LG G Watch R
análisis

LG G Watch R

Por 26/11/14 - 14:50

Ficha técnica

lg-g-watch-r6

  • Pantalla: panel OLED de 1,3 pulgadas
  • Resolución: 320 x 320 píxeles
  • Conectividad: Bluetooth 4.0 LE
  • Procesador: Qualcomm Snapdragon 400 a 1.2 GHz
  • Memoria RAM: 512 MB de RAM
  • Memoria interna: 4 GB
  • Medidas: 46.4 x 53.6 x 11.1 mm
  • Batería: 410 mAh
  • Peso: 62g
  • Resistencia: IP67 (agua y polvo)
  • Otros: Sensor de ritmo cardíaco, giroscopio, acelerómetro, barómetro, y brújula digital.

Tras su primer intento con el LG G Watch, hoy analizaremos el segundo intento de la compañía surcoreana en el terreno de los smartwatches, el LG G Watch R, donde la “R” significa Round y que viene a ser la competencia directa en diseño con el Moto 360, ambos con una pantalla redonda, en lugar de las cuadradas que ya vimos con el ya mencionado G Watch, el Gear Live o incluso el Pebble, fuera de Android Wear. ¿Estará a la altura este nuevo intento de LG? ¿Lograrán convencernos para comprarnos un smartwatch, o es aún demasiado pronto?

A diferencia del resto de dispositivos tecnológicos que tenemos ahora, como los smartphones, las tablets, los phablets… el primer smartwatch que empezó a llamar nuestra atención no venía de ninguna compañía grande como Apple, Samsung, LG o Sony, sino que llegó con el Pebble, que llegaba de la compañía llamada Pebble Technology Corporation, y fue financiado a través de Kickstarter. Fue una idea novedosa que gustó a la gente y que puso la primera piedra para un nuevo nicho en el mercado tecnológico.

El siguiente smartwatch que nos llamó la atención fue el primer Gear de Samsung, un producto que surgió mayoritariamente por el miedo a que Apple sacara su propio wearable. Sin embargo, la idea estaba ahí, y Google fue la primera compañía grande que empezó a apostar por ello con Android Wear, su nueva plataforma adaptada específicamente para wearables. Junto con este sistema operativo, llegaba también la promesa de que fabricantes se unirían a este esfuerzo conjunto.

Moto 360 11

Los primeros en presentar algo con esta plataforma fueron LG y Motorola con el G Watch y el Moto 360, siendo éste último el que ensombreció al primer smartwatch de LG con un diseño espectacular y, si me permiten, muestra de cómo deberían ser los smartwatches: de esfera redonda. Los demás fabricantes, incluyendo Apple y Microsoft con plataformas propias, fueron trayendo sus propios wearables, y LG, ni corta ni perezosa, presentó de forma oficial su segundo smartwatch en menos de seis meses, y que cambiaba la esfera cuadrada por una redonda similar al Moto 360. ¿Su nombre? El LG G Watch R.

LG-G-Watch-R-17

Diseño y materiales

Desde que tenía 6 años, he usado relojes de muñeca ininterrumpidamente durante toda mi vida. Si se me olvidaba en casa por la mañana, o se me rompía y no podía usarlo, no me sentía cómodo durante el resto del día. Esto quizás me haya predipuesto mentalmente bajo la idea de que los relojes deben ser con esfera redonda, de ahí que hasta que no llegó el Moto 360, y después el LG G Watch R, los smartwatches no me interesaban. Me parece totalmente respetable a aquellos que le guste smartwatches con esfera cuadrada como el Gear Live, el ZenWatch o incluso el Apple Watch, pero para mí gusto nunca me parecerán tan atractivos como un reloj con esfera redonda de toda la vida, o algo que se asemeje.

