análisis

Motorola Moto 360

- Oct 3, 2014 - 13:39 (CET)

Ficha técnica

moto 360

  • Pantalla: LCD 1,56 pulgadas
  • Resolución: 320 x 290 píxeles
  • Conectividad: BT 4.0
  • SoC: Texas Instruments OMAP 3
  • Dimensiones: 46mm de diámetro x 11.5mm de grosor
  • Peso: 49g
  • Resistencia: IP67
  • Otros: Púlsómetro, acelerómetro, podómetro.

Durante meses sólo tuvimos en mente un gadget cuando hablábamos de Android Wear. Lo fabricaba Motorola y su nombre era Moto 360. El hype generado era insólito. Pero en el fondo tenía sentido: era el primer smartwatch en parecer un reloj, y parecía un reloj bueno. La expectación fue tan alta que en el Google I/O dieron a elegir como regalo a dos de sus competidores y el público se quedó frío esperando el de Motorola. Lo hemos probado y te lo contamos todo sobre él. ¿Ha cumplido con la expectación generada? ¿Tenía sentido?

Los últimos meses han estado inundados de hype. Sí, hype porque oficialmente este año llegaba la oportunidad para los fabricantes de construir o más bien potenciar una nueva línea de productos (lo anterior es casi de broma), tras el estallido de smartphones y tablets. Muchos veíamos el hueco en el mercado para relojes inteligentes, pero las compañías, en el caso de hoy, Google y Motorola, tendrían que poner toda la carne en el asador para convencernos de cambiar de hábitos y añadir un dispositivos electrónicos más a nuestro día a día.

La filosofía de los wearables es la que su nombre indica, productos que son portados en el cuerpo. Pero de manera intrínseca se entiende otra cosa más, los wearables deben sentirse como parte del cuerpo, o al menos intentarlo. Nunca deben ser un pedazo de plástico incómodo e inútil que además llame la atención por ser feo. Ni siquiera ha de llamar la atención por ser bonito, sino camuflarse entre nuestras costumbres, y como mucho, ser admirado por construir un nuevo mundo de posibilidades que traiga más facilidades a nuestro día a día.

Ese es el sentido con el que Motorola diseñó el Moto 360, y ese es el sentido con el cual muchos lo comprarán. Yo al principio no supe apreciar esos detalles, porque soy exigente y siempre espero más que estética en las cosas, y Android Wear no había demostrado poder darme ese plus cotidiano del que hablo. Sé ver todo lo que puede llegar a aportar, pero en potencia, no en acto. De pequeño siempre soñaba con un futuro así al ver las primeras Pocket PC, la informática en la palma de tu mano, y no me defraudaron. Ya es una realidad.

Las empresas líderes en tecnología tienen que encaminarse hacia un avance útil y preciso. Se pueden hacer experimentos que guarden sentido, pero si pretenden inundar el mercado de nuevos productos, primero tienen que desarrollarlos bien y entregarlos finalizados y usables por todos. El Moto 360 lucha por traer todo eso, pero limitado por un software que está en una fase muy temprana. La historia se vuelve a repetir. Si fuimos pacientes con Eclair, Donut, Froyo y Gingerbread, ¿por qué no serlo con Android Wear? Lo seremos, pero el gran público tendrá que esperar.

Moto 360 1

Diseño, materiales y ergonomía: el mejor smartwatch hasta la fecha

Con la presentación de Android Wear pudimos conocer lo que por aquel entonces eran los primeros prototipos: LG G Watch y Motorola Moto 360. Ambos gustaron, pero el Moto 360 enamoró. En aquel momento las eufóricas reacciones me parecieron muy desproporcionadas. Todo se basaba en una cosa en particular: a diferencia de LG y de casi todos los smartwatches anteriores, Motorola había apostado por una solución circular que recordaba más que nunca a elegantes relojes clásicos. Pero no sólo fue eso, el Motorola Moto 360 también destacaba por sus refinadísimo material de construcción, acero inoxidable. Habría varios modelos de correas, entre ellas la de piel que he podido probar.

Moto 360 10

Tras recibir la unidad de prueba procedí a ponérmelo con la incógnita de cómo le iría a mi muñeca. Había leído que podía ser demasiado grande e incómodo. Nada más lejos de la realidad, el Motorola Moto 360 es grande, pero lo suficientemente contenido y ergonómico como para no plantearte quitártelo. Para mí, que soy de muñeca estrecha, es un reloj más. Para bien y para mal, un gadget que al ser portado ofrece la misma experiencia de los relojes clásicos a los que imita. Después de comprobar esto, entendí el hype previo, comencé a ilusionarme y pude confirmarlo: aspecto y calidad de construcción son apartados brillantes, y en conjunto con los finos bordes frontales lo hacen invisible. Por ello, para decidir sobre su compra recomiendo que se pruebe o al menos se vea en persona, porque la percepción cambia por completo.

