, el procesador y la GPU son superiores, y la carga de trabajo es menor al no tener que procesar fotografías con resoluciones de hasta 41 megapíxeles. Pese a todo, la batería queda como uno de sus puntos débiles. Está en la línea de los smartphones de 2012 y 2013, pero no de los más recientes, ya que la mayoría de ellos sí llegan al final del día incluso con un uso intensivo, y con bastantes más horas de pantalla.

Sobre su rendimiento, es sencillamente impecable. Nada que decir sobre su fluidez, su desempeño con aplicaciones exigentes o juegos pesadas o fuertes cargas de gráficos. Aquí sí está a la altura por completo del Lumia 1520. Mueve perfectamente Windows Phone 8.1, el sistema operativo que pese a no ser perfecto (¿quién lo es?) demuestra por fin la madurez que muchos esperábamos y deja a Windows Phone como un sistema operativo completo, como una opción más sin que tengamos que echar de menos un centro de notificaciones, por ejemplo. Algo tan simple que lleva años en iOS y Android.

Además tenemos las aplicaciones de Nokia, lo mejor que ha parido Finlandia desde los hermanos Kaurismäki y Mika Häkkinen. Sé que esto a muchos les sonará a atropello (ya que hablamos del amigo Mika), pero de verdad que nadie debería dejar pasar la oportunidad de probar HERE Maps, HERE Transit o Nokia Camera y derivadas. Se llevará un inesperado placer.

Accesorios

El Lumia 930 llega al mercado al mismo tiempo que dos accesorios, ambos Bluetooth y NFC. Por un lado el altavoz Nokia MD-12, que tiene una autonomía para unas 12 – 14 horas de música. Cuando se conecta a un dispositivo emite un leve sonido y también vibra. En su parte inferior hay un recubrimiento de goma que hace un pequeño efecto de ventosa para garantizar un mejor agarre. El sonido es bastante bueno, contextualizando a un dispositivo tan pequeño. En este tipo de altavoces solemos acusar unos graves demasiado altos, aquí ese defecto no se aprecia.

Nokia Lumia 930 4

Por otro lado, el Nokia Treasure Tag, un muy pequeño dispositivo que se conecta al Lumia vía Bluetooth (y se empareja por NFC también) y está pensado para engancharse al llavero y no perder ni llaves ni smartphone. En cuanto pierden la conexión Bluetooth al alejarse demasiado, el Treasure Tag empieza a emitir un pitido. Funcional, pero no estoy seguro de que todo el mundo quiera llevarlo encima.

Nokia Lumia 930 8

Conclusión

7.5
10

El Lumia 930 es simplemente la internacionalización del Lumia Icon. Y pese a llamarse «Icon» es el terminal menos icónico que se le recuerda a Nokia. Dentro de mucho tiempo, cuando piense en la Nokia de esta época podré recordar perfectamente al 1520, cuya única pega era su tamaño no apto para todas las manos y bolsillos. También recordaré al 1020 con nostalgia como aquel producto que hizo que Nokia volviese a estar en el centro de todas las miradas y ambiciones tras una época bastante difícil. Incluso al pequeño 520. Pero difícilmente pensaré en el 930, un terminal que pese a que está bien y no tiene demasiados reproches, tiene muy poco de icónico en un mercado hostil en el que quien no destaca lo tiene bastante complicado.

Samsung lo compensa con un marketing salvaje, algunos OEMs con precios de derribo a costa de reducir márgenes y dejar la experiencia de usuario para otro rato. Nokia, por desgracia, no está en un momento como para permitirse pasar desapercibido. Y su high-end para 2014 (o para mediados de él, al menos) es un terminal que va a pasar desapercibido.

¿Es un mal smartphone? No. ¿Es un smartphone que impresiona y que da argumentos para escogerlo frente a otros? Tampoco, salvo que tengas claro que quieres un Windows Phone y que 6 pulgadas son demasiadas para ti. Quizás haciendo un terminal un poco menos grueso, con una mejor batería y con algo que verdaderamente pueda llamar la atención del usuario de Android (no nos engañemos) tendría algo más que un 7.5. He disfrutado con el Lumia 930, pero tampoco lo extrañaré demasiado.


Pros

  • Cámara. Hablamos de un Nokia high-end. ¿O qué creías?
  • Rendimiento. Impecable.
  • Pantalla. Está tan lejos de la perfección como por encima de un nivel muy alto para casi cualquier usuario. Tan extraño como cierto.

Contras

  • Diseño. Tendrá su público, y es un diseño con personalidad, pero es más grueso, más pesado y con marcos más grandes que sus rivales. Y además, los colores chillones de plástico tras el cuerpo de aluminio chirrían como cuchillas arañando un espejo.
  • Batería. Es un paso atrás respecto a la del 1520 y queda por debajo respecto a sus rivales Android de este año.