análisis

LG G2

- Oct 8, 2013 - 13:37 (CET)

Ficha técnica

LG G2 - LG G2 - LG G2 - LG G2

  • Pantalla: IPS 5,2 pulgadas
  • Resolución: Full HD 1920 x 1080 píxeles (424 ppp)
  • Procesador: Snapdragon 800 quad-core 2,26 GHZ
  • GPU: Adreno 225
  • Conectividad: LTE, Dual-Carrier, Bluetooth 4.0, NFC
  • Cámara: 13 megapíxeles OIS / frontal 2,1 mgpx
  • Memoria RAM: 2 GB
  • Batería: 3.000 mAh
  • Dimensiones / Peso: 138,5 x 70,9 x 8,9 mm / 158 gramos

¿Está realmente LG a la altura de sus competidores en la gama alta? Honestamente, siempre he creído que no. Los LG punteros siempre me han dado la impresión de estar un paso (o varios) por detrás de los Samsung, HTC, Sony o iPhone a quienes aspiraban a derrocar. El LG G2 es un buen argumento para hacer que empiece a cambiar de opinión. Desde su diseño hasta su rendimiento, pasando por su cámara o sobre todo su pantalla y batería. El G2 ha logrado sorprenderme. El por qué, lo veremos en esta reseña.

Vayamos por partes. Hasta el 6 de agosto, fecha de presentación del LG G2, LG era el patito feo en la fiesta de los grandes. El único terminal con el que realmente había convencido era el Nexus 4, y tristemente no tenía su auténtico cuño al tratarse de un Nexus. Lo que vino después, como el LG Optimus G o el LG Optimus G Pro tendrían su público, pero a mí personalmente no lograban convencerme. No al menos al nivel de otras marcas con sus gama alta.

El 7 de agosto, LG consiguió sorprendernos con una apuesta innovadora y arriesgada: situar los botones físicos del terminal en la parte trasera. A los táctiles habituales de Android se le sumaban los de subir y bajar volumen, y el de bloqueo y desbloqueo, ubicados bajo la cámara.

Este movimiento podía sonar ridículo para algunos, pero como mínimo nos dejó con ganas de probarlo para ver qué tal era usar un smartphone así. Pensamos que podía ofrecer un punto de apoyo para la mano, inexistente en casi todos los smartphones, y una forma distinta de crear smartphones. En cualquier caso, ayudaba a despejar la parte frontal para que la protagonizara su pantalla.

Innovar con un Android se ha convertido en algo muy difícil, la pelea parece estar centrada en ver quién la tiene más grande (pantalla, procesador, RAM…) y poco más. LG consiguió llamar la atención positivamente y desmarcarse de esta tendencia aportando algo realmente innovador. Y para cerrar el 2013, es la mejor de las noticias que nos podía dar.

La siguiente fecha clave en nuestro roadmap con LG es el 5 de septiembre, cuando durante la celebración de la IFA en Berlín probé el LG G2 por primera vez. Para resumir aquellas primeras impresiones: me gustó. Y bastante. Y pensando en él como un gama alta con todas las letras. Como un grande.

Como la oportunidad de LG para entrar en el selecto club de los grandes, de una vez por todas.

LG G2 - LG G2 - LG G2

Diseño y acabados

Echar un primer vistazo a la parte frontal del LG G2 impresiona, gracias a los finos marcos de su pantalla. Su diseño es ligeramente curvado, con una forma que recuerda bastante al Nexus 4, pero en un diseño un poco más grande. Muy poco más, pese a que su pantalla es 0,5 pulgadas mayor. Un cambio tan significativo como pasar de un Samsung Galaxy S III Mini a un Samsung Galaxy S III, o de un iPhone 5s a un Nokia Lumia 1020. Sólo que el LG G2 mantiene un tamaño muy manejable para tratarse de una pantalla de ese tamaño. Y es que la pantalla ocupa un porcentaje muy elevado del LG G2. «El frontal es casi todo pantalla» se hace realidad con este terminal.