El acero era la elección perfecta para hacer el producto más elegante posiblePasando al hardware exterior en sí, como hemos dicho, los bordes del reloj están construidos de acero inoxidable. En el lateral derecho del reloj encontramos el botón de encendido, que respeta la estética al estar fabricado en el mismo material, aunque hay que decir que pasa como en un LG G3 o un Moto X, gracias al software del Moto 360 lo usaremos poco, tanto para encender como para apagar, ya que se enciende con un giro de muñeca y se puede apagar chocando la palma de la mano. La pantalla, que trataremos en profundidad más tarde, está integrada con suma precisión gracias a un biselado que junto a lo fino de los bordes metálicos construyen el precioso conjunto.

En la parte inferior del panel encontramos la polémica banda negra del driver de la pantalla de la que otros fabricantes se han burlado. No deja de ser una contra que el primer día choca, pero a la que te acabas acostumbrando e incluso empiezas a valorar, ya que gracias a ella, el Moto 360 tiene sensor de luz ambiental. La parte trasera es otro apartado digno de mención, pues construida en plástico brillante, ofrece un tacto sobresaliente a la piel de la muñeca. Además, integra el pulsómetro y el chip de carga inalámbrica.

Pantalla: sí, pero no

Moto 360 3

Si en un smartphone la pantalla es vital, en un smartwatch ocupa un lugar incluso más relevante. Creo que si queremos sustituir un buen reloj, lo primero fundamental es que su respuesta y visibilidad sean, en cualquier condición y circunstancia si no idénticas, muy cercanas o similares. Y el Moto 360 es el primero con pantalla LCD que se acerca -el Pebble va muy bien en ese sentido, pero su pantalla de tinta eléctrónica-. El Moto 360 ofrece buena luminosidad en general, y el brillo automático se ajusta bien a la escena, pero cuando la luz solar sea muy intensa tendremos alguna dificultad para leer el contenido. No es dramático, pero no es «un reloj».

En ese sentido, la inclusión de la mencionada barra negra en la parte inferior hace que incluso la hora quede cortada. No es lo único que no se muestra completamente, ya que Android Wear está pensado para pantallas cuadradas o rectangulares (las tarjetas tienen esa forma) y la superficie circular no es capaz de adaptarlo sin cortarla. No dejaremos de ver información relevante por ello, eso sí.

En cuanto a la calidad y resolución del panel, también hay controversias. Tanto yo como la mayoría de gente a la que se lo he enseñado opinamos que el panel es bueno, sin embargo echo de menos más resolución. Es cierto que en un reloj no vamos a leer textos largos, pero la densidad de píxeles es fundamental en todos nuestros dispositivos móviles y no veo por qué no debe serlo aquí también, cuando lo que se imita es un objeto con «infinita densidad». Sus 320 x 290 píxeles nos proporcionan unos 205 ppp, un valor típico de gama baja en smartphones. El Apple Watch incluirá pantalla Retina, siendo algo más coherente con su ecosistema iniciado en 2010.

Moto 360 6

Los ángulos de visión son bastante buenos, aunque aquí no será imprescindible porque el reloj solemos mirarlo sólo nosotros y sin demasiada inclinación. Como dije en el diseño, el biselado aporta mucho valor estético y está muy bien acabado, sin embargo sobre la pantalla produce distorsión de los colores, algo parecido al efecto que se crea cuando se araña fuertemente la pantalla de un smartphone. En la imagen destacada de la reseña puede verse sobre la mitad de los laterales, aunque con fondos blancos se aprecia mejor. La elegancia de la pantalla apagada se pierde un poco al encenderla y ver eso. Nuevamente, detalles por pulir.

Android Wear: un producto prematuro

Moto 360
Android Wear

2013 fue el año en que los wearables empezaron a importar, y claro ejemplo de ello fue el lanzamiento del Galaxy Gear por parte de Samsung, pero todo lo que había eran productos cerrados y de fabricantes únicos: Sony SmartWatch, Pebble… Era un mercado por explorar y como en todo últimamente, Google tenía que entrar y los fabricantes seguirle . ¿Qué mejor que desarrollar un sistema operativo para relojes inteligentes basado en nuestro producto estrella, Google Now? Dicho y hecho. Android Wear y las tarjetas muestran muy bien la idea del futuro que tiene Google. Recopilando información, y ganando mucho dinero con ella, sí, pero siempre ofreciendo al usuario información relevante.