LG-G-Watch-R-04

Partiendo de esta idea, podrán hacerse una idea sobre el diseño y la opinión que tengo sobre él. Me ha encantado. Sobre todo no por el simple hecho de que sea redondo, sino por el hecho de que parece un reloj. Me explico: el Moto 360, a pesar de su esfera redonda y su bonito diseño, era diferente por su pantalla carente de bordes (de la que más adelante hablaremos), cosa que no pasa en el G Watch R, que si algo le sobran son bordes, los cuales pueden resultar un poco raros, especialmente si has usado previamente un smartphone o smartwatch carente de borde, aunque la curva de aprendizaje es mínima: te acostumbras enseguida.

De hecho, el borde metálico con numeración como el que podemos encontrar en muchos relojes me parece un gran detalle a pesar de que sólo está ahí para darle una herramienta más para pasar desapercibido, como un espía que se pone unas gafas de sol. La estructura que recorre el G Watch R también es metálica, así como el botón, con el que podrás interactuar para moverte entre distintos menús además de utilizar la pantalla táctil. Estos elementos le aportan en conjunto un toque de calidad, aunque personalmente he echado en falta la correa metálica a juego, estando solamente en este modelo la correa de cuero auténtico que, si bien le aporta un toque de calidad, no tiene punto de comparación con una correa metálica.

LG-G-Watch-R-02

De hecho, personalmente no aconsejo aprovechar el certificado IP67 del LG G Watch R si lo compras con correa de cuero, ya que si expones la misma demasiado a los elementos, especialmente el agua, a la larga podría acabar deteriorándose. Finalmente, en la parte trasera del smartwatch encontraremos la diferencia con la que podremos identificarlo como tal: el conector de pines para la base magnética de carga, el sensor para el pulso cardíaco, el logotipo de LG (el único que veremos junto con el que figura en el interior de la correa) y diversas nomenclaturas. Más allá, el LG G Watch R parece un reloj como otro cualquiera, y tendrías que mirarlo y saber que es para poder distinguirlo de relojes normales con grandes esferas. Gran trabajo de LG en esta parte.

Pantalla

Decir que la pantalla es redonda es volver a andar tras los mismos pasos que ya dimos, así que nos pondremos un poco más específicos. La pantalla del LG G Watch R es un panel OLED de 1.3 pulgadas con una resolución de 320 x 320 píxeles, lo que hace una densidad de pantalla mayor que la que encontramos en el Moto 360, el líder en este aspecto hasta el momento, aunque no es una diferencia que vayamos a notar en el día y, desde luego, no será un factor determinante a la hora de elegir entre uno y otro.

LG-G-Watch-R-11

Si era para mi importante el hecho de si podría ver en exteriores, algo imprescindible para un reloj, y que me preocupaba, especialmente tras la pobre calidad del G Watch original en estas circunstancias. Afortunadamente, este no es el caso con su hermano de pantalla redonda la cual, con brillo máximo, cuenta con una visibilidad excelente. Sin embargo, una cosa un poco molesta y que he echado de menos, es el hecho de que no cuente con un sensor para que se regule el brillo de forma automática, teniendo que regularlo de forma manual dependiendo de si estoy en exteriores o interiores para no malgastar la batería disponible.

LG-G-Watch-R-10

Los ángulos de visión son bastante correctos también, perdiendo claridad en la imagen únicamente en ángulos muy extremos, y los colores negros son bastante impresionantes debido a la pantalla de tecnología OLED. Desafortunadamente, el resto de colores no son tan fieles como cabría esperar, especialmente los colores claros, con tonos blancos un poco azulados. Quizás en el día de mañana esto no sea bastante, y la calidad de las pantallas en estos dispositivos tengan que mejorar más en este aspecto, pero por el momento la pantalla es igual que el resto del G Watch R: cumple con su función, sin más.