iPhone 5 vs LG G2

No da ni mucho menos la impresión de ser un terminal tan grande. Para poner en contexto, su pantalla es igual de grande que la del primer Galaxy Note, que nos parecía descomunal. Es cierto que los años no han pasado en balde, y desde su aparición nos hemos acostumbrado a smartphones de unas cinco pulgadas. Pero el trabajo que ha hecho LG para contener el tamaño del G2 es inmenso. El resultado, que es muy cómodo de usar teniendo en cuenta su pantalla, un equilibrio similar al que también ha logrado el Samsung Galaxy Note 3, en otro nivel de tamaño.

LG G2 - LG G2 - LG G2

El inconveniente de sus acabados lo encontramos en sus materiales. Nada de aluminio ni cristal: policarbonato. Y del que se parece más al de Samsung que al de Nokia. Y eso no es una buena noticia. No es que los acabados sean terribles ni mucho menos, de hecho se sienten bien en la mano, pero sobre todo con la carcasa trasera se podría haber logrado algo más. Más aún si tras algo de uso observamos lo feo que queda su acabado: lleno de huellas y con un brillo irregular algo feo.

Luego está el protagonista del LG G2: el botón trasero. O mejor dicho, los botones, pues son los de subir y bajar volumen y el de bloquear y desbloquear el terminal. Quedan bastante bien integrados y parecen más naturales que no tan llamativos como podrían ser siendo el primer smartphone que vemos con esta ubicación. El resto del diseño, con el altavoz en el borde inferior (como los del iPhone) en un elegante microperforado, así como la salida para los auriculares, rematan un buen diseño. No excelente, como lo sería con otros acabados, pero sí bastante bueno. Y volviendo al punto clave, es genial que la pantalla ocupe casi todo el frontal, no creo que haya ningún otro smartphone con una pantalla que ocupe un porcentaje tan alto del mismo.

Pantalla

LG G2 - LG G2 - LG G2

Como no podía ser de otra forma, pasamos de hablar de lo bueno que es la pantalla ocupe un porcentaje tan alto del frontal, a hablar de la pantalla en sí misma. Que para empezar hablando claro de ella, es genial. Quizás un adjetivo poco riguroso, pero así se puede calificar a la pantalla del G2. Cuando cae un nuevo smartphone en mis manos, las pruebas básicas que hago a su pantalla son las siguientes: ángulo de visión, nitidez del texto, saturación e intensidad de los colores, y respuesta bajo la luz directa del sol. El LG G2 aprueba todas por bastante, quizás por el propio sistema no acaba de definir tanto el texto como sí consiguió la que sigue siendo la pantalla del año: HTC One.

Su resolución Full HD 1920 x 1080 píxeles en sus 5,2 pulgadas dejan una densidad de 423 ppp, algo menor a los Full HD de 4,7 o 5 pulgadas por razones obvias, pero así y todo sobrada. Además, al ser un panel IPS, el ángulo de visión es enorme y no azulea los blancos al inclinar la vista. Seguramente su tamaño le deja en 450 nits de brillo, frente a las 470 de su antecesor, el LG Optimus G. Ese pequeño descenso se nota ligeramente a la hora de mostrar el brillo máximo, pero aún así sigue cumpliendo bien. Bajo el sol directo de una playa valenciana la respuesta era más que satisfactoria, y sobre todo con aplicaciones con fondos blancos no tuve que hacer la tediosa maniobra de buscar una zona de sombra ni inclinar el terminal. En general, la pantalla es de sobresaliente. No de matrícula de honor, pero sí de merecido sobresaliente. Ir más allá es un reto gigantesco.

Cámara

Las especificaciones de su cámara son relativamente sorprendentes: un sensor de 13 megapíxeles con un tamaño de 1/3″ y un estabilizador óptico de imagen parecen características prometedoras como para creer que no cumplirán con un muy buen resultado. Se complementa con una apertura máxima f/2.4, por debajo de smartphones que hemos visto llegar este año con f/2.0 o f/2.2. De su cámara, me quedo con los macros que consigue y con la rapidez para tomar fotografías, sin apenas tiempos de carga entre una y otra. Lo demás en general está bien, pero no sorprende respecto a otros terminales ya en el mercado de la gama alta.

Las imágenes nocturnas no responden al nivel máximo con el que se espera que lo haga un gama alta, para ser francos, y ni con el modo Noche acaban de quedar tan bien como podríamos esperar, salvo que se trate de objetos con una buena luz artificial (foto de la torre en la galería, por ejemplo). Las fotos nocturnas con varios puntos de luz quedarán en la mayoría de los casos desenfocadas, movidas o borrosas, salvo que tengamos mucho pulso y maña, y también suerte. Lo del pulso, en un terminal con estabilizador óptico, no debería producirse.

Otros modos de su cámara son bastante curiosos, en la tendencia de los fabricantes de añadir modos divertidos para entretenerse con la propia cámara y lograr resultados llamativos. El G2 los incluye, como el de borrar un elemento no deseado en la imagen. Pero no actúa como imaginamos: no borra un elemento de la imagen recomponiendo el fondo en base a algoritmos, sino que hay que hacer la fotografía durante varios segundos, y detecta nuevos elementos que podemos borrar para quedarnos con el fondo anterior, cuando no estaba ese actor. Es algo complejo, pero en cualquier caso, no funciona como el marketing nos podría vender. La siguiente galería puede encontrarse a tamaño completo en Dropbox.

Software

Dadas todas estas sinceras alabanzas al LG G2 (y alguna más que queda), viene el palo: ¿por qué haces una interfaz tan horrenda, LG? Es algo funcional, sí, pero es bien fea e infantil, y algunos elementos no tienen sentido o directamente no deberían estar ahí. Algunos ejemplos prácticos:

  • Aplicaciones QSlide: al bajar el centro de notificaciones, uno de los slots está asignado a una lista de aplicaciones personalizable a modo de acceso rápido a éstas. Ni eliminando todos sus accesos directos desaparecerá dicho slot. Ocupa un hueco precioso incluso cuando no lo podamos usar.

  • Barra de notificaciones: en la misma línea que el punto anterior. Cuando digo que la interfaz de LG está saturada de sinsentidos, no es en vano. La barra de notificaciones está tan saturada de elementos que sólo nos muestra dos notificaciones (y media más, si una no es muy larga) sin que tengamos que hacer scroll. Ridículo.

  • Estética: cada píxel es un tesoro. Desperdiciarlo es restar valor al terminal (o a su capa, al menos). La barra de notificaciones muestra ajustes rápidos on / off (Bluetooth, GPS, NFC, Wi-Fi, rotación, etc). Para algo así, es suficiente con el icono, no hace falta acompañarlo de etiquetas que hacen más grande dicho panel, y quitan espacio a las notificaciones. Es el ejemplo perfecto, porque el LG G2 está lleno de casos así. Para seguir con la estética, muchos de los iconos o elementos del sistema son infantiles y muy poco elegantes.

LG G2 - LG G2 LG G2

Hay alguna buena idea dentro de una interfaz tan fea. Destaca la posibilidad de personalizar los botones táctiles inferiores, tanto para ordenarlos como queramos (para que sea menos traumático migrar desde otro Android y podamos configurarlos como el anterior), tanto por el cuarto botón, que sirve para bajar el centro de notificaciones (y subirlo), de una forma cómoda si usamos el terminal con una mano. Lo mismo con la doble pulsación para desbloquear, que ya vimos en la actualización Amber de Windows Phone. Pero en general, LG debería marcarse como prioridad hacer un terminal que sea atractivo al encenderlo y usarlo, no sólo con la pantalla apagada o las especificaciones impresas a un lado.

Autonomía y rendimiento

LG G2 - LG G2 - LG G2 - LG G2
«La batería dura ahora hasta un X % más»; asegura un optimista CEO de cualquier fabricante al presentar su nuevo buque insignia. Y luego ocurre lo de siempre: frustración, más de lo mismo, la mejora en la batería da para muy poco más. Luego está el LG G2, con la mejor batería que he visto nunca en un smartphone. No exagero. Tanto en espera como en uso aguanta una salvajada. Es difícil dar números, pues cada usuario utiliza su smartphone de forma distinta, con una configuración casi única, con unas costumbres y rutinas diferentes.

Para empezar, podemos hablar de sus 3.000 mAh. Y con un uso muy intenso aguantó 18 horas encendido, 6 horas y 45 minutos de uso de pantalla al 80 % de brillo, de 8:00 a.m. a 2:00 a.m. del día siguiente. Con 33 horas encendido, y 1 hora y 45 minutos de pantalla encendida, quedaba un 29 %, y el terminal apuntaba a otras 60 horas encendido antes de apagarse. Tremendo.

En cuanto al rendimiento, pocas dudas deja un Snapdragon 800, y más aún si funciona a 2,26 GHz. El LG G2 aguantará cualquier tarea que le exijamos. Si nunca he sido muy amigo de los benchmarks, menos lo soy ahora vistas las irregularidades que cometen casi todos los fabricantes de smartphones con Android, por lo que son números que para mí tienen menos valor que el rendimiento real que se le puede sacar a cada smartphone. Una cifra que sí me gusta más es el número de veces que ha sufrido un cuelgue o un reinicio forzoso de aplicación. En algo más de una semana con él, cero veces. Fluidez en dichas aplicaciones y en el sistema: toda la que se espera de un gama alta. Tal cual.

Conclusión

8.5
10

Honestamente, creo que es el primer gama alta de verdad que ha conseguido parir LG. Antes había hecho ya productos en este mismo segmento, sí (LG Optimus G, LG Optimus G Pro), pero ni de lejos me habían convencido a mí al menos de la forma que lo ha hecho este G2. El G2 sí está, a mi juicio, listo para competir (y de qué manera) con el resto de gama alta del mercado en esta recta final de 2013. Desde su diseño hasta la descomunal pantalla o la eterna batería. Lo mismo que si nos vamos al rendimiento.

Lo único que empaña a este LG G2 es la capa de personalización, infantil y sobrecargada. Hubiese sido mucho mejor idea meter Android de stock (¿Nexus 5, dijo alguien?) o una solución más disimulada y elegante. De hecho, lo mejor que podría hacer LG con su interfaz actual es tirarla a la basura y empezar de cero: el hardware del G2 no merece una apariencia así.

En el caso de que a ti, que estás leyendo estas líneas, sí te guste su capa de personalización, muy probablemente el LG G2 sea el mejor smartphone que puedas comprar ahora mismo. Si como yo, la detestas, también mirarás otras opciones, pero como mínimo deberías considerar a un smartphone cuya pantalla y batería están en la primera línea del mercado actual. Y el resto de especificaciones también salen muy muy bien paradas. A mí, en cualquier caso, me ha convencido, y pienso estar muy atento a un posible rediseño de la interfaz con la que LG dota a sus terminales, y ni hablemos del Nexus 5; LG tiene todas las papeletas de volver a encargarse de su fabricación basándose en las líneas del G2. Ya lo dijimos hace unos días: LG ha encontrado el camino. Encantado de verte en tan buena forma, LG.


Pros

  • La batería es exageradamente buena
  • Pantalla excelente
  • Muy manejable gracias a sus marcos muy finos

Contras

  • Capa de personalización muy fea y saturada de mediocridades
  • A veces la doble pulsación para desbloquear no responde
  • Acabado trasero impropio de un verdadero terminal premium