Android Wear es, como mucho, la fase beta de un producto brillanteLa idea de Android Wear más allá de la integración con Now me parece excelente como concepto, pero como producto en fase Alpha o Beta. Con Android en 2009 Google ya tenía una idea, y en cierto modo un camino allanado por Apple con la idea de App Store. Aquí partimos de lo mismo, pero con ideas menos claras sobre qué utilidad ha de brindarse al usuario. Dentro de lo que depende de Google, no se potencia que el dispositivo tenga apps autónomas. En la mayoría de casos, las apps basadas en cards están pensadas para responder a lo que llegue al teléfono, pero no para iniciar contacto desde el Moto 360. No pido usarlo sin teléfono, lo que pido es que cumpla con su función prometida, esto es, no tener que sacar el smartphone para todo.

Moto 360 8

Tomemos el ejemplo de Whatsapp, una app completamente adaptada a Wear. Si no nos llega una notificación de algún contacto, no habrá manera de escribir sin sacar el teléfono. Pienso que sería muy útil grabar una nota de voz, por ejemplo. En el caso de pretenderlo con las apps adecuadas (que alguna hay) nos sería muy difícil, ya que el dictado de voz a texto funciona francamente mal.

Existen buenos planteamientos con Wear, pero de momento no te harán correr para comprar el Moto 360. Serán otros factores.El reconocimiento falla, y Google aún no ha implementado un sistema de signos de puntuación, por lo que muchas preguntas o exclamaciones parecerán frases planas y el interlocutor podría no entendernos. Además, el responder es un poco engorroso cuando estamos por la calle, ya que incluso si accedemos rápidamente a la tarjeta recibida, no hay un botón de respuesta rápida al mensaje mostrado: habrá que entrar en la conversación, deslizar, elegir responder y dictar. Con lo cómodo que sería leer y dictar directamente, como opción. En apps no adaptadas como Telegram, directamente dejas de poder leer cuando se apilan.

Como cabía esperar, el catalógo de apps es muy limitado, y de apps útiles más aún. El estado del Play Store en ese sentido me recuerda a cuando el Android Market estaba infestado de apps de pedos (farts) , es decir, mucha curiosidad pero pocas cosas que vayas a instalar aparte de ampliar la funcionalidad de las que tradicionalmente lleves en el smartphone. Mención especial merece la conocida Wear Mini Launcher, que me permitía activar y desacativar el Wifi del teléfono, así como hacerlo sonar cuando estaba en silencio y como no, lanzar las apps disponibles en el reloj. El tema es que si las aplicaciones no se pueden monetizar de manera separada y diferenciada los desarrolladores no se verán atraídos. La historia se repite.

Autonomía y rendimiento

El apartado a por excelencia a analziar por excelencia en smartwatches. Partiendo de la base de que los relojes tradicionales tienen pilas que duran años, cargar nuestro reloj una vez al mes será un sacrilegio para un purista. Hacerlo una vez al día directamente será una opción que ni contemple. Y eso es lo que ocurre con este Moto 360. El día que lo recibí tuve que cargarlo dos veces en pocas horas, porque llegó con un firmware muy poco pulido. Sin embargo se actualizó y mejoró considerablemente, aunque la autonomía seguía siendo mediocre. De cualquier manera, aquí hay que matizar.

El Moto 360 ofrece como el resto de relojes con Android Wear la posibilidad de ajustar el brillo automáticamente, y obviamente si lo reducimos al mínimo ganaremos batería. También ofrece la posibilidad de quedarse siempre encendido, con la pantalla atenuada, de manera que también podemos ahorrar batería así. ¿Pero que reloj es aquel ese cuya pantalla no vemos? Pues no es un reloj, es una nueva categoría de producto, algo distinto.

