análisis

iPhone 6

- Oct 6, 2014 - 14:53 (CET)

Ficha técnica

iPhone back

  • Pantalla: 4,7 pulgadas Retina HD.
  • Resolución: 1.334 por 750 a 326 p/p.
  • Brillo: de 500 cd/m2.
  • Procesador: Chip A8 con arquitectura de 64 bits.
  • Coprocesador: M8 con barómetro.
  • RAM: 1GB.
  • Cámara trasera: 8MPX, Apertura de ƒ/2,2 y Flash TrueTone.
  • Vídeo: Grabación de vídeo en 1080p HD (a 30 o 60 f/s), Vídeo a cámara lenta (a 120 o 240 f/s).
  • Camara delantera: 1,2 megapíxeles (1.280 por 960).
  • Conectividad: LTE, WiFi n, Bluetooth LE, NFC (solo Apple Pay).
  • Guías: GLONASS, GPS asistido, giroscopio y acelerómetro.
  • Almacenamiento: 16, 64 y 128GB.
  • Colores: Plata, oro, gris espacial

El iPhone. Un terminal amado y odiado a partes iguales año tras año. Un terminal capaz de levantar colas de centenares de personas y, al mismo tiempo, levantar el mayor odio en los rivales. Ese mismo patrón se ha ido repitiendo de forma cíclica con el paso de los años; con la precisión de un reloj suizo. Y como no podía ser de otra forma, su octava generación no está siendo excepción de ello. Hoy, analizamos a fondo el nuevo, polémico y amado iPhone 6.

En el año 2007, Steve Jobs puso un punto y aparte en la industria de las telecomunicaciones con la presentación del iPhone, un smartphone que llegó bajo la sentencia “Hoy, Apple reinventará el teléfono”. Y, aunque puediera parecer algo ambicioso en aquel momento, el paso de los años acabó dando la razón a Steve Jobs y a Apple: el iPhone no era un terminal como los demás.

Pero no por ello estuvo exento de críticas. El iPhone original carecía de conectividad 3G y de grabación de vídeo. Su cámara principal tenía una calidad bastante pobre comparada con el resto de terminales del mercado de gama alta. Y, sorprendentemente, no soportaba aplicaciones de terceros. Si Apple siempre se ha caracterizado por ser un jardín con vallas, aquel primer iPhone era una red de caza en la que encontrabas una limitación con cada paso que dabas.

Por suerte, pronto llegó el iPhone 3G y el iPhone 3GS, dos terminales que, si bien no aportaron grandes cambios a nivel estético, sí mejoraron al iPhone original en aspectos clave: grabación de vídeo, conectividad 3G, una tienda de aplicaciones como la App Store y procesadores más rápidos que ayudaron a que el iPhone realizara todo tipo de tareas de una forma más veloz.

No obstante, el iPhone 4 fue el gran salto. Si bien Apple ya estaba forjándose un perfil de líder en la industria, este no se asentó definitivamente hasta la llegada del iPhone 4. Y es que este terminal trajo consigo grandes características como un SoC realmente potente y eficiente energéticamente, una cámara de calidad, una pantalla retina jamás vista anteriormente en un smartphone y una versión del sistema operativo cargada de novedades (como la multitarea o las carpetas). El iPhone 4 fue el refinamiento de todo el trabajo de años anteriores y un paso firme para Apple. Era, en aquel entonces, un terminal que rozaba la perfección.

Aquel iPhone fue el cuarto dispositivo móvil de Apple. Y, curiosamente, cuatro generaciones más tarde, llegamos al mismo punto con el iPhone 6 (octava generación). Los iPhone 4S, 5 y 5s han aportado grandes novedades año tras año, pero siempre han tenido pequeñas-grandes deficiencias respecto a otros terminales del mercado (como la falta de extensiones en iOS o las pantallas de dimensiones reducidas). El iPhone 6, precisamente, llega con el objetivo de hacer check en todas esas tareas pendientes y convertirse en el iPhone más refinado de los últimos años. ¿Lo habrá logrado?