Software: Android Wear

Cuando Google desveló el pasado mes de marzo Android Wear con el vídeo que vemos justo encima, nos daba a entender que las acciones que hacíamos actualmente con nuestros smartphones (contestar mensajes, consultar cosas en Google, recibir alertas, poder reconocer canciones…) sería posible en el futuro con los smartwatches, como si los smartwatches fueran un dispositivo autonómo, ajeno a nuestro smartphone. Una idea maravillosa, pero tras 9 meses desde que fuera desvelado por primera vez, y 5 meses tras ser presentado oficialmente en el Google I/O, la realidad es muy distinta.

LG-G-Watch-R-16

Sí, puedes hacer estas cosas, pero hemos de tener en cuenta que la dependencia del smartphone sigue siendo total, ya que para eso han sido diseñados: para actuar como complemento del mismo. Reconozco que era tremendamente útil interactuar desde el LG G Watch R a la hora de estar escuchando podcasts o música y poder pasar de canción o sesión, subir o bajar el volumen, o detener la música, en lugar de tener que sacar mi smartphone, como me pasa a menudo. Además, se nota la preocupación por parte de LG y Google de pulir fallos y mejorar lo presente, llegándome una actualización nada más encender por primera vez el G Watch R.

La función de podómetro y extensión para el Runtastic también son bastante interesantes para aquellos que hagan deporte a menudo y quieran llevar control real y preciso de lo que llevan andado hasta el momento. Sin embargo, aunque pudieras ver notificaciones de prácticamente cualquier aplicación como GMail, WhatsApp, Telegram, la interacción con las mismas es mucho más limitada. Puedes ver los mensajes, pero a la hora de contestarlos era, o bien a través de un reconocimiento de voz que funciona bastante regular, o directamente no te daba la opción y tenías que sacar el teléfono, justamente la única acción que querías evitar hacer.

LG-G-Watch-R-14

Eso sí, su método de interacción basado en gestos me parece una de las mejores formas de interacción que hay para smartwatches actualmente: ahorras al usuario de un smartphone tener que aprender un nuevo sistema de combinaciones de botones y toques en pantallas táctiles, y el buscador de Google te da la información que necesitas, y nada más. Sin embargo, también es cierto que Google debe mejorar la interfaz en smartwatches con esferas redondas, las cuales pierden bastante información por los bordes debido al sistema de cards que Google tiene en Google Now de la época KitKat. Parece ser que con Lollipop, esto va a cambiar, pero ahora mismo Android Wear está por pulir y con mucho trabajo por delante.

LG-G-Watch-R-15

Rendimiento y autonomía

Una de las premisas de las que partía Android Wear era igual que la premisa que trajo Android KitKat en su momento: funcionar en equipos con un hardware de gama baja, concretamente 512 MB de RAM. Dicha premisa parece haber sido adoptada por los fabricantes de smartwatches con wearables, y LG no ha sido una excepción, por lo que tenemos 512 MB de RAM unido a un Snapdragon 400 (otro elemento estándar en los smartwatches, excepto en el Moto 360) potenciando al LG G Watch R. Habiendo visto rendimientos de wearables con Android Wear de similares especificaciones, sabíamos que no íbamos a tener demasiados sorpresas.

Su rendimiento es, como en todos los demás, correcto. Nada demasiado espectacular, con algún que otro delay en transiciones, pero sinceramente, me ha sorprendido. El LG G Watch R cumple en este aspecto, y teniendo en cuenta que estamos en los inicios de los wearables con el sistema operativo de Google, su fluidez está a años luz de distancia de los inicios de lo que fue Android. Sin embargo, si que estaría bien por parte de fabricantes hacer procesadores dedicados a este tipo de dispositivos ya que, aunque su autonomía está bien, creo que se puede hacer más en este aspecto.

Para la autonomía que nos podemos encontrar en el resto de smartwatches, la del LG G Watch R es bastante decente.Porque la autonomía, de la que ahora hablaremos, también me ha sorprendido, en este caso gratamente. Tras leer el análisis del Moto 360 de mi compañero Antonio Sabán tenía la mala sensación de que la batería de que la batería del G Watch R sería también desastrosa a pesar de tener 410 mAh y finalmente, aunque podría ser mejor, ha resultado que la misma está a altura de las circunstancias. La batería puede aguantar hasta dos días lejos del cargador con uso moderado tras darle un par de cargas, algo que considero como buena señal de lo que se avecina par el futuro.