Moto 360 4

Con el acelérometro se soluciona en gran medida, ya que el dispositivo se enciende al girar la muñeca en dirección a nuestros ojos, pero lo ideal es activar el modo glance. La pantalla es LCD, algo que sin duda habría cambiado por una AMOLED, ideal para ese modo. En Motorola lo saben y ya lo aplican en su línea Moto X, que estando en reposo es capaz de mostrar información encendiendo sólo unos pocos píxeles. Con el glance y el brillo automático desactivados he conseguido traspasar la barrera de las 24 horas, pero sentía el dispositivo menos apetecible y personal. Con los modos mencionados activados, y haciendo un uso intenso, era fácil agotar la batería en 13 horas, y en ese momento, si estás fuera de casa te quedas con un ladrillo. Si estás en casa, agradeces que Motorola haya incluido con el Moto 360 un cómodo y rápido dock de carga que además activa en el reloj un bonito modo de espera que da la hora y recuerda a los clásicos despertadores de mesilla de noche.

En conclusión la batería es para mí el punto más decepcionante, aunque según he podido leer, el Moto 360 ha recibido una actualización que prácticamente duplica la autonomía. Nos hemos puesto en conctacto con Motorola para probar de nuevo el dispositivo y contrastar esa información, que proviene de muchas fuentes y supone una gran noticia para el producto y una esperanza para futuros smartwatches mejor optimizados.

Moto 360 2

Por último, pasaremos a analizar el rendimiento del Moto 360 y el de sus añadidos de hardware. Con el podómetro he quedado muy satisfecho. Como hacen otros wearables, podemos cuantificar el número de pasos que damos al día y comparar nuestra progresión respecto a otras jornadas. Gracias al pulsómetro integrado en la parte trasera también podremos medir el ritmo cardíaco en cada momento, información que igualmente se quedará guardada y será útil para comprobar cómo nuestro cuerpo va afrontando el esfuerzo. Si acaso la pega que le pongo a esto último es la necesidad de estar muy quieto, pues de lo contrario fallará y nos ofrecerá volver a repetir la prueba.

Por último hablaré del funcionamiento del sistema. Aunque ha mejorado respecto al inicio, las ralentizaciones son frecuentes en el Moto 360, y es que parece que en un principio Motorola no habría optimizado del todo bien el procesador OMAP, que es una novedad frente al comúnmente instalado Snapdragon 400 de LG y Samsung. Sería interesante ver como se desarrollan procesadores quizás más limitados pero que aprovechen completamente el software necesario en un werarable. Igualmente no era ninguna sorpresa encontrar el Moto 360 sin conexión al teléfono debido a pérdidas de conexión por Bluetooth, con lo cual se quedaba inútil durante unos pocos minutos hasta que hicieras la búsqueda. Estas carencias también habrían sido solucionadas en el último firmware, por lo que quedamos a la espera.

Conclusión

6.5
10

A la espera de observar las mejoras de firmware que han llegado al Moto 360, el Motorola 360 sólo me ha convencido en el apartado de software. Me parece que como hace en su línea de teléfonos, Motorola ha puesto todo el empeño en lanzar un gran producto, pero en este caso se ha encontrado con limitaciones técnicas y de software. Es una idea brillante y que veremos avanzar, como lo hemos visto en los smartphones desde el Motorola Droid original.

Y brillantez es lo que hace falta a la hora de enfocar el producto. Ahora mismo está en sus inicios, puede hacer pocas cosas y las que hace no las hace demasiado bien, cosa que también les ocurre a los demás. El error de Motorola con el Moto 360 es haber demorado tanto su lanzamiento, pues cosas que hace meses podían tener justificación ya no la tienen. ¿Tienes un smartphone grande y quieres sacar poco el móvil? Está claro que en ese sentido podrás hacer más cosas que con un Pebble, pero lo acabarás sacando igualmente, es aún muy limitado.

Felicito a Motorola por su intención, pero aún costará mucho llegar al gran público, y más a los precios actuales. Espero una gran progresión en este mercado y espero que ellos sigan fuertes, pues han demostrado que tienen las ideas claras. Las expectativas juegan una mala pasada si no se colman, y en cierto modo es lo que ha pasado aquí. Físicamente sorprendente, pero funcionalmente, estamos en el inicio. En un emocionante inicio.


Pros

  • Construcción. El smartwatch con mejores materiales hasta ahora.
  • Estética. Motorola ha conseguido integrar una nueva tecnología de manera invisible.
  • Ergonomía:. Pese a ser considerado como grande, me ha resultado muy cómodo en la muñeca.

Contras

  • Autonomía. El punto pendiente de cualquier reloj con Android Wear. Pobre.
  • Pantalla circular. Su virtud es su defecto, interfaz sin adaptar a pantallas no cuadradas.
  • Utilidad. Todavía no ha llegado el momento de los relojes inteligentes, al menos con este sotware.