Construcción, diseño y materiales: pure Apple

iPhone 6 25

La primera vez que sujetas el iPhone 6 en las manos te das cuenta, inequívocamente, de que es un producto de Apple. Estoy convencido de que esa sensación se produciría incluso si lo haces con los ojos cerrados. Y es que, aunque Apple ha renovado el diseño respecto a modelos anteriores, el dispositivo sigue manteniendo unas sensaciones y unas líneas que reflejan a la perfección la identidad de Apple. Esa identidad que la compañía ha ido forjando año tras año con todos y cada uno de sus dispositivos.

Lo primero que destaca del iPhone 6 es su tamaño. Sí, Apple por fin ha aumentado el tamaño de pantalla de su smartphone estrella, lo que implica que, inevitablemente, el tamaño del cuerpo aumente. Concretamente, el iPhone 6 tiene unas medidas de 138.1 x 67 x 6.9 mm y un peso de 129 gramos. Para que se hagan una idea, así queda el terminal de Apple respecto a otros modelos populares del mercado:

Moto X iPhone 6 S5

La pregunta que la gran mayoría de personas se hacen es: ¿resulta cómodo en la mano? Sinceramente, sí. El reducido grosor, los bordes biselados y la curvatura de los laterales y las esquinas hacen que el iPhone 6, a pesar de su tamaño, siga siendo realmente ergonómico y cómodo de utilizar. De hecho, me siento mucho más seguro utilizando el iPhone 6 que cualquiera de los iPhone anteriores, pues con este mayor tamaño da una sensación de menor fragilidad.

¿Es el terminal más ergonómico que encontramos con este tamaño de pantalla? Probablemente no. Los marcos en la zona superior e inferior de la pantalla siguen siendo bastante gruesos, y esto implica que el tamaño del terminal aumente innecesariamente –véase el Moto X (2013) como un ejemplo perfecto: 4.7 pulgadas y un tamaño muy próximo al del iPhone 5/5s–. Este es un punto donde Apple tiene un gran margen de mejora y, aunque es relativamente comprensible que no los hayan reducido con este nuevo iPhone 6 (por la presencia de Touch ID en el botón home y el deseo de mantener la simetría en el terminal), no estaría de más que se corrigiera en futuros terminales de la marca –especialmente en el modelo de 5.5 pulgadas–.

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En la zona frontal encontramos el auricular para las llamadas, la cámara frontal, los sensores de luminosidad y proximidad, la pantalla de 4.7 pulgadas y, como no, el botón home con Touch ID integrado. Una disposición prácticamente idéntica a la de modelos anteriores.

En los laterales encontramos una pequeña gran novedad, y es la presencia del botón de bloqueo, el cual ha sido desplazado hacia el lateral derecho para ser más accesible tras el aumento de tamaño. En el lateral izquierdo, por su parte, seguimos encontrando el switcher para activar el modo silencio y los botones de volumen. En la zona inferior, como no podía ser de otra forma, encontramos el jack de 3.5mm para auriculares, el conector lightning de carga, un micrófono y un altavoz.

La zona posterior del terminal es donde quizá encontremos más novedades. Además del clásico logotipo de Apple y la serigrafía “iPhone”, en esta zona se encuentran dos de los elementos más polémicos del diseño del iPhone 6: las bandas de plástico y la cámara (que sobresale ligeramente del cuerpo del terminal).

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La presencia de las bandas de plástico ha sido criticada desde que aparecieron por primera vez en las piezas filtradas antes de su presentación. Y, en mi opinión, han sido exageradas enormemente desde el primer momento. Es cierto que estéticamente no son perfectas –sobre todo en el modelo dorado, donde ese color blanco desencaja totalmente con el resto del terminal–, pero ni mucho menos me parecen feas. Simplemente no es la mejor opción. Eso sí, su presencia está totalmente justificada, pues, sin ellas, se crearía dentro del terminal la famosa jaula de Faraday, impidiendo el paso de las ondas Wi-Fi, 3G y demás.

El segundo centro de críticas de este iPhone 6 es la cámara, la cual sobresale ligeramente del resto del cuerpo del terminal. Y, nuevamente, también se ha exagerado enormemente. ¿Sería mejor si no sobresaliera? Indudablemente. Pero resulta imposible mantener un grosor tan reducido e incorporar un módulo de cámara de tanta calidad al mismo tiempo. Es, a día de hoy, imposible.

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Además, el iPhone 6 no es el primer terminal cuya cámara sobresale. Encontramos más casos como el del HTC One X o incluso algunos de los últimos Samsung Galaxy (véase el Samsung Galaxy Note 3 o el Samsung Galaxy S5). En ambos sobresale ligeramente del resto del cuerpo y en ningún momento se le ha dado tanta importancia, por lo que creo que tampoco debemos darle demasiada en el caso del iPhone.

La construcción general del terminal es, como siempre en los dispositivos de Apple, casi perfecta.** Los botones son sólidos y robustos** (no tienen holgura como en otros smartphones); el cristal biselado se funde a la perfección con el metal de los bordes, causando una sensación magnífica –especialmente cuando hacemos deslizamientos laterales, un gesto muy habitual en iOS 8–; y el feeling que desprenden los materiales y el acabado en general deja claro que estamos ante un terminal de gama premium. Apple sigue siendo un referente en este sentido.

El famoso bendgate

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Desde el lanzamiento inicial del iPhone, algunos usuarios han comenzado a informar de un defecto de fabricación conocido popularmente como bendgate. Al parecer, los nuevos iPhone 6 y iPhone 6 Plus –especialmente este último–, se doblan con cierta facilidad, dejando el terminal inusable cuando esto se produce. El número de usuarios afectados es ínfimo comparado con los millones de unidades que se han vendido en todo el mundo, pero es un problema que existe. Eso sí:

  • No es tan grave como muchos dicen. Uso skinny jeans con frecuencia y suelo llevar mi iPhone 6 constantemente en el bolsillo. A pesar de ello, sigue impoluto. Nada de curvaturas ni desperfectos. Y como yo, muchos compañeros de Hipertextual y amigos cercanos: ninguno de ellos ha tenido problemas de bendgate con su iPhone (ya sea el 6 o el 6 Plus).

  • Pero es un problema que existe. Se ha analizado la estructura interna del terminal y parece ser que el chasis tiene un punto débil justo debajo de los botones de volumen –precisamente, el punto de flexión en todos los casos de bendgate conocidos hasta ahora–. Así pues, es un pequeño fallo de diseño, pero en ningún momento es tan grave como se está dando a entender. De hecho, en los tests de resistencia, el iPhone 6 y 6 Plus está a la par de otros terminales populares como el Samsung Galaxy Note 3. Así pues, con un uso normal, el iPhone 6 y el iPhone 6 Plus no tendrán ningún tipo de problema en este sentido.

Pantalla: mejorando lo excelente en casi todos los aspectos

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La pantalla del iPhone por fin creció de tamaño en esta octava generación. Pero no es el único punto donde mejoró. Apple también ha hecho un gran énfasis en la tecnología del panel y el resto de parámetros que componen una pantalla, como la saturación, el contraste y el brillo. Así pues, la pantalla del iPhone 6 no es solo una pantalla mejor, sino también es una pantalla mucho mejor.

Para empezar, la resolución ha sido aumentada hasta los 1334×750 pixeles como consecuencia del aumento de tamaño hasta 4.7 pulgadas. No obstante, la densidad de pixeles se mantiene en 326 ppp, una cifra que llevamos viendo desde el iPhone 4. Y aquí encontramos el primer deseo de mejora de la pantalla del iPhone 6 –ojo, no hablo de punto negativo, hablo de deseo de mejora–. Si bien es cierto que 326 ppp es una cifra más que suficiente y que resulta casi imposible distinguir pixeles a simple vista, la realidad es que, si estás acostumbrado a usar pantallas Full HD en otros terminales, apreciarás una ligera diferencia. Así pues, me gustaría haber visto una mejora de resolución en este iPhone 6; aunque también entiendo que eso habría implicado una menor autonomía (pues implicaría una mayor carga sobre el procesador y la GPU), por lo que la decisión de Apple es comprensible y, en cierto modo, acertada.

Dejando a un lado la resolución, la pantalla del iPhone 6 es fácilmente una de las mejores del mercado. Las capas ahora están aún más próximas unas a otras, lo que conlleva una sensación de “3D” y de “tocar el contenido” aún mayor que el iPhone 5s. Es como si el contenido saliera de la pantalla y lo tocáramos con nuestras propias manos.

Mediciones de pantalla iPhone 6 | Create Infographics

El contraste es uno de los puntos más fuertes, con un ratio de 1:563, superando así a la gran mayoría de dispositivos del sector –a excepción de aquellos con pantalla AMOLED, cuyo ratio de contraste es infinito–. De la misma forma, el panel IPS del iPhone 6 también destaca por un brillo bastante elevado, alcanzando unas cifras de 606 nits, algo que contribuye a una mejor visibilidad en exteriores. De hecho, el iPhone 6 es el primer terminal con el que no he tenido ningún tipo de quejas respecto a la visibilidad en exteriores: puedes leer el contenido sin ningún tipo de problemas, incluso cuando la luz solar incide de forma directa con la pantalla. En ese sentido, es una maravilla.

Muchos no prestan demasiada atención a lo ángulos de visión –especialmente los fans de los terminales Sony de hace un año–, pero la realidad es que tienen un peso muy importante en la experiencia que un panel proporciona. En Apple lo saben, y con este iPhone 6 han vuelto a superarse. Si los ángulos de visión ya eran excelentes en el iPhone 5s, en este iPhone 6 son aún mejores. Miremos por donde miremos (independientemente de la posición y el ángulo), la imagen no sufre ningún tipo de distorsión. Los colores se mantienen fieles y el brillo es casi tan elevado como cuando miramos el panel de forma directa.

La pantalla del iPhone 6 no es perfecta, pero, al igual que el producto en conjunto, sí es la más completa y equilibrada. Tiene puntos fuertes como el brillo máximo, el contraste o los ángulos de visión, pero al mismo tiempo cuenta con unos valores muy buenos de temperatura de color y de gamma. Pocas pantallas pueden presumir de ser tan competentes en todos esos aspectos.

Hardware: potencia controlada

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Aunque Apple nunca ha querido entrar en la guerra de las especificaciones, la realidad es que sus últimos productos siempre han contado con SoCs realmente buenos y competentes. El iPhone 6 es un caso más de ello: cuenta con un SoC A8 capaz de mejorar un 25% el rendimiento de la CPU y hasta un 50% el rendimiento de la GPU respecto al iPhone 5s.

Más concretamente, el SoC Apple A8 está compuesto por una CPU de dos núcleos a 1.4 GHz basados en la arquitectura Cyclone de Apple. Ambos núcleos soportan instrucciones de 64 bits, tal y como ya ocurría con el SoC Apple A7. Cuentan con 1 GB de RAM en su interior y una GPU PowerVR GX6450 de cuatro núcleos, siguiendo así la tradición de montar GPUs de Imagination Technologies (las cuales han funcionado a la perfección en modelos anteriores de la compañía).

Geekbench 3 iPhone | Create Infographics

Los tests de rendimiento demuestran que el SoC A8 es claramente uno de los mejores del momento, codeándose con las soluciones de gama alta de Qualcomm en todo momento. Pero esa mejora no solo es apreciable en benchmarks, también lo es en el día a día. Los tiempos de carga de aplicaciones pesadas y la respuesta del terminal es mejor en este iPhone 6 comparado con el iPhone 5s. No es una mejora brutal, pero sí es apreciable.

No obstante, lo realmente interesante de este SoC A8 no es el rendimiento ni los núcleos que incorpora; es el proceso de fabricación. Este A8 está fabricado en 20 nanometros, siendo uno de los primeros SoCs del mundo en este tamaño –tan solo el Exynos presente en el Galaxy Alpha se le ha adelantado en este aspecto–. Esto se traduce en un menor consumo energético y, por lo tanto, en una mejor autonomía. Y aunque es difícil medir cuánta mejora en consumos supone respecto al SoC Apple A7, es obvio que esa reducción a 20 nanometros ha tenido un gran impacto en la autonomía de este nuevo iPhone 6, la cual, como veremos más tarde, es notablemente mejor a la del iPhone 5s a pesar de que el incremento de la batería no ha sido excesivo.

AnTuTu iPhone 6 | Create Infographics

La única queja que tengo respecto al SoC del iPhone 6 es la memoria RAM. Sí, con 1 GB de RAM el terminal se mueve a la perfección, pero hay determinados momentos en los que se aprecia esa falta de memoria RAM. Ejemplo: cuando abrimos muchas pestañas en Safari, muchas de ellas se recargan al volver a abrirlas, algo que no debería ocurrir con más memoria RAM. Además, si ponemos la vista en el futuro, ese gigabyte de memoria RAM resultará bastante escaso, especialmente cuando todas las aplicaciones pasen a estar adaptadas a 64 bits. Por favor, Apple, que no ocurra otro caso como el del primer iPad y sus 256 MB de RAM.

Por último, el iPhone 6 cuenta con 16/64/128 GB de memoria interna, siendo el primer terminal de Apple en estar disponible en estas modalidades. Asimismo, cuenta con LTE de hasta 150 Mbps, Bluetooth 4.0, sensor de huellas dactilares Touch ID (que en este iPhone 6 parece ligeramente más rápido que en los anteriores modelos), A-GPS, GLONASS, chip NFC para pagos mediante Apple Pay (solo en Estados Unidos de momento) y conectividad Wi-Fi a/b/g/n/ac. Todo lo que podemos esperar de un smartphone en lo que a conectividad, está presente en este iPhone 6.

Cámara: la mejor cámara en un smartphone

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Desde el iPhone 4, todos los iPhone han sido una referencia en el apartado fotográfico. Este iPhone 6 no es una excepción. Llega con un sensor mejorado, un chip de procesado más pulido y un software capaz de extraer todo el jugo posible a este excelente conjunto. Todo ello convierte a este iPhone 6, junto con el iPhone 6 Plus, en el mejor smartphone para tomar fotografías –a excepción del Nokia Lumia 1020–.

Concretamente, el sensor de la cámara sigue siendo de 8 megapixeles, está acompañado de un flash LED de dos tonos (ámbar y blanco) y cuenta con un tamaño de un tercio de pulgada, lo que se traduce en un tamaño de 1.5µm por pixel. Para que se hagan una idea, el Sony Xperia Z3 cuenta con un sensor de 1/2.3” y el Samsung Galaxy S5 con uno de 1/2.6” de tamaño. Es decir, el tamaño del sensor del iPhone es ligeramente menor (en teoría, eso se traduciría en peores fotografías), pero luego veremos que, a pesar de ello, el iPhone 6 obtiene unos resultados excelentes.

iPhone 6 Sample 28

En condiciones de buena luminosidad, el iPhone 6 obtiene unos resultados maravillosos. Enfoca rápido, captura rápido y, en modo automático, logra un balance excelente de todos los parámetros: exposición, ISO, apertura… etc. El rango dinámico es realmente bueno, el procesado apenas reduce los niveles de detalle y el modo HDR automático detecta a la perfección las situaciones en las que debe activarse. Todo esto hace que el iPhone 6, en condiciones de buena luminosidad, sea capaz de capturar unas fotografías excelentes en modo automático, lo que hace que sea una cámara perfecta para los usuarios con menos conocimientos fotográficos.

Donde encontraremos una sorpresa considerable es en condiciones de baja luminosidad. A pesar de ese sensor de menor tamaño, el iPhone 6 obtiene resultados mucho mejores que los de la gran mayoría de smartphones. De hecho, a excepción del Nokia Lumia 1020, solo el iPhone 6 Plus es capaz de mejorar los resultados del iPhone 6 en estas condiciones. Y lo hace por muy poco.

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Los niveles de ruido en condiciones de baja luminosidad son mínimos, incluso a niveles de ISO relativamente elevados. Y lo más sorprendente es que, en modo automático (que siempre tiende a evitar los tiempos de exposición prolongados para que no encontremos fotografías borrosas), también ocurre esto. Es sencillamente brillante.

Otro de los puntos fuertes del iPhone 6 es el sistema de enfoque, el cual ha sido mejorado por Apple mediante la introducción de un sistema de enfoque por fases. Tanto en vídeo como en fotografías, el enfoque es asombrosamente rápido, continuo y preciso. Incluso en fotografías en modo macro, que siempre suele provocar un mayor esfuerzo del terminal para enfocar correctamente. No hay nada que se resista al sistema de enfoque del iPhone 6.

iPhone 6 Sample 05

Por otra parte, la cámara del iPhone 6 ha ganado muchísimo con iOS 8, una versión que permite controlar todo tipo de parámetros de la cámara. Haciendo uso de aplicaciones como Camera+, podemos jugar con los tiempos de exposición y la ISO, una posibilidad que los usuarios con más conocimientos agradecerán enormemente, pues permite jugar mucho más con la cámara del iPhone 6. Si en modo automático ya es una excelente cámara, en modo manual y en manos de alguien con conocimientos, la cámara del iPhone 6 no tiene rival. Es simplemente maravillosa.

Pero no todo es perfecto. Hay un punto en el que Apple aún puede mejorar: la resolución. Si bien 8 megapixeles son más que suficientes para la gran mayoría de personas, un salto a 13 megapixeles (conservando el tamaño de los pixeles y el resto de elementos) habría sido maravilloso, pues aumentaría los niveles de detalle y convertiría al iPhone 6 en la cámara compacta definitiva.

Por último, el iPhone 6 también incorpora mejoras en la grabación de vídeo. Ahora es capaz de grabar a cámara lenta en 240 FPS (frente a los 120 del iPhone 5s) y cuenta con un estabilizador digital mejorado. En ambos casos, el iPhone 6 vuelve a brillar con luz propia y se corona como uno de los mejores smartphones. Pocos son capaces de plantar cara en este apartado.

Software: iOS 8 cierra el círculo

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Como no podía ser de otra forma, este iPhone 6 viene con iOS 8 bajo el brazo. Esta versión que aporta con grandes novedades a los dispositivos de Apple y supone un salto considerable respecto a iOS 7, pues hace check en muchas de las tareas pendientes que Apple llevaba arrastrando varios años.

Entre las novedades más destacables, encontramos:

  • Teclados de terceros. Siguiendo la estela de Android, iOS ya permite la instalación de teclados de terceros. Y lo más interesante no es reemplazar el teclado nativo de iOS por otros como Swiftkey, sino hacerlo por otros tipos de teclados más inusuales, como teclados de GIFs, los cuales han ido apareciendo en la App Store durante los primeros días de disponibilidad de iOS 8.

  • Metal. Los juegos son una parte importante en el ecosistema de aplicaciones de iOS, y con Metal, Apple pretende proporcionar un extra a los desarrolladores de videojuegos. Básicamente Metal es una característica de iOS 8 que permite a los desarrolladores extraer aún más rendimiento de los SoCs diseñados por Apple. De cara al usuario, esto se traduce en más capacidad de procesamiento y en juegos más elaborados (con mejores gráficos, menores tiempos de carga… etc.).

  • Handoff y Continuity. En la pasada WWDC 2014, Apple introdujo junto a iOS 8 dos características llamadas Handoff y Continuity, las cuales llevan la interacción entre Macs, iPhones y iPads al siguiente nivel. ¿En qué consisten? Básicamente, Handoff y Continuity nos permitirán responder llamadas de teléfono desde cualquier dispositivo Apple (incluso nuestro Mac) o continuar tareas en cualquier dispositivo (independientemente de dónde se han iniciado). Por ejemplo: recibo una llamada en mi iPhone, pero puedo contestarla en mi MacBook. De la misma forma, si comienzo a redactar un correo electrónico en mi iPhone, puedo abrir mi MacBook y, de forma automática y totalmente transparente al usuario, podré continuar escribiendo dicho correo electrónico desde el mismo punto en el que lo dejé en mi iPhone. A priori puede parecer algo inútil, pero cuando lo incorporas en tu workflow (como en mi caso), no querrás volver atrás.

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  • Extensiones. Probablemente, la mayor novedad de iOS 8. Las extensiones permiten compartir contenidos e información entre las diferentes aplicaciones instaladas en nuestro smartphone. Por ejemplo: puedo ver una web en Safari y, desde el mismo navegador, guardar el enlace en Pocket o Instapaper. Este es un ejemplo muy básico, pues las extensiones ofrecen un sinfín de posibilidades, las cuales ya detalló mi compañero Félix Palazuelos en ALT1040. En mi opinión, esta es la mayor novedad de iOS 8.

  • Reachability. Esta función exclusiva de los nuevos iPhone 6 y 6 Plus pretende facilitar la pulsación de elementos situados en la zona superior de la pantalla –algo que para muchos resultará más difícil con el aumento de pantalla en estos nuevos iPhone–. Para activar Reachability, basta con hacer un doble toque en el botón home (sin pulsar, solo tocar). Una vez realicemos dicha acción, la imagen de la pantalla se desplazará hacia abajo, permitiendo tocar los elementos de la zona superior de una forma más sencilla. Esta solución resulta práctica para su uso en momentos puntuales; no obstante, para su uso continuado y frecuente, Reachability resulta lento y molesto, pues nos obliga a hacer doble tap en la zona inferior cada vez que deseemos tocar un elemento situado en la zona superior. En mi opinión, soluciones como la de Samsung en el Samsung Galaxy Note (que reescala y reduce la imagen de la pantalla) me parecen más efectivas y prácticas para su uso continuado. No obstante, en el iPhone 6 es un problema menor, pues es fácilmente usable con una sola mano en la mayoría de casos –algo que no ocurre con el iPhone 6 Plus–.

En general, iOS 8 es una actualización sólida y consistente. Incorpora características muy deseadas por los usuarios de la plataforma desde hace años, y además las incorpora de la mejor forma posible: con control y seguridad. Además, trae consigo otras mejoras totalmente revolucionarias, como Handoff y Continuity, las cuales cobran un gran valor si estás inmerso en el ecosistema de Apple.

Pero eso no significa que iOS 8 sea perfecto. En su versión 8.0.2, aún tiene bastantes bugs –como el de las notificaciones que no desaparecen hasta que pulsamos el botón home–, y sigo echando en falta unas estadísticas de batería más detalladas (entre otras cosas). No obstante, a pesar de esas carencias, iOS 8 es una actualización muy importante respecto a iOS 7. Probablemente mucho más de lo que la gran mayoría de usuarios puedan imaginar ahora mismo.

Autonomía y sonido: más de lo mismo

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Uno de los mayores problemas del iPhone 5s era la autonomía. Con mi patrón de uso, el iPhone 5s era incapaz de aguantar un día completo con una sola carga. Lo desconectaba a las 8 de la mañana del cargador y, a las 5 de la tarde, ya rondaba el 15-20%. Unas cifras que no se reproducían, con el mismo patrón de uso, en otros terminales Android.

Afortunadamente, en el iPhone 6, Apple ha dado un paso hacia delante en este apartado. La batería ha crecido hasta los 1.810 mAh, un aumento que, junto con el SoC de 20 nanometros (más eficiente energéticamente), hacen que la autonomía del terminal mejore respecto al iPhone 5s.

En mi patrón de uso (combinando Wi-Fi con 4G y 3G, brillo automático y notificaciones constantes de WhatsApp, Slack, Telegram, Tweetbot y Gmail), he logrado unas 18:34 horas encendido y unas 7:39 horas de uso, según las estadísticas de batería de iOS 8. De esas 7:39 horas de uso, unas 4-5 horas fueron con la pantalla encendida. El iPhone 5s, con el mismo patrón de uso y con iOS 8, aguantaba unas 13 horas encendido y unas 5 horas de uso (según las estadísticas de iOS 8). Así pues, hay un salto notable respecto a la anterior generación.

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El problema es que, a pesar de esa mejora, el iPhone 6 sigue estando por detrás de muchos otros flagships. Terminales como el Samsung Galaxy S5 o el HTC One (M8) son capaces de aguantar más de un día de uso normal sin ningún tipo problemas. Por no hablar del Sony Xperia Z3 o del LG G2, dos terminales capaces de aguantar hasta dos días de uso. Con esto no quiero decir que la batería del iPhone 6 sea mala, pues no lo es; pero tampoco es excelente. Simplemente cumple.

Por último, el audio del iPhone 6 es casi el mismo que el del iPhone 5s. La calidad es realmente buena tanto por auriculares como por el altavoz del terminal. El volumen máximo, por otra parte, es elevado y más que suficiente, aunque, obviamente, no llega a la excelencia del HTC One (M7) y HTC One (M8) en este sentido.

La calidad del auricular interno para llamadas y del micrófono, de la misma forma, es realmente buena. Así como el sistema de cancelación de ruidos, que, tal y como hemos podido comprobar, sigue siendo uno de los mejores que encontramos en los smartphones actuales.

Conclusión

9
10

El iPhone 6 es, al igual que el resto de iPhones, uno de los smartphones más completos y equilibrados. Es un referente en esta industria, a pesar de no llegar a la perfección. Eso sí, poco le falta para alcanzarla.

Muchos se preguntarán, ¿por qué su nota no es un 9.5? Sencillamente, porque no se lo merece. Es un producto excelente, sí, pero la suma de todos los pequeños puntos negativos que hemos ido citando a lo largo de la reseña lo dejan en un 9. Pequeños puntos negativos como las bandas del modelo dorado, la autonomía, la ausencia de más memoria RAM o un iOS 8 que aun tiene algunos bugs que solventar.

No obstante, a pesar de ellos, es el terminal que recomendaría al 90% de los usuarios que me pregunten “¿Qué smartphone compro?” Y es que, como ya he dicho, es el dispositivo más completo y con menos puntos débiles del mercado; por eso, su compra es siempre un acierto. Y más ahora que iOS 8 ha abierto las puertas a los desarrolladores y que la pantalla ha crecido por fin en dimensiones.

El iPhone 6, a pesar de todo, es el smartphone para todo el mundo. Y eso no lo puede decir ningún otro por el momento.


Pros

  • Cámara. Sencillamente brillante. Tanto en automático como en manual.
  • Diseño. A pesar de los ligeros fallos, es sencillamente precioso.
  • Pantalla. Completa y equilibrada. Muchos deberían aprender de Apple.
  • iOS 8. Ahora que ha cerrado el gap, iOS es una maravilla.
  • Ecosistema. Un clásico en Apple. Es una admirable ver cómo se vuelcan los desarrolladores con iOS 8 y los nuevos iPhone.

Contras

  • Batería. Aguanta un día de uso, pero está claramente por detrás de otros gamas alta.
  • iOS 8. Aún tiene bugs que solventar. Espero que con iOS 8.1 o posteriores desaparezcan.
  • RAM. Aunque a día de hoy es más que suficiente, probablemente no lo sea de cara al futuro.