Sin embargo, esta buena autonomía tiene dos puntualizaciones: la primera es que la opción de tener siempre encendida la pantalla estaba apagada. No tengo por qué tener todo el día la pantalla encendida, por poco que consuma, y cuando quiera mirar la hora, o bien la pantalla se enciende sola por el acelerómetro o con un simple toque se enciende. La segunda puntualización es que siempre usaba esferas de color negro, las cuales combinadas con una pantalla OLED son más benevolentes para la autonomía. Evidentemente, para cada usuario será distinta autonomía ya que depende del uso, pero para mi uso particular estoy contento en este apartado.

Conclusión

7.5
10

He crecido viendo todo tipo de series y películas de espías: Dick Tracy, la saga de James Bond, la trilogía de Bourne (no cuento la última porque es absurda), Maxwell Smart… con lo que la expectativa de usar un smartwatch como una especie de espía de película siempre me había atraído. Por desgracia, aún no estamos en ese momento de la historia. No me imagino a Maxwell Smart poniendo a cargar su reloj inteligente cada dos días, ni a James Bond pudiendo hacer un número limitado de funciones con su smartwatch antes de tener que sacar su smartphone.

No me malinterpreten: esta mejora es enorme, y más aún en este corto intervalo de tiempo, pero aún no hemos llegado. No hemos llegado a ese momento en el que diga “necesito un smartwatch” en lugar de “quiero un smartwatch”. Ahora mismo el smartwatch no es una necesidad, al igual que pasó con los inicios de los smartphones. En el caso del LG G Watch R, este hecho no es una excepción: puedes gastarte los cerca de 300€ que cuesta, pero debes saber que los gastas en una extensión de tu smartphone, en un capricho, un accesorio, no algo necesario.

Esto no quita el esfuerzo que ha hecho la compañía surcoreana. El LG G Watch R me ha encantado, y creo que es, junto al Moto 360, los que mejor entienden el concepto de lo que debería ser un smartwatch: diseño por encima de todo. Su autonomía me ha sorprendido gratamente y a pesar de que el software aún necesita trabajo, mucho trabajo, la evolución está resultando satisfactoria. Si puedes permitírtelo en el ámbito financiero y no te importa cargarlo cada 48 horas, el G Watch R es para ti. Si no, sigue esperando, que es lo que hará un servidor.


Pros

  • Diseño: El smartwatch que menos se parece a un smartwatch. Este es el modelo que deben seguir el resto: tecnología oculta a simple vista.
  • Software: La de cal. En poco tiempo Android Wear ha avanzado muchísimo y tiene bastante utilidad en ciertos casos.
  • Autonomía: Aunque mejorable, que aguante durante casi dos días es muestra de la mejora que hemos visto en pocos meses.
  • Pantalla: totalmente visible en exteriores, algo indispensable en un reloj inteligente, aunque echo de menos un sensor de luz ambiental.

Contras

  • Precio: A casi 300€, es un precio demasiado alto para una simple extensión de tu smartphone.
  • Software: La de arena. Su adaptación en pantallas circulares sigue sin ser idónea, y nos quedamos con la sensación de que podría hacer más.
  • Peso: Ligeramente más pesado que un reloj normal, aunque acabas acostumbrándote al peso.

Este artículo ha sido posible gracias a tu apoyo

Gracias a nuestros socios podremos hacer más investigaciones y exclusivas con un punto de vista independiente.

Tu membresía incluye:

  • Navegar sin publicidad
  • Newsletter exclusivo
  • Ofertas y promociones

…entre otras ventajas.

Usamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia. Si sigues navegando estás aceptando nuestra política de